POV Narrador omnisciente
Maddy había entrado en modo avión, en ese estado en el que tu cuerpo actúa y se mueve por sí solo mientras solo quieres que llegue el final del día para poder acostarte en tu cama y sufrir en silencio.
Su rutina se resumía en tener insomnio todas las noches, bañarse para ir a la escuela y colocarse lo primero que viera en su clóset. Ni siquiera tenía ánimos de maquillarse o arreglar bien su pelo; no quería verse atractiva para Nate y, sinceramente, se sentía como el carajo.
En las clases y los entrenamientos de las porristas, el cerebro de Maddy parecía estar de viaje, ya que la chica apenas se esforzaba en hacer las cosas. No sonreía y apenas hablaba con sus amigas más de lo necesario.
Ni siquiera sabía por qué seguía asistiendo a clases; simplemente podía decir que estaba enferma o alguna mierda, pero si lo hacía no podría ver a Megan entre clases o en el almuerzo.
Fuera de la secundaria, Maddy no era diferente. Estaba todo el día encerrada en su habitación; solo hacía pequeñas excepciones y salía con Nate cuando en su casa empezaban a hacer demasiadas preguntas.
Por otro lado, Megan no estaba mejor que Maddy. Le dolía ver cómo la latina eufórica que solía ser Maddy Pérez ahora era solo una chica triste cubierta por una sudadera grande y cuya alma parecía haber sido cruelmente arrancada.
Megan sabía que si Maddy no tenía ánimos para arreglarse como le gustaba, era probable que tuviera parte de la culpa.
Estaba lastimando al amor de su vida. Y sí, aceptaba que Maddy era el amor de su vida, aunque hubiera hecho las cosas mal.
El colmo era que Megan la estaba lastimando con alguien que ni siquiera le gustaba o le atraía sexualmente. No es que Ansel fuera un mal chico, pero a cada pequeña espora del cuerpo de Megan le gustaban las chicas.
Si se preguntan "¿por qué Megan está saliendo con él?", pues ni ella misma lo sabía. Solo quería sacarse a Maddy de la cabeza y tomó la primera opción que apareció.
Además, solo quería a alguien con quien pasar el rato, y Megan no quería romperle el corazón a una chica.
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POV Megan
Es taaaaan agotador sacar a alguien de tu cabeza cuando parece estar tatuado con tinta permanente en cada centímetro de tu cráneo.
Habían pasado semanas, carajo, SEMANAS, y mi deseo hacia Maddy iba en aumento.
No me importaba toda la mierda que hizo hace unos meses; solo la quería tener entre mis brazos. Pero también quería romperle el corazón como ella lo había hecho cientos de veces conmigo. Quería saber si realmente había cambiado y si no íbamos a volver a la misma jodida rutina.
Había hablado un par de veces con Kat y Cassie para saber indirectamente cómo lo estaba pasando. Podría preguntarle directamente, pero consideraba que así era menos doloroso, aunque me decían cosas que ya sabía, como que no había estado comiendo ni durmiendo bien.
Bueno, cambiando de tema, Ansel y yo llevábamos casi dos semanas hablando y el idiota ya quería tener sexo. ¿Por qué los chicos son así? ¿Dios, realmente no pueden tener el pito dentro del pantalón? Les juro que si se me volvía a insinuar de manera sexual lo mandaría a la mierda.
Era cambio de hora, por lo que salí del salón de clases junto a Lexi para ir hasta nuestros casilleros. Tomo los cuadernos que utilizaré y, cuando estaba a punto de cerrar la puerta de metal de mi casillero, siento una mirada sobre mí, por lo que levanto la vista encontrándome con la oscura mirada de Maddy, la cual me observaba desde el suyo.
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She Love Control | Maddy Pérez
FanfictionNo se si fue su jodida confianza, lo que me hace sentir cuando esta cerca o que fue la primera chica que hizo sentir segura de mi misma lo que me terminó enamorando perdidamente de ella. De lo que estoy segura es que estoy malditamente perdida en to...
