Violencia, abuso, mentiras y dolor. Kira ha tenido que aprender a vivir toda su vida en un mundo donde fue cruelmente maltratada desde pequeña. Lo único que conoce es el maltrato, tanto físico como mental.
Su vida representa todo lo que está mal par...
—Oh, Dios… pero si es Matthew Miller. Cuánto tiempo, hermano. ¿Cómo te está yendo?
—Pues de la mierda, con eso entiendes todo.
—¿Por qué? ¿Ocurrió algo para que hables así?
—Pues sí. Mi esposa y mi hijo de siete años escaparon de casa robándome una gran cantidad de dinero y ahora acabo de enterarme de que ella asesinó a un guardia de policía y a un rehén en una estación de gasolina.
Mis ojos se abren por la sorpresa.
—Ja… hermano, coronaste con una mujer peligrosa.
Lo escucho suspirar del otro lado de la línea.
—Ya quisiera decirte que no es así… pero tienes razón.
—Déjame adivinar. Me llamaste porque quieres que te ayude a encontrarla, ¿verdad?
—Pues, Liam, sabes que yo no soy tan miserable… pero la verdad es que sí. Mis hombres están muy lejos de donde ella se encuentra ahora mismo y…
—¿Y…?
—Ella acaba de entrar a tu ciudad y se dirige específicamente a uno de tus hoteles. Ayer me dijiste que estabas de vacaciones y que te quedarías en el Kirchner, si no me equivoco.
Suelto un largo suspiro.
Y ya sé que aquí es donde mis vacaciones llegan a su final.
—Sí… pues la verdad es que tienes razón. Estoy en el Kirchner.
—Genial. Entonces te enviaré una foto de ambos para que tengas una idea de quiénes son. El GPS dice que están a unas calles del hotel. Por favor, mantenlos ahí hasta que yo y mis hombres podamos llegar.
—Vale… pero me debes una por esto.
Cuelgo la llamada y dejo caer el teléfono sobre la cama mientras paso una mano por mi rostro.
—Genial… esto será un increíble fastidio.
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Bajo hasta la planta baja y me dejo caer en uno de los sofás que dan directamente hacia la recepción.
—Vale, date prisa, chica…
Miro mi reloj mientras ruedo los ojos con fastidio.
Siempre me toca hacer cosas estúpidas como estas.
—Disculpe, quiero reservar una habitación.
Levanto la cabeza al escuchar la voz de una chica.
La descripción que me dio Matthew coincide perfectamente.