10. Reprochando

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No podía creer lo que mis ojos estaban viendo, tenía que ser un sueño o algo por el estilo. Estregué mis ojos para comprobar si esto era la realidad, pero al finalizar, su cara seguía ahí, y yo no podía creerlo.

-Lucas...- pronunciaron mis labios

Eso fue lo único que pude decir porque no sabía, no había ensayado las palabras que iba a decirle si me lo encontraba.

-Hola Ale...

Reaccioné

-¿Hola? ¿Eso es todo lo que tienes que decir?- pregunté enojada

-Yo te dejé una carta Alejandra, explicándotelo todo...

-Una carta no es suficiente Lucas, a demás, ¿no estabas en Los Angeles? Eres un mentiroso y un cobarde, ni siquiera tuviste la valentía de enfrentarme y decirme que te ibas- dije mirándolo con el coraje que había acumulado estos meses que estuve sin él

-¿Podemos hablar? Tengo que explicarte muchas cosas

-No, no quiero hablar. Me acuerdo perfectamente de todo lo que dice la carta como si la estuviera leyendo- le dije dolida

*flashback*

Estaba un poco preocupada, Lucas no me había llamado ni contestado en todo el día, nunca me ignoraba y mucho menos tardaba en contestarme, él siempre era quien estaba pendiente a mí. Fui a su casa y no vi el carro de su mamá, me preocupé aún más por eso, es sábado y los sábados ella nunca sale, es su día sagrado de limpieza.

Volví a mi casa y entré a mi habitación. Visualicé un sobre blanco encima de mi cama y leí "Para el amor de toda mi vida" abrí el sobre y comencé a leer con un pequeño nudo en la garganta.

"Mi amor, siento que soy un cobarde al hacer esto de esta manera tan estúpida, pero no encontré el valor para decírtelo de frente. Primero quiero empezar por decirte que los mejores 8 meses de mi vida fueron a tu lado. Nunca me había enamorado tan profundamente de una persona como lo hice de ti. Eres especial Alejandra Collins. Cualquier hombre se sentiría tan privilegiado de tenerte y doy gracias porque soy yo quien tengo ese privilegio. Privilegio que hoy tengo que abandonar. Me voy Ale, mi amor, me voy lejos de aquí ya que no puedo seguir lastimándote ni nada. Eres mucha mujer para mí, demasiada, daría todo por ser el hombre que te mereces, pero no lo soy. Decidí irme para Los Angeles y no volver nunca. No quiero que llores, ni que esta despedida te afecte tanto como a mí, quiero que seas feliz, y que conozcas a alguien que te pueda hacer mucho más feliz que yo, alguien que no te haga daño, como te lo puedo hacer yo. Te amo con locura, con dolor y con todo. Eres mi vida y mi todo, eres el amor de toda mi vida, que eso nunca se te olvide. Si el destino vuelve a juntarnos, es porque esa vez será para siempre.

Con amor y dolor...
Lucas"

Lloré.

*fin del flashback*

-Fui un idiota Alejandra, pero déjame hablarte...

-¿Sabes? Todo lo que me escribiste en esa carta fue verdad. Todo, menos lo que dijiste sobre el destino. No será para siempre Lucas, porque yo sí encontré alguien y alguien que como tú dices, es digno de mí, sin embargo, yo no soy digna de él.- solté sin pensarlo

Lucas me miró.

-¿Llegó alguien a tu vida?- preguntó con evidente dolor

-Sí, y lamentablemente, fui igual de cobarde que tú- con esas palabras, caminé hacia el salón de biología

Mientras caminaba, sentía su mirada seguirme, pero por nada del mundo iba a mirar hacia atrás. Ahora era turno de mirar hacia adelante, para atrás ya dolió bastante.

No me había dado cuenta de que ya habían pasado 15 minutos de la clase de biología, me apresuré en entrar.

Entré y el profesor estaba repartiendo unos papeles. Sin mirar dijo:

-Buenas noches señorita Collins

-Lo siento profesor, perdí la noción del tiempo...- dije sentándome

-No se ponga cómoda señorita Collins, necesito una excusa del director para permitir que usted esté presente en lo que queda de la clase- dijo el profesor aún sin mirarme

-Pero...- no me dejó terminar

-Pero nada Collins, ya dije.

Sin decir nada más, pero con demasiado enojo, me levanté, con mis libros y salí.

Me dirigí hacia la oficina del director y abrí la puerta. El director estaba de espaldas a la puerta hablando por teléfono.

-Claro hijo, te espero mañana aquí- colgó y de volteó

-¿La puedo ayudar en algo señorita Collins?- preguntó

-Sí, necesito una excusa ya que llegué tarde a la clase de biología- dije

Agarró un papel y comenzó a escribir.

-Y, ¿porqué llegó tarde a la clase?

-Problemas de mujeres- mentí

El profesor asintió y después de unos segundos me entregó el papel. Me viré para salir de la oficina pero el director habló.

-Usted conoce a mi hijo señorita Collins, me habló de usted...

-¿A su hijo?- pregunté volteándome

-Sí, mi hijo...

-¿Quién es su hijo señor director?

-Yo, Alejandra.

Me volteé. Xavier estaba parado frente a mí, con su cabello rubio alborotado.

-¿Qué haces aquí?- me sentía estúpida. Ya dos personas indeseables se habían aparecido

-Vine a visitar a mi papá...

-¿No que llegabas mañana hijo?- preguntó el director

-Llevo aquí unos días la verdad, y hace dos me enteré que vienes a este colegio...- se dirigió a mí

-Eso no es de tu importancia- traté de salir pero Xavier se postró en mi camino -Déjame ir- dije

-Ella tiene clases Xavier, déjala- fue ahí cuando se apartó de mi camino

No me dirigí a ningún salón de clases ni mucho menos. Salí de la escuela hecha furia porque todo me salía mal, todo era lo contrario a cosas buenas.

-¿Alejandra? ¿Estás bien?

Lucas venía en dirección a mí.

-Necesito estar sola Lucas- una lágrima me bajó -Por favor, déjame en paz...

-Estas mal. No puedo dejar que te vayas así- me agarró el brazo, pero hice fuerza para que lo soltara

-Déjame. Eso no pensaste el día en que decidiste dejarme sola- le reproché

-Te dije que me dejaras explicarte...

-No puedo- las lágrimas corrían por mi rostro -No puedo, necesito a Isabela, necesito a Leo. No los necesito a ustedes dos, lo único que han hecho es destrozarme.

-¿Nosotros dos?- preguntó

-Sí, tú y Xavier. Lo único que han hecho es dañarme, todo.

-¿Quién es Xavier?

Miré a Lucas...

-El idiota que me alejó de Leo- puntualicé -Y, a decir verdad- dije secándome las lágrimas -Tengo que agradecerte el hecho de que me hayas roto el corazón...

-¿Porqué dices eso Ale?

-Porque pude darle el chance a otro de que lo reparara...

Sin decir nada más, me volteé.

-Alejandra- lo escuché llamar pero lo ignoré completamente -¿Te veo mañana?

-No.- y seguí el camino hacia mi casa

Lo mejor de mi vidaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora