SEGUNDA TEMPORADA
"Daddy"
Después de terminar todo bien en la historia de Rose Santana y Grabiel Rivera, viene la historia de su hija. Violeta Rivera Santana, quién es una adolescente de 16 años quién empieza a conocer a uno de estos grandes mafios...
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Pov: Violeta Rivera Santana
Mientras nos quedamos mirando a los ojos veo como una de mis piernas y me suelta. Lo miro sorprendida pensé que no me iba a soltar. Veo como me suelta mi otra pierna viendo que estaban un poco roja. Me acarició suavemente las marcas rojas.
—Mientras no salgas de esta casa, no te amarraré ni nada.
Me quedo mirándolo con una sonrisa pequeña. Sin embargo estaba pensando en que tenia trabajo que hacer, planear mi venganza.
—Tengo trabajo que hacer Emanuel, necesito a mi gente.
Le comentó mirándolo ya un poco mas sería mientras suavemente retiro mis pierna de sus caricias y me levanto de la cama.
—Violeta.
Escucho mi nombre al levantarme, miraba su espalda esperando respuesta.
—Puedes traer a tu gente a esta casa, la dejaré para que estes el tiempo que necesites. Solo te pediré un favor.
Me quedo esperando la petición. Esperaba que fuera algo que pueda permitir.
—Yo viviré aquí contigo, quiero que podamos tenernos más confianza. Esa es mi único favor.
Me cruzo de brazos respirando hondo viendo como el se levanta de la cama para verme. Estaba dudosa, no quería que si estaba hablando de mi plan con mi mano derecha me vaya a perjudicar. Después de todo mi plan debe de cumplirse.
—Esta bien, aunque lo que yo hable con mi mano derecha. Se quedará entre él y yo.
—¿Me estas ocultando algo? Violeta.
Me quedo mirándolo a los ojos de manera seria. Y cuando dejo de cruzarme de brazos, respondo.
—No tengo que contestar tu pregunta.
Veo como de manera rápida me estampa en una pared y contra su cuerpo. Sentirlo cerca de mi no me estaba permitiendo pensar. Me muerdo el labio suavemente sintiendo sus manos en mi cintura.
—¿Quién te crees que eres para desafiarme?.
Me quedo mirándolo sin poder dejar de jadear por la impresión de tenerlo tan cerca de mí.
—Soy la única adolescente que ha hecho que te hayas enamorado de mí.
Susurro jadeando no me estaba dejando pensar su cercanía.
—No sabes en lo que te estas metiendo, yo voy a tener que enseñarte a respetar a tus mayores.
—Eso ya lo veremos... Mafioso.
Lo miro con una sonrisa desafiante, el me mira serio con algo de diversión en sus ojos. Sube su mano hacia mi mejilla acariciando la misma.
—No sé que estas planeando, aunque sé que me encantaría ayudarte.