-Será mejor que me vaya Ale...- dijo Isabela
-No. Tú te quedas, aquí quien tiene que irse es otro.- miré a Xavier
-Sí, voy a casa a descansar. Pero vuelvo mañana, descansa- se volteó pero se detuvo en seco -Y fíjate bien en quien confías Alejandra...- caminó y cerró la puerta
Isabela me miró.
-¿Qué diablos le pasa a ese tipo Alejandra?
-No lo sé... ¿Sabías que Leo va a tener una niña?- sentí mi corazón romperse en mil pedazos
-Sigo insistiendo en que es una estrategia para tenerlo con ella- dijo Isabela muy convencida
-No lo creo Isabela...
-Si tanto te importa, ¿porqué no hablas con él?- me preguntó
-No quiero verlo Isabela, no quiero...- le dije
-Entonces Alejandra, si no quieres pues no te lamentes luego. Aunque no lo digan, ustedes se quieren. Se nota, es algo que no pueden ocultar- continuó Isa -Pero, si quieres actuar de la manera infantil y estúpida en que lo estás haciendo, hazlo. Yo no te diré lo que tienes que hacer y lo que no, ya tu estás bastante mayor como para recibir órdenes, solo haz lo que creas correcto, pero escucha, no porque lo creas correcto, lo es- finalizó y las palabras de mi mejor amiga me hicieron pensar demasiado
-¿De verdad crees que debería hablar con él Isa?- pregunté en el momento justo que mi amiga se estaba levantando para despedirse
-Pienso que al igual que le diste la oportunidad a Xavier de que te hablara, se la deberías dar a él- se acercó a mí -Él te quiere Isabela, y Kimberly con sus mentiras no van a impedir que su cariño hacia ti crezca- me dio un beso en la frente- cuídate, vengo mañana, te adoro.
Con esas palabras, abrió la puerta y salió...
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Habían pasado dos días y el doctor determinó que estaba apta para regresar a casa... Pero, ¿qué casa? No tenía nada, todo había sido destruido por el fuego y ahora ya, no había nada. Sentía rabia, tristeza, enojo, todo al mismo tiempo. No sabía que me esperaba ahora. Sabía que mi mamá se estaba quedando en casa de mi abuela, pero era demasiado pequeña como para que las tres estuviéramos ahí.
Salí del hospital y la luz del día me pegó en los ojos. Me senté en uno de los bancos que estaba afuera y esperé a que mamá saliera.
Mi mente estaba en Leo, no fue al hospital más nada, me había portado como una estúpida con él... Ahora estaba demasiado arrepentida y quería correr a buscarlo y pedirle perdón, pero no sabía de que manera encontrarlo, no sabía de que manera poder comunicarme con él.
-¿Pensativa no?- sentí que alguien se me sentó al lado
Miré y mi papá estaba sentado justo al lado mío con unos pantalones azules y camisa blanca, mirándome directamente.
-Soy una estúpida papá- fue lo único que le dije
-Cuando perdí a tu madre, me sentí demasiado arrepentido, pero nunca tuve el valor de buscarla de nuevo, simplemente la perdí, por cobarde, por miedo. No quiero que te pase lo mismo hija. Sé que hay algo en ti que necesita de ese muchacho, así que no te quedes pensando en que podrías hacer y ve a hacerlo...- lo miré
No podía creer que estas palabras estuvieran saliendo de la boca de papá. Él era un buen padre, pero nunca me dio un consejo, si vida era trabajar y trabajar.
-Todos me mienten papá, me mintió Lucas, ahora él...- le dije
-Nunca vas a saber si te está mintiendo si nunca hablas con él- eso me estuvo un poco raro
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Lo mejor de mi vida
Teen Fiction¿Será casualidad que después de 6 años, te encuentres con una persona y cambie completamente el rumbo de tu vida? Conozcan la historia de Alejandra, una joven con apenas 16 años, loca, libre, soñadora y de carácter fuerte. Un día de verano, no tan c...
