Pov: Violeta Rivera Santana
Esto se salió de control, cuando vuelvo a sentir otro azote, trato de no gemir de dolor. Ya eran mas de 10 azotes, no habia dicho ni un numero. Pero estaba consiente cuantos eran. Mis nalgas dolían demasiado.
—No has contado y va a ser peor.
Dice acercándose a mi oído, trago en seco, ¿por qué me decía eso?. Escucho como si estuviera quitando su cinturón. Alarmada vuelvo a intentar irme pero era imposible hasta que siento el primer azote con su correa. Cierro mis ojos fuertemente.
—Cuenta.
Dice mientras me toma mi cabello y me jala, ¿porqué me metí en esto? ¿Cómo puedo salir de esto?.
—Uno.
Escucho una risita de confirmación, hasta que siento el otro azote con su correa.
—Dos.
Digo bastante adolorida mientras cada vez que me azotaba iba un gemido de dolor por mi parte, mis lágrimas empezaron a salir.
—Me alegra que estes entendiendo que el que manda aqui soy yo.
Siguieron los azotes, mientras mas azotes eran mas fuerte eran mis gemidos. Mis piernas temblaban casi sin poder soportarlo. Cuando estabamos por el 40, se detiene y me carga como una princesa.
—Mia.
Dice serio mirándome, mi cuerpo temblaba. Lágrimas salían de mis ojos mientras el me daba besos húmedos en mis mejillas. En la oficina habia una pequeña habitación. El me adentra a esta habitación dejándome en la cama.
Trato de respirar hondo cuando siento como la nalgas tocan la cama, me dolian. Bastante, no me sentía bien. Estaba cansada, creo que él lo había notado.
—Descansa, yo seguiré trabajando.
—Mis padres...
Digo mientras trato de levantarme pero no pude, me muerdo el labio con fuerza para no seguir llorando.
—Yo hablaré con ellos y les dire que te quedarás conmigo. No te preocupes yo me encargo.
Veo como sale de la pequeña habitación, trato de no quedarme dormida. Estaba tan cansada, tan adolorida que no pude evitar.
Con lentitud veo como todo se hace negro.
Pov: Nicolas
Habia vuelto a trabajar, sabía que lo que le había echo era bastante... animal diría yo.
Aunque ella lo quiso asi, después de todo no contaba y mucho menos me hacía caso, veo que es testaruda y eso me encanta. Miraba los papeles mientras escucho una llamada entrante, era el teléfono de mi amada violeta.
Veo el nombre para ver si son sus padres pero no, era un tal "Ethan" llamándola. No me gusta que un hombre llame a mi pequeña bebe. Mejor lo dejo sonar, miraba el gran papeleo aunque parte ya estaba editado y todo habían otras que realmente no lo estaban.
Me dejo caer al espaldar de la silla mientras trato de respirar hondo. Estaba pensando que hacer con Violeta. Yo no la quiero como mi asistente, eso es para tenerla a mi lado con una razón valida. No me malinterpreten, soy alguien que siempre consigo lo que quiero, yo quiero a Violeta y la tendré para mi solamente.
Cuando pasan bastante horas, termino un largo día de trabajo. Me levanto de mi silla, camino hacía la pequeña habitación, viendo a Violeta dormir. Lo cuál me encantaba. Era un ángel, no quería dañarla.
Lentamente camino hacia donde ella con un poco de cuidado me voy arrodillando para acaricias su cabello de forma gentil.
—Pequeña.
ESTÁS LEYENDO
Obsesión Daddy #2
RandomSEGUNDA TEMPORADA "Daddy" Después de terminar todo bien en la historia de Rose Santana y Grabiel Rivera, viene la historia de su hija. Violeta Rivera Santana, quién es una adolescente de 16 años quién empieza a conocer a uno de estos grandes mafios...
