Capítulo 34

45 4 0
                                        

—Si los chicos me lo hubieran contado antes te habría advertido, pero estaba tan preocupado por Felix y por lo que sentía por él que no me di cuenta de lo que estaba ocurriendo.

—Bangchan no puedes ser responsable de cuidar a todos.

—Los chicos son como mis hijos.

—Eso es raro— reí ante la idea que saliera con uno de sus hijos.

—Todos menos Felix— aclaró.

—Siento que no he sido más que una molestia.

Desde mi llegada al grupo todo ha salido mal, soy cómo una maldición.

—Siempre hemos sido un grupo muy cerrado, al igual que tu y Jeongin, cuando entran personas nuevas al circulo estas cosas suelen suceder.

—¿Crees que me perdone?— me tiré hacia adelante apoyando mi rostro sobre el respaldo del asiento.

—Creo que primero debe aclarar sus sentimientos, no es por ofender pero no creo que le gustes.

—Lo sé, también creo que el está confundido— me senté derecho nuevamente —Aunque tampoco estoy seguro de que sienta algo por Hyunjin.

—Démosle su espacio, estoy seguro que se disculpara contigo luego.

—¿Debería hacer que nos juntemos los tres a hablar?

—Tal vez, más adelante.

—Tienes razón.

Bangchan debería estudiar psicología, es muy bueno para escuchar y aconsejar a las personas.

A los pocos minutos llegamos a mi casa.

—Una cosa más— pronunció Chan —Si lastimas a Hyunjin eres hombre muerto.

Asentí mientras sonreía, aunque sabía perfectamente que no era ningún chiste.

Luego se fue, me había hablado de muchas cosas sobre las que yo no tenía idea y eso me hizo sentir raro. Era imposible que yo decifrara al principio que Hyunjin sentía algo por mi, pues se comportaba como un completo imbécil. Pero si lo pienso tiene un poco de sentido, él insistía tanto en que me alejara de los chicos porque yo le gustaba.

Mientras pienso en todo esto me arreglo para ir a dormir, solo tengo dos horas antes de tener que ir a la escuela. Esto no puede seguir pasando, la próxima vez me negaré rotundamente a ir con ellos.

Me acuesto y Hyunjin no sale de mi cabeza ¿Estará bien? Felix no me ha enviado un mensaje como prometió.

Doy vueltas en la cama, pataleo y cuento las estrellitas en el techo pero nada me ayuda a dormir. Estoy preocupado, por In, por Hyunjin y por todo.

Me levanto resignado a ir a clases sin dormir y me meto a la ducha. Hace frio, pero aún así abro el agua helada y me meto debajo. Me quedo así por un largo tiempo hasta que escucho la alarma sonar, y luego, me envuelvo en una bata para salir en busca de ropa. Al parecer mamá fue a la lavandería así que todo ya esta en el ropero. Me pongo algo comodo: Unos pantalones deportivos grises, una camiseta y un buzo color verde oscuro.

Me observo en el espejo, me veo fatal.

No importa, no puedo pensar en eso ahora. Bajo a la cocina y para mi sorpresa papá se encuentra preparando café.

—Buen día— pronuncia mientras va en busca de mi taza.

—Hola— me siento sobre la mesada.

—Volviste tarde anoche ¿Que haces levantado?— me extiende la taza con café completamente puro.

—No puedo faltar a clases, ya me tomé muchos días.

—Entiendo.

Por un segundo me dan ganas de contarle mis problemas, pero nunca hemos tenido ese tipo de relación.

Lo observo atentamente mientras se para mi lado, se ve tan serio y sereno.... Tal vez podría pedirle un pequeño consejo.

—Papá.

—Dime.

—¿Alguna vez sientes como que nada puede salirte bien?

—¿Por qué dices eso?

—Mmm... Siento que lo único que me sale bien es lastimar a las personas que me rodean.

—No creo que lo hagas a propósito.

—Claro que no.

—Escucha, si has hecho algo malo y alguien salió lastimado por eso, debes disculparte.

—Tengo miedo de que no pueda perdonarme.

—Te contaré algo— me miró y asentí apoyando mi taza a un costado —Hace unos años tu madre y yo estuvimos a punto de separarnos.

¿Que? ¿Cuándo pasó eso?

—¿De que hablas?

—Cuando eras pequeño tu madre tuvo que dejar de trabajar por unos años para cuidarte, siempre habíamos estado ocupados en el trabajo por lo que el poco tiempo que teníamos libres lo utilizábamos para pasarlo juntos— bebió de su café — Al pasar tanto tiempo sola en casa comenzó a sentir ese vacio que hasta entonces ninguno había sentido.

—¿Y entonces?

—Intentó buscar consuelo en alguien más.

Mis ojos se abrieron como platos.

¿Me está diciendo que mamá lo engañó? Oh por Dios. 

—¿Por qué siguieron juntos?

—Ella decidió contarmelo, y me pidió disculpas.

—¿Cómo lo dices tan tranquilo?

—Al principio creí que nunca podría perdonarla, pero ¿Sabes? Comprendí que a pesar de todo seguía eligiendome a mi— rió —Yo la amaba, siempre la amaré y ella también me amaba a mi. Nos tomamos unas vacaciones y comenzamos a pasar más tiempo juntos ¿Comprendes por que te cuento esto?

—No.

Volvió a reír.

—En ese momento podría haber jurado que jamás volvería a hablarle, pero luego entendí sus razones... Con el tiempo me di cuenta de que ella era una parte importante de mi vida y que no quería perderla.

—Entonces ¿Tu crees que si me disculpo y le explico mis razones podría perdonarme?

—¿Tu lo quieres?

—Por supuesto que si.

—Entonces dicelo, hazle saber que es importante para ti y que te has equivocado.

La historia de papá me daba un poco de esperanza, tal vez podría arreglar las cosas con Jeongin. No sé si lo que pasó cuente como infidelidad pero realmente lo había hecho sentir mal.
Básicamente le robé el novio, y eso no es algo fácil de perdonar.

—Gracias por contarme esto.

—Siempre puedes hablar conmigo si necesitas un consejo.

—Lo haré— bajé de la mesada y me dirigí hacia la salida.

—Y no lo olvides ¡Es importante pedir perdon!— me gritó mientras cerraba la puerta.

El Chico Incorrecto Donde viven las historias. Descúbrelo ahora