Os presento mi historia de Marvel.
Espero que os guste. Podéis encontrar el resto de historias en mi perfil.
Ninguno de los personajes o de los GIFs son de mi propiedad.
Cerré el frigo tratando de hacer el menor ruido posible. Sin embargo, oí a Bucky removerse en el sofá en el que había pasado la noche.
- ¿Quieres café? - le pregunté antes de que abriera los ojos.
Cuando lo hizo me miró de arriba a abajo y sonrió como si hubiera visto un ángel pasar.
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- Si por favor.
Se sentó a la mesa y le puse una taza delante.
- ¿Has descansado bien? - le preguntó mi hermano entrando en la habitación.
- Si.
- ¿Estás seguro? - él quería hacer incapié en algo que parecían saber sólo ellos dos.
- Perfectamente Sam, he dormido de un tirón.
- Siento que te tocara el sofá - me disculpé.
- No te preocupes.
Me mordí el labio. Quería seguir hablando con él pero no sabía muy bien de qué.
- ¿Te gustaría ayudarme a mover unos palés? - me preguntó sacándome de mis pensamientos.
- Si, me encantaría.
- No, no, no, no - Sam interrumpió, seguramente se había dado cuenta de la cara de tonta que se me ponía cuando tenía a Barnes cerca - Esto que hay aquí no me está gustando. Bucky, ya te ayudo yo.
- Pero, ¿tú no has dicho que tenías que...?
- Cambio de planes.
- Está bien - el chico se rió - Voy a coger mi chaqueta y salgo.
Se acercó al mueble sobre el que la había dejado y mientras se dirigía a la salida se detuvo un segundo a mi lado.
- Si esta tarde no tienes planes podríamos hacer algo.
- Perfecto, me inventaré alguna cosa para mantener a Sam entretenido.
Bucky se inclinó y me besó la mejilla. Después de habernos besado hasta tarde anoche podría parecer poca cosa, pero a mí me sacó una sonrisa que me duró toda la mañana.