Os presento mi historia de Marvel.
Espero que os guste. Podéis encontrar el resto de historias en mi perfil.
Ninguno de los personajes o de los GIFs son de mi propiedad.
Salí de la ducha y aunque no se escuchó ningún ruido a parte del goteo de mi pelo sobre el suelo, supe que no estaba sola.
Me enrollé la toalla y avancé hacia el salón. En cuanto identifiqué la procedencia de esa figura le lancé un cuchillo.
- Yo también me alegro de verte - dijo el hombre.
La hoja se había clavado en la pared de detrás de él a escasos milímetros de su cara.
- Pensaba que volvías mañana - le respondí.
- Matar al general no me llevó más de cinco minutos, así que tenemos la noche para nosotros.
Sonreí maliciosamente, sabiendo a la perfección lo que se venía.
- Acércate - en su boca esa palabra sonó dominante y sexy.
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Abrió un poco las piernas y me coloqué de pie entre ellas. Me deshice de la toalla que llevaba con un rápido movimiento. El soldado de invierno no se movió un centímetro y eso solo hacía crecer las ganas que tenía de que dejara de mirarme y me tocara.
- Siéntate - ordenó.
Me coloqué a horcajadas en sus piernas y sentir el cuero de su uniforme contra mi piel, y más específicamente contra mi clítoris, me hizo desear que esa máquina de matar me hiciera lo que quisiera.
- ¿Llevas las pistolas encima o es que te alegras de verme?
Señaló la mesita de café en la que descansaban sus armas.