25.♤

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Conciliar el sueño nunca ha sido mi mayor fuerte y se supone que es una acción que se realiza con facilidad, pero parece que perdí esa habilidad hace mucho tiempo atrás. Mi tiempo máximo durmiendo son cinco horas, pero después de tener a Eda muerta bajo mi mano el tiempo se redujo a cuatro.

La cálida mano de Valeria siempre me calma cuando el llanto y los gritos brotan de mí. Me he repetido mil veces que tengo que decirle la verdad, pero no sé cómo podría. No es fácil ver a alguien a los ojos y decirle una cosa como esa.

Esta mañana traté de comer un poco para satisfacerla a ella y a nana, pero terminé vomitando todo en el baño de la oficina. Si esto sigue deberé ir al hospital por analgésicos o alguna porquería que me manden para que mi estómago mejore.

El sonido de la puerta me hace levantar la cabeza del documento que estoy observando desde hace una hora. La mirada preocupada de Samuel me pone ligeramente inquieto, pero no puedo fastidiarme por ello cuando él me escuchó diciéndole Victoria a Eda.

-Te ves cansado...-dice cuando se detiene frente a mi escritorio. Asiento con la cabeza en respuesta mientras saco un cigarrillo del bolsillo interno del traje.-debes comer algo en lugar de consumir esa porquería que te pone peor...-enciendo la punta del cigarro y alzo la mirada hacia él. Una risa escapa de mis labios al tiempo que el humo sale de mi boca.
-¿Quién te crees que eres para decirme lo que debo o no hacer?...-por alguna extraña razón no logro dejar de reír por esta extraña situación.-actúas como mi madre...-abro los ojos un poco más de lo normal y levanto la mano con el cigarrillo hacia él.-espera...-digo con fingida sorpresa por lo que acabo de decir.-olvidé que no tengo madre...-rio sin pizca de humor antes de colocarme el cigarro en la boca para darle una gran y profunda calada.
-Gabriel...-dice con voz grave y firme. Cuando nuestros ojos hacen contacto visual, unas tremendas ganas de llorar entran a mi sistema.-deja de hacer esto...-deseo responderle alguna tontería, pero en su lugar guardo completo silencio.-te estás matando por la culpa que sientes, pero sabes que no tienes nada que ver...-una lágrima desciende sobre mi mejilla al sentir el peso de sus palabras.-no tienes culpa, Gabriel...-coloco un dedo sobre el documento que me dio Eda y lo arrastro por el escritorio hasta que queda frente a él.
-¿Estás seguro de eso?...-pregunto sin mirarlo a los ojos. Le doy una calada al cigarro mientras giro mi silla hacia el lado contrario y que lo que vea ahora sea el ventanal.

Esta vista me recuerda a las tardes que pasaba con mi padre en su oficina, los atardeceres que veíamos juntos desde su silla de presidente y las metas que me contaba para un futuro no muy lejano.

-Esto...-él sabe tan bien como yo que todo esta jodido. Aunque si soy honesto, era mejor que se jodiera ahora y no después.
-Es tiempo...-suelto un suspiro antes de girar la silla nuevamente para mirarlo a los ojos.-voy a tener que confesar la verdad a todos y que eliminen esta orden de captura...-él clava su mirada en mí y por un instante creo que su cerebro se ha desconectado.-¿estás bien?...-coloca sus manos sobre el escritorio para acercarse a mí por encima de el.
-¿Cuál verdad? ¿La verdad de que fuiste violado por las esposas de los hombres más importantes de la ciudad, incluyendo a la tía de la mujer que amas?...-aprieto la mandíbula con fuerza y frunzo el ceño, pero no respondo nada.-¿la de qué tu madrastra asesinó a tu padre para tener libre acceso hacia ti? O la de ¿que el imbécil de tu hermano es cómplice de violación?...-suelta un suspiro frustrado mientras jala su cabello con una mano y cierra los ojos.-esas verdades no van salvarte de la orden de captura porque no puedes probar que todas son ciertas...-se aleja unos pasos del escritorio, sin dejar de agarrar su cabello y camina de un lado a otro.-para liberarte de esto debes tener un testigo del día en el que murió Victoria y creo que el único testigo es una mujer que no recuerda nada...-dice girando en su sitio para mirarme. Sigue caminado un poco más hasta que algo le llega al cerebro.-a menos que tú...-ladeo la cabeza ligeramente mientras espero a que diga la solución que tengo en el cerebro.-ni siquiera lo pienses...-dice señalandome con un dedo. Su estado de ánimo es tan cambiante.
-Samuel...-se acerca casi corriendo y pega las palmas de sus manos sobre el escritorio con fuerza.
-Decirle la verdad a Valeria no servirá de nada, Gabriel...-en eso, para mi completa desdicha, tiene toda la maldita razón, pero ella es la única que puede ayudarme a salir de esto.
-Sabes que ella es la única que puede ayudarme, incluso si tiene que mentir para hacerlo...-él deja salir un suspiro frustrado mientras sujeta su cabello con fuerza.
-¿Pero tú que parte no has entendido que esa mujer no recuerda nada?...-me dice con furia. Esta pelea con él me llevará a dudar de mis decisiones.-deja de luchar por una memoria muerta y busca otra opción, algo que te dé la seguridad de librarte de esa orden...-hablar con él es inútil. Cierro los ojos por unos segundos  mientras medito en toda esta situación.

Aunque Valeria no recuerde nada, es la única que puede ayudarme si Hope o el francotirador deciden meter la mano para hundirme aún más, ya que ella es la testigo que queda con vida. Sé que es estúpido que esos dos siquiera piensen en querer hundirme cuando fueron ellos quienes planearon matar a Victoria, pero si son capaces de demandarme por su muerte, serán capaces de meterme a la cárcel en cualquier momento.

-Valeria es la única que puede ayudarme porque ella es la única persona que sale en la foto que tomó la cámara de seguridad segundos antes de que le dispararan a Victoria...-él golpea el escritorio con el puño y lanza una maldición entre dientes.-esta fue la jugada maestra de Hope para hundirme si yo decidía hablar sobre las porquerías que me hizo...-me levanto de la silla lentamente y me acerco a la ventana.
-Entiendo que esta situación sea complicada y que la única opción viable sea Valeria, pero si ella decide ir en tu contra en lugar de a tu favor...-coloca una mano en mi hombro para moverme un poco y que lo mire a los ojos.-te irás a la cárcel por muchos años por un crimen que no cometiste...-coloco una mano en su hombro y le regalo una pequeña sonrisa.
-Por más que intentes convencerme o convencerte a ti mismo de lo contrario, sabes que Victoria y Valeria sufrieron eso por mí...-sujeto su rostro con la otra mano cuando lo veo con intención de refutar contra mis palabras.-mataron a Victoria por haberse casado conmigo y a Valeria la tiraron desde ese lugar con intención de matarla porque ella se enamoró de mí...-frunce el ceño y aprieta la mandíbula por la furia que siente ante mis palabras.-le arranqué a dos personas la libertad y ahora debo pagar por ello...-me alejo dos pasos, sin dejar de mirarlo y alzo los brazos hacia los lados.-he aquí al verdadero culpable de que el padre de Valeria haya muerto...-un ruido sordo hace que Samuel y yo desviemos la mirada hacia las escaleras frente a la puerta de la oficina.
-¿Q...Que has dicho?...-sus ojos están más abiertos de lo normal y sus manos tiemblan ligeramente. Oficialmente me he quedado sin salidas.

Condena Prometida. ♧ [Completa]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora