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Entre todo el caos hay un momento de paz, o eso me dijeron una vez, y eso estoy sintiendo ahora mismo.

Los nervios se habían ido en el mismo momento que junto a Karen, que iba enviando fotos a Hen quien sí tenia que trabajar, Maddie, Albert, que se había acoplado porque estaba aburrido, y Athena, quién tenia un par de horas libres, habiamos entrado en la tienda de vestidos de novia.

Maddie había sugerido traer a su madre pero yo me había negado, quería un poco de calma.

Aún faltaba mucho para la boda, ni si quiera estaba fijada la fecha pero si había algo que me emocionaba era buscar un vestido

— Te dije que ese corte no te sentaba bien— apunta Albert cuando salgo del vestidor.— Siento ser así, Annie, pero no tienes cuerpo para llevar un vestido así.

— Menos mal que traemos un experto— bromea Athena.

— ¿Y si me caso en pijamas?— pregunto agobiada, ya que era el sexto vestido que me probaba.

— Es normal sentirse así— habla Karen— Pero no te agobies, solo es la primera tienda que hemos mirado y aún no tienes fecha, tienes tiempo, según vayan abriendo más tiendas, iremos a probarte más vestidos, aún no hay prisa.

— Siento que ese es mi día especial y por ello quiero estar presentable y sentirme así.

— Y lo sentirás— dice Maddie antes de abrazarme.— Vamos a tomarnos un café, ¿Sí?— asiento.— Lo ha dicho Karen, tenemos tiempo, no hace falta que lo compres hoy.

— Gracias chicas y Albert— el nombrado ríe.

[...(^^)...]

Los nervios volvieron.

Esa misma noche sería la segunda cena.

Podía ver a Buck nervioso jugueteando con su comida y eso me preocupaba.

— Me alegro que todo estén bien— habla la mujer refiriéndose al trabajo que habían tenido esta mañana.

Según me contó Buck, un tipo tenía intención de suicidarse con una bomba llevándose un edificio con él, pero Chim consiguió abatirlo y que no detonase la bomba.

— Parece que todos tienen trabajos peligroso— añade el Sr Buckley.

— La mayor parte suele ser bastante corriente— dice Maddie.

— Sí, y el sujeto no era mal tío, solo necesitaba que alguien lo viera para entender cuánto dolor tenía— añade Chim dándole una breve mirada a Buck quien tiene su mirada en su plato de comida— Probablemente no iba a volar el lugar.

— Sigue pareciendo... Arriesgado, por lo que sé, Evan pasó mucho tiempo en el hospital— el rubio levanta la vista ante la mención de su nombre por parte de su padre con cara seria.

— ¿Por lo que sabes?— habla por primera vez en la noche— Podrías haber venido y verlo tu mismo.

— Evan, ya te dije...

— Que no te agradan los hospitales— interrumpe a su madre— Lo entiendo

— No me gusta ver a mis hijos en ellos, ¡No sabes!— su voz se corta

— Mamá— Maddie le interrumpe.

— Estoy bien, lista para el postre

— Lo ha hecho Annie— habla Chim, yo sonrió a la mujer que me miraba— Es muy buena repostera.

— Howard, ¿Dónde pusiste la caja que trajimos?— dice el padre de los Buckley.

— Junto al sofá, la traeré.

Burning Love [911- Evan Buckley]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora