13 - [if you want blood...]

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Despertó al atardecer, no recordaba haberse dormido. Estiró sus brazos y se decepcionó un poco al darse cuenta que estaba solo, se levantó de la cama con rapidez y luego de una breve visita al cuarto de baño decidió bajar las escaleras.
Podía sentir la melodiosa voz de Louis resonar junto a la de Niall y apareció junto a ellos en un santiamén.

- Wow, wow, wow – dijo su amigo observándolo con ojos bien abiertos – ¡No inventes!

- ¿Qué te pasa? – soltó risueño.

- ¡Te dejaste morder! – chilló, el rizado se sorprendió ante aquella aguda afirmación – No me dijiste que lo mordiste, mira esa marca ¡Es inmensa! – exclamó mirando divertidamente a Louis.

- Tal vez y solo tal vez me excedí un poco – admitió y observó los ojos esmeralda que le miraban confundido – Lo siento – susurró.

- ¿Por qué? – preguntó dubitativo segundos antes de que Niall levantara frente a él una bandeja tan pulida como un espejo, divisó una gran mancha violácea que reposaba en su cuello con dos pequeñas marcas cicatrizando por dentro – ¡Louis! – gritó agudo, sorprendido ante aquello que tal vez habría notado si se hubiera detenido a mirarse al espejo antes.

- Ojalá eso te quede por días, por perversos – soltó divertido bajando la bandeja.

- ¡Niall! – chilló de igual manera a modo de reclamo – No digas eso, ahora tendré que salir a la calle con bufanda.

- Si es que sales... - murmuró reprimiendo una risa antes de beber de su smoothie para recibir una mirada molesta del rizado – Oh vamos, no puedes culparme porque tú y tu señor marido tengan fetiches con las gargantas y las mordidas, te lo buscaste solito – recalcó socarronamente.

- Sí de algo sirve, es la primera vez que lo hago, seré más cuidadoso la próxima – afirmó el menor mientras servía un vaso de smoothie para el ojiverde - ¿Me perdonas?

- A cambio de un beso – propuso recibiendo la bebida.

- Trato hecho – sentenció antes de moverse fugazmente hacia él y besarle.

- Diuuuugh – exclamó Niall junto a ellos, sobresaltándolos y recordándoles que el mundo no era solo para ellos dos - ¿Quieren que vomite mi desayuno?

- Nos amas, admítelo – retrucó el ojiazul con sus brazos aún colgando del cuello del ojiverde.

- Lo hago... Pero no lo suficiente como para verlos haciéndolo frente a mí – se quejó con fingida indignación – Suficiente tengo huyendo al bosque por las noches cuando empiezo a oír besitos húmedos ir y venir, eww – añadió antes de recibir un empujón por parte del mayor.

El tiempo corrió rápido entre risas, bromas y el relato de Niall sobre cómo cazaron un gran ciervo la noche anterior junto a los otros dos vampiros que se encontraban ausentes. La noche se hizo presente antes de que se dieran cuenta.

- ¿Estás apurado? – soltó el ojiverde.

- ¿Eh? – musitó el vampiro desviando la mirada hacia él.

- No dejas de mirar el reloj – señaló acomodándose el cabello detrás de las orejas, sus pies jugando con los de Louis por debajo de la mesa, el ojiazul asintió efusivamente haciéndole saber que también lo habia notado.

- Quedé con Liam y Zayn de encontrarme en el centro – comentó un tanto nervioso.

- ¿Para? – quiso saber el menor.

- Es una sorpresa – afirmó, por su tono ya sabían que no soltaría nada.

- Bueno, pero tráiganme incienso – soltó jugueteando con sus manos – Ya sabes, de ese que Liam consigue – aclaró.

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