Halley miró a su alrededor.
Estaba en Hogwarts, en el Gran Comedor, sentada en la mesa de Gryffindor.
Y aún así no se sentía como en casa...
Antes lo hacía, aunque disfrutaba de vivir en Woodman Manor o en Gryffindor Manor, aún extrañaba de Hogwarts. Las bromas que realizaban, las clases, saludar y visitar a Hagrid y más actividades. Pero sentía que algo faltaba, algo estaba mal.
Con una mirada al asiento vacío a su lado derecho la respuesta estaba ahí.
Isaac no estaba a su lado...
Escuchó el discurso de Dumbledore sin prestarle atención y cuando el banquete terminó, vió a las chicas levantándose en sus respectivas mesas y guiar a los primeros años a sus salas comunes.
Ella caminó sola por los pasillos del colegio, dado que Narcisa era profesora y tenía su oficina con su habitación privada, Luna había ido a cuidar de los Thestrals por la ausencia de Hagrid y Delphine había salido a inspeccionar que su hermano hiciera bien su deber de prefecto.
Era en esos momentos de soledad en que la ausencia de Isaac la golpeaba más que nunca, ella aún recordaba esos sueños en que Isaac era torturado y ya no los soportaba, por eso se había vuelto ligeramente adicta a las pociones para dormir sin sueños.
Su camino a la Sala de Menesteres estuvo plagado de silencio y recuerdos, en todos Isaac aparecía y le sonreía...
Al llegar frente a la Sala, conjuró la sala que usaban siempre y entró, para después pedirle a Dobby que le enviara el equipaje de todas a sus habitaciones, dándose cuenta en el transcurso de esas acciones que había pedido a la Sala, la habitación de Isaac.
Entró a la habitación, mirándola vacía y sin el usual desastre que el chico mantenía en su habitación para darle su "toque personal", avanzó lentamente hasta acostarse en la cama y enredarse entre las sábanas.
Y no por primera vez desde la desaparición de Isaac, rompió en llanto.
Cuando se calmó, se levantó para dirigirse a su propia habitación, pero al hacerlo vió una carta salir de entre las desordenadas sábanas.
Se agachó y la recogió, encontrándose con la sorpresa de que era de Isaac.
Para mis amadas chicas:
Si están leyendo esto, seguramente algo malo pasó durante la tercera prueba, así que les diré esto.
Soy parcialmente inmortal, por lo que aunque tendré una vida humana estándar, no podré morir durante esta, así que no se preocupen por mí.
Si pasa algo raro y desaparezco, deben saber que no importa que suceda o cuanto tarde, volveré con ustedes y los niños.
Así que si no estoy a su lado mientras leen esto, no lloren, no se preocupen, no hay nada malo que pueda pasar. Estaré siempre con ustedes, solo esperen un poco.
Con amor,
Isaac.
Halley tenía lágrima en sus ojos mientras abrazaba la carta.
El idiota sabía que algo malo pasaría y aún así participó en la prueba, ¿Por qué?
Ella sabía que debía mostrarles esa carta a las demás, por lo que usando un artefacto con runas que inventaron durante el verano, las llamó y les dijo que fueran a la Sala lo más rápido que pudieran.
No pasaron más que un par de minutos para que todas se encontraran en medio de la sala, luciendo ligeramente confundidas.
- Halley... - comenzó una preocupada Narcisa - ¿Sucede algo?
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Reencarnado en Harry Potter
Fiksi PenggemarOtra historia cliché de un tipo que reencarna y se vuelve fuerte y poderoso
