Esa noche no pude dormir, aquella noche luego de que mi corazón fuera un idiota y callara a mi razón.
Dí tantas vueltas en la cama que en una de esas caí de ella, y nisiquiera intente levantarme, sólo me quedé ahí en el suelo frío, pensando, pensando tanto, tanto que quería quitar mi cabeza de mi cuerpo y así tener paz.
Y las lágrimas no faltaron, juró que puede morir deshidratado esa madrugada de tanto que lloré, en silencio claro, nadie se enteró de mi llanto esa noche.
(...)
No me percaté cuando unos molestos rayos de sol se colaron por mi ventana y pegaban directo en mi cara, no pegué el ojo en toda la noche, me levante en busca de mi celular para ver la hora, eran las 9:05 de un sábado de octubre.
A esta hora seguro papá ya estaría preparando el desayuno, y no tardaría en llamarnos a desayunar, él dice que el desayuno es la comida más importante del día, así que no nos deja saltarlo.
No quería salir de mi habitación, no quería salir nunca más, aquí tengo lo necesario para vivir, mi celular, mis videojuegos y una botella para hacer pipí, solo me faltaría la comida, la tomaría de la cocina en la madrugada cuando no hay nadie, si esta decidido, me quedaré aquí.
-Heavy, el desayuno ya esta listo.- escuche hablar a papá a fuera de mi habitación.
-No tengo hambre papá, es que comí mucho anoche.-
-Seguro comiste mucha golosina, baja a desayunar ya, se te va a enfriar.- sentenció y escuche como se alejaba.
Podría no hacer caso a papá y quedarme aquí, pero seguro manda a mamá a que me saque de las greñas, así que me cambié de ropa no sin antes verme en el espejo, unas enormes ojeras adornaban mi rostro, y mis ojos, estaban tan rojos que lucían como los del tío Chess, maldición, ¿qué mentira les diré?.
Asome mi cabeza por la puerta para averiguar si cierto rubio no andaba por ahí, no quería verlo, no podía verlo, un minuto y nada, salí volando de mi habitación, casi ruedo por las escaleras pero llegue sano a la cocina.
Me senté en la mesa, donde ya se encontraban mamá y papá, pero solo ellos, me dispuse a comer rápido mi desayuno para salir de ahí, y con la cabeza agachada para que no vieran mi rostro.
-Hasta que la princesa se digna a bajar de su torre.- escuche como mamá hablaba, y de inmediato me congele.
-Le dije a papá que no tenía hambre.- escuche como habló, con ese tono de molestia.
No pude ni voltear a verlo, seguí con la mirada clavada en mi desayuno, aun comiendo rápido pero no demasiado para no llamar la atención.
-Niños, necesito que vayan a comprarme unas cosas.- habló papá, sin querer se me fue un pedazo de pan y comencé a ahogarme.
De inmediato sentí unas palmadas en mi espalda provenientes de papá, sinceramente hubiera preferido morir ahí, sería gracioso, aparecería en las noticias cómo: “Joven muy apuesto y fuerte muere asfixiado por un pedazo de pan”, pero volví a respirar sin más.
-Joder Heavy, mastica bien antes de tragar.-
-Y ¿Qué te sucedió en la cara?-. Habló mamá analizando mi rostro.
-Yo, me dio alergia algo y no me dejó dormir muy bien.- mentí aún con la mirada en mi plato, no quería toparme con ciertos ojos azules.
-¿Por qué no me lo dijiste? Te hubiera dado un antibiótico.- dijo papá a lo que se levantó de la mesa en busca de dichas pastillas.
-Pero, ¿ya te sientes bien?-. verbalizo mamá.
-Si, lo estoy.- musite.
-Bien, para que vayas con Dee a comprar las cosas.- mis ojos se abrieron en sorpresa y rápido mire a mamá.
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𝙤𝙝 𝙙𝙚𝙖𝙧 𝙙𝙞𝙖𝙧𝙮, 𝙞 𝙛𝙚𝙡𝙡 𝙞𝙣 𝙡𝙤𝙫𝙚 | 𝘿𝙚𝙚𝙭𝙃𝙚𝙖𝙫𝙮|
Fiksi PenggemarOh querido diario... -Si realmente es tan listo, ¿como es que nunca se dio cuenta?...- Es tarde ya, es demasiado tarde. -Te amo, te amo Dee, y ya no hay vuelta atrás, ya no puedo sacarte de mi cabeza.- (...) -Te necesito cómo al aire que respiro...
