Capítulo XVII - Sfida

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Sfida - Reto
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Louis no podía conciliar el sueño y cuando quiso hacerlo, vio como pequeños rayos de luz entraban por una abertura de la ventana, "A la mierda, es inútil" se dijo a sí mismo levantándose y decidiendo salir un rato, sabía que no iba a poder dormir.

Dejó una pequeña nota a lado de la cama en donde le indicaba a Harry que iría por algo de comida y regresaría pronto. 

El chico despertó encontrándose solo en la habitación, se sentía emocionado ya que sería su primer día de entrenamiento.

Aprovechando que estaba solo, se le ocurrió una idea, se vistió rápidamente con un bóxer y una camiseta larga. Quería saber si tenía algún poder especial por lo que empezó a simular que lanzaba bolas de fuego con sus manos, se concentró cerrando los ojos y empujando sus manos hacia adelante.

Al ver que no pasaba nada, decidió intentar otra cosa, quizá podría controlar el tiempo, se situó cerca del reloj de mesa y empezó a mirarlo entrecerrando los ojos queriendo cambiar la hora, no pasó absolutamente nada.

Probó con levantar cosas con su mente, miró a la almohada y con toda la concentración que tenía, trató de levantarla, tampoco ocurrió nada. 

Se iba a rendir pero se le ocurrió que tal vez podría volar, se paró y se situó en el borde de la cama. Respiró profundo y pegó un salto abriendo los brazos. Sintió como iba cayendo así que cerró los ojos esperando el golpe.

No cayó.

Abrió lentamente los ojos y se dio cuenta de que se encontraba flotando en el aire, pegó un grito de emoción festejando su triunfo. Ahora quería elevarse más o al menos moverse del lugar, inconscientemente empezó a mover sus brazos hacia adelante, como si estuviera nadando.

Louis lo veía desde el marco de la puerta aguantando la risa que no pudo contener por más tiempo. —Harold ¿Qué se supone que estás haciendo?

El dios había entrado a su hogar haciendo el menor ruido posible, pensó que su humano seguiría durmiendo y no quería despertarlo. Al subir a su habitación, vio como Harry saltó del filo de la cama, el castaño reaccionó de inmediato acumulando aire bajo el cuerpo del chico para que no cayera.

Louis se acercó tomándolo en sus brazos y sentándolo en la cama.

—¿Y bien? —. Insistió el dios al no recibir respuesta.

—No escuché cuando llegaste—. Dijo Harry volteando su cabeza al lado contrario, sus mejillas ardían de la vergüenza que estaba sintiendo.

—Tonto, si querías volar me lo hubieses dicho y ya—. Louis no podía evitar soltar algunas risas que se escapaban de su boca.

—Cállate. Olvidemos que esto paso—. El humano seguía mirando en dirección contraria al dios.

—Lo siento, lo siento—. Dijo Louis poniendo toda su fuerza para no reír. —¿Puedo preguntar por qué lo hiciste?

—No, no puedes—. Harry volteó todo su cuerpo al lado contrario dándole la espalda. 

—¡Hey! No te enojes, ven aquí—. Louis lo abrazó por la cintura y apoyó su cabeza en el hombro del chico. 

Harry lentamente empezó a ceder a los cariños de su dios posando su mano encima de las de Louis.  

—Hazz, mi vida, el tener dones no viene de la noche a la mañana, ni si quiera para los que nacen de un dios, debes ser paciente liefde—. Dijo Louis dejando un camino de besos por toda su espalda.

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