Cierro la puerta del baño y empiezo a teclear a Tracy.
—¿Te puedo llamar?, es urgente
—¡Tracyyy!
—Tracy
—Tracy
—¡TRACYYY!, CONTESTAME, COÑO
Nada, no responde. Son las 11:15 AM y no responde
La llamo por séptima vez, al tercer pi contesta
—Joder, ¿qué pasa Jessica?
—¡Tracy, joder!, necesito tu ayuda y también explicaciones— Escucho como suspira tras la pantalla, ya me la estoy imaginando rodando los ojos— ¿Me puedes explicar como cojones he llegado a casa de Jake?—Nada, no hay nada tras la línea, no responde ¿habrá entrado en un ataque de shock?, ¡porque la que debería estar en shock soy yo!— ¡Responde Tracy!
—¿Es una broma verdad?
—¡Te juro que no!, yo al principio también pensaba lo mismo, hasta estaba buscando la cámara oculta, ¡pero no es una puta broma!, ¿entiendes?— Suspiro — Y ahora, por favor, si sabes como coño he llegado aquí, dímelo
—No tengo ni idea, Jessica
—Joder ¿y ahora que hago?
—Pues vete de la casa
—Ese es el problema, Jake me ha pillado y encima ¡ni siquiera se porqué tengo puesta su camiseta!, en fin, que me ha pillado y que dice que no me puedo ir hasta que le diga como coño he llegado a su casa, pero el problema ¡Es que no lo sé ni yo!
—Joder, pues si que estás en un gran problema Jessica.
—Vaya, gracias, que motivación.
--Es que no sé que decir, ayer bebimos mucho y no me acuerdo de absolutamente nada, solo de cuando Maddie y yo llegamos a mi habitación, empezamos a besarnos y a desves...
--¡Vale, ya me ha quedado claro!, muchas gracias por la ayuda que no has aportado, adiós.
--¡Solo dile la verdad, seguro que lo entende..!- Cuelgo, no sé que hacer.
Respiro profundamente y salgo del baño, mientras voy bajando las escaleras voy replanteándome que decirle.
Me lo encuentro en el sofá viendo la tele, me siento en el sofá de enfrente. El pausa la película y se endereza para quedar sentado con sus codos en las rodillas y sus manos sujetando su cara.
-Arranca- dice, yo suspiro y respondo.
-Vale, ayer me emborraché y no recuerdo nada- me corta, y lo único que sale por esos labios es una gilipollez.
-Pues vas a tener que ir recordando, porque de aquí no sales hasta que me digas como coño has llegado aquí- Me desespero, mi paciencia va desapareciendo poco a poco- así que ya vas a tener que ir contándome para que puedas salir de aquí.
-¡¿Te crees que no quiero recordar?!, ¡Por que tengo muchas ganas de recordar y de poder salir de esta casa de una puta vez!
-Te vuelvo a repetir...- Lo corto poniéndome de pie y dirigiéndome a la puerta- ¿Dónde coño te crees que vas, niñata?-Me giro rotundamente hacia él y no esperaba encontrármelo tan cerca, pero no retrocedo, porque la verdad no me intimida.
-¡Estoy harta de esta mierda!, ¡me pides que recuerde, pero sabes que no puedo!, ¡Si quieres recordar trabaja tu también la mente, seguro que también recordaras como carajos llegué hasta aquí!- Suspiro- Y ahora si me permites me voy de esta puta casa- Antes de poder salir me agarra del brazo y me estampa contra la pared acorralándome.
-¡¿Te crees que no quiero recordar?!, ¡Porque tengo unas putas ganas de recordar, como carajos llegaste aquí y por que tienes mi puta camiseta!- Me quedo en silencio, mi mirada baja hacia sus labios pero la subo rápidamente y me encuentro que me está mirando, el desvía su mirada hacia mis labios yo me los humedezco sin querer, mi cuerpo va solo, el recorre mi lengua, como la envuelvo entre mis labios para después subirla lentamente recorriendo mi rostro
Y ahora que está distraído le pego un empujón que hace que abra los ojos, dándome a entender que no se lo esperaba y yo salgo corriendo hacia la puerta, y en ningún momento escucho pasos detrás persiguiéndome hasta que salgo por la puerta.
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La Primera Melodía
Romance||Una chica llamada Jessica González, de diecisiete años. Se muda a Canadá por trabajo de su madre, la madre le obliga a ir a ver a tocar a una orquesta, pero claro no todo sale como ella espera. Cuando llega a la orquesta ve a un chico tocándo el...
