21.♤

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Han pasado dos semanas desde que decidí revelar todo, dos semanas en las que he sentido libertad absoluta y una ligera pizca de paz. A pesar de no merecer nada, el cielo me ha otorgado un instante para respirar correctamente.

Valeria ha permanecido a mi lado desde entonces, he visto como su alma ha aprendido a conseguir paz por todos los acontecimientos y la ha conseguido a mi lado. Lo que jamás espere ver nuevamente, lo veo día con día y no paro de agradecerle al cielo por ello.

El recuerdo del primer día sigue intacto en mi cabeza, la forma en la que ella lloraba desconsolada por momentos mientras me abrazaba con fuerza y se disculpaba por algo que ella jamás hizo. Por esos instantes deseaba no haber dicho nada, al menos a ella.

Pero a pesar de su llanto y su dolor, de la debilidad que sentía por mi historia, hizo que me sintiera que le pertenecía a ella y que lo que hicieron no significó nada. Me hizo sentir suyo, completamente suyo y no necesitó del contacto piel con piel, solo tocó mi corazón con su sinceridad y su amor.

-¿Entonces has decidido hablar?...-giro mi rostro ligeramente para mirarlo por el rabillo del ojo.-¿y su reacción fue la esperada o fue diferente?...-giro lentamente mientras medito en la respuesta.
-Ni esperada ni diferente, solo una reacción normal ante un secreto perturbador...-me frustra que este asunto no haya provocado lo que esperaba o que al menos me haya acercado un poco a mi objetivo.
-No puedes esperar que tu verdad active su cerebro de golpe, Gabriel...-suelto el aire con frustración mientras entrelazo las manos sobre mi abdomen.
-Entenderá que ahora me encuentro en un punto ciego en la vida en el que no sé si voy a vivir dos meses más...-se quita sus anteojos y los tira sobre el escritorio con frustración.
-Los resultados aún no ha llegado como para que saques una conclusión precipitada, así que deja de decir que estas muriendo porque eso pone alerta a todos...-a veces creo que mi relación "estrictamente profesional" con el psicólogo se ha inclinado más al lado afectivo.
-¿No esperarás que finja con algo así cuando todo cuerpo me grita que ya no resiste más?...-su expresión severa me saca una ligera risa. Parece que alguien me ha tomado cariño.-Richard...-digo acercándome a la silla frente a su escritorio.-ahora mismo necesito que me expliques porque ella recordó esa canción...-suelta el aire con expresión cansada y sé que quiere decirme que una canción no significa nada, pero para mí si lo hace.-solo tres personas sabemos esa canción porque es una composición propia de uno de nosotros y una de esas tres personas lamentablemente murió hace mucho tiempo, por lo cual solo quedamos dos personas que sabemos la canción y se supone que una de ellas la había olvidado...-me inclino hacia adelante para mirarlo más de cerca y que entiende mi desesperación.
-Es algo normal en alguien que ha perdido la memoria, algunas cosas pueden venir a su mente como estrellas fugaces, pero eso no quiere decir que sus recuerdos volverán...-toda esperanza hacia ella se evapora lentamente de mi sistema.-¿por qué deseas con tanta desesperación que ella te recuerde? Hasta donde me has dicho, sufrió mucho daño cuando estaba a tu lado...-suelto el aire y asiento lentamente con la cabeza. Es mi culpa que ella esté así.

Todavía tengo el recuerdo de ese día y de la mezcla de emociones que recorrían mi sistema conforme me alejaba del lugar de mi calvario. Todas las imágenes pasan lentamente por mi cabeza y me torturan incluso más que los recuerdos de mi infancia.

-Mi esposa solía decir que todo lo que toco lo arruino y ese fue el lamentable destino que le tocó a Valeria...-una risa triste escapa de mis labios ante lo que ha venido a mi cabeza.-debo confesar que no tengo miedo del resultado de mis exámenes porque ya sé lo que dirán...-bajo la mirada hacia mis manos entrelazadas sobre mi abdomen y una extraña ola de miedo recorre mi sistema.-le temo más a la vida que a la muerte, al olvido que a los amargos recuerdos de un pasado doloroso y por eso, para su pesar, tengo esperanza en la idea de qué la mujer que he amado toda mi vida está empezando a recordarme...-no perderé la esperanza en la pequeña posibilidad de que ella me recuerde, no cuando he pasado tanto tiempo en un bucle de oscuridad y culpa.-debo irme...-digo  levantándome y avanzando hacia la puerta. Debo llegar a la empresa antes que ella.
-Gabriel...-dice mientras tomo mi abrigo del perchero y después la perilla de la puerta.-ella no podrá recordarte jamás y por tu propio bien te sugiero que quites esa idea de tu cabeza...-me coloco el abrigo y giro mi rostro ligeramente para mirarlo por el rabillo del ojo.-créeme cuando digo que tuvo suerte de que estuvieras ahí para protegerla de la nieve, pero su cráneo recibió un fuerte impacto que estuvo a punto de matarla...-que lo mencione me hiela la sangre de golpe y me arranca la esperanza de nuevo.-deja de buscar esperanza donde no la hay y en su lugar...-mantiene el silencio unos instantes antes de continuar.-ve a visitar a tu esposa...-aprieto la mandíbula con fuerza para evitar responder una grosería.
-¿El padre de mi esposa me abre la puerta para visitarla?...-pregunto con una exagerada carga de sarcasmo y fastidio.
-Le abro la puerta a un hombre torturado para que alivie su alma...-debí pensarlo mejor antes de elegirlo a él como mi psicólogo. Aunque si soy honesto, fue él quien me eligió.-¿alguna vez la has visitado?...-suelto el pesado aire antes de girar en mi sitio para mirarlo y así responderle.
-Voy tres veces por semana, pero nunca me acerco lo suficiente...-ahora el que suelta el aire es él. Este cuarto está cargado de frustración.-¿cómo podría acercarme cuando fui el causante de su muerte?...-una sonrisa triste se dibuja en mis labios ante eso. Soy el causante de muchas desgracias.

Perdí a mi esposa el mismo día que Valeria perdió la memoria, tuve su tibio cuerpo entre mis brazos mientras luchaba contra la muerte por mantenerse unos instantes más conmigo. El recuerdo de su voz aún perdura en mi mente mientras susurraba en mi oído las dos palabras que la mandaron a la tumba: "Te amo". Dijo con una pequeña sonrisa en sus labios. Segundos después su cabeza cayó contra mi pecho indicándome que me había dejando para siempre.

Condena Prometida. ♧ [Completa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora