G O D D E S S

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POV Narrador omnisciente

En los inicios de la relación entre Maddy y Megan, cuando ambas estaban en la flor de la pubertad y se estaban descubriendo a sí mismas y sus sexualidades, Megan cometió el jodido error de presentarle a Maddy a sus abuelos.

No fue un error porque Maddy haya sido grosera, la noche en la que conoció a los abuelos de Megan hizo su mayor esfuerzo por causar una buena impresión, ellos la amaron (todo lo contrario a lo que había hecho con los padres de Nate); Pero fue un error en el sentido en que cuando Maddy le rompió el corazón por primera vez a Megan, ella tuvo el descaro de mentirle a sus abuelos sobre el motivo de su llanto repentino y sobre la distancia que había tomado con la latina.

Abraham y Evelyn.

Una hermosa y jodidamente normal pareja de ancianos estadounidenses. Estaban emocionados de por fin poder presumir a su primera nieta en su grupo de amigos cuando recibieron la llamada de su única hija, avisándoles que el bebé ya venía en camino. Sin embargo, se llevaron una terrible noticia cuando llegaron al hospital con globos y un enorme peluche para la pequeña. Por desgracia, habían perdido a una de sus razones de existir: su linda hija. No obstante, tuvieron otra oportunidad cuando los doctores les informaron que su nieta seguía viva. 

Evelyn tuvo que jubilarse antes de tiempo para poder cuidar a la pequeña, y Abraham tuvo que pedirle a su jefe que le redujera las horas de trabajo para ayudar a su esposa.

Al principio, cuidar de un bebé recién nacido no fue tarea fácil; su avanzada edad ya les estaba pasando factura. Aun así, lograron que esa pequeña se convirtiera en toda una mujercita. Cuando le llegó su primer período, Evelyn no pudo evitar sentir nostalgia, ya que había hecho exactamente el mismo espectáculo que su hija cuando le bajó la regla.

La pareja estaba nerviosa de que, con la adolescencia, su pequeña niña se convirtiera en una rebelde que se pintara el cabello y robara en gasolineras. Esperaban que se repitiera el patrón, igual que con su hija, pero ese nivel de rebeldía nunca llegó, o al menos no de la manera que ellos esperaban. Cuando su nieta los acorraló en la sala de estar y les preguntó si preferían que robara bancos o que le gustaran las chicas, supieron que no debían preocuparse por recogerla a las tres de la mañana en una estación de policía o en una casa desconocida a 48 kilómetros.

Ellos solo querían ver feliz a su nieta y supieron que habían elegido bien cuando les presentó a una chica de baja estatura y cabello negro, que miraba a su nieta como si fuera su vida entera.

POV Megan

Unos toques en la puerta hicieron que me despertara.

—Vamos, chicas, deben ir a la escuela —la voz de mi abuela sonaba amortiguada por la puerta. Me estiré en la cama y analicé el pequeño cuerpo de Maddy, abrazado a mi abdomen. —¡Megan, levántate! —volvió a gritar mi abuela.

—¡Ya estamos despiertas, abuela! —le grito de vuelta.

—Maldita sea, no quiero ir a la puta escuela —siento cómo Maddy se acurruca más contra mi cuerpo.

—Sabes que mi abuela no dejará que nos quedemos acostadas todo el día, Mad...

—Amo a tu abuela, pero, carajo, somos adolescentes, déjenos vivir —se queda unos minutos en silencio antes de sentarse en la cama, dejando al descubierto su torso—. ¿Tienes alguna clase importante o alguna mierda hoy?

—Mierda, no sé. Le podría pedir algunos apuntes a Lex —respondo, también sentándome—. ¿Qué estás planeando?

—Sabes perfectamente qué estoy planeando —dice, picándome las costillas—. Vamos al centro comercial.

She Love Control | Maddy Pérez Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora