Capítulo 3: A.F

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Los días continuaron transcurriendo con normalidad, o al menos lo que puede considerarse normal teniendo a Anya al lado, pero en perspectiva de Damian la joven pelirosa había comenzado actuar de forma extraña cerca de él.

No eran muchos los momentos en los que se encontraban a solas pero últimamente cada oportunidad que tenían de estar a solas Anya no dejaba de mirarlo fijamente y aquello lograba alterar de sobre manera a Damian quien no podía evitar sonrojarse.

Era como si la menor intentara sacar algo de él y cada vez que no lo conseguía suspiraba frustrada y abandonaba el lugar, Damian en definitiva no entendía que era lo que quería o que era lo que esperaba que Damian hiciera.

Esa tarde en concreto Damian se encontraba en la biblioteca de la escuela, se preparaba para los exámenes que se encontraban a la vuelta de la esquina y como su objetivo principal era enorgullecer a su padre, llevaba al rededor de una semana entera solo asistiendo a la biblioteca, incluso en los recesos escolares o cuando la biblioteca cerraba permanecía estudiando, necesitaba sacar la mejor nota, entonces quizás así... su padre le pusiera un poco de atención.

Sin despegar la vista de su libro notó como una cabellera rosa pasaba por enfrente suyo, ésta también notó su presencia pero siguió con lo suyo, Anya se encontraba en la biblioteca lo cual era raro, pero en cuanto Damian desvió la vista de sus libros para observar que hacía la joven la encontró ordenando una gran pila de libros por sección. Con un suspiro volvió su vista a sus libros, Anya estaba castigada.

Aquello no era extraño, solían castigar a Anya incluso cuando la joven no tenía la culpa de algunas cosas, sin embargo esta vez el castigo era culpa de sus propias acciones.

Damian regresó su atención a sus libros mientras realizaba resúmenes y pequeñas notas para si mismo.

Un rato más tarde la cabellera rosada hizo acto de presencia y se sentó frente a él, Damian intentó con todas sus fuerzas ignorarla pero era obvio que Anya solo estaba intentando llamar su atención por lo que bajó la vista de su libro y habló.

-¿Qué quieres Anya?-

Anya había notado como Damian siempre desaparecía por ir a estudiar, aquel chico solo parecía importarle aquello y Anya se encontraba un poco preocupada por él, temía que el mayor no estuviera cuidándose por estar estudiando.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí estudiando?-Indagó con una sonrisa apoyando sus codos sobre la mesa depositando así su cabeza en sus manos mientras admiraba al joven enfrente suyo.

-De-Desde que acabaron las clases.-Respondió desviando la mirada, no podía mantenerle la mirada cuando ella le sonreía así de bonito.-¿Por qué?-

La de ojos verdes suspiró y sacó de su bolso un sándwich envuelto el cual depositó en frente de Damian.

-¿Qué es esto?-

-Desapareciste en el almuerzo así que supuse que no habías almorzado así que... te traje esto... no estoy segura si te guste pero, debes comer algo por mucho que tengas que estudiar.-Contestó dulcemente, el corazón de Damian dio un brinco emocionado, se sentía... querido y protegido, algo que hasta el momento no había experimentado.

El nerviosismo lo atacó y un violento sonrojo se apoderó de sus mejillas.

-Gra-Gracias Anya.-Habló el mayor, a decir verdad moría de hambre hacía rato, pero estaba tan concentrado en sus estudios que decidió ignorar aquello. Tomó el sándwich entre sus manos dejando sus papeles de lado e intentó cambiar el tema de charla.-¿Qué estas haciendo aquí? ¿No deberías haberte ido hace horas?-

Anya apoyó aún más su cuerpo en la mesa demostrando lo cansada que estaba.-Mm tuve que ordenar los libros como castigo por lo de ésta mañana.-Respondió junto con un bostezo.-Mis padres dijeron que vendrían a por mi pero aún no han llegado.-

Damian acabó el sándwich y volvió a concentrarse en sus estudios.-¿No deberías estar estudiando para los exámenes?-Inquirió pasando de página, Anya no respondió, por lo que bajó nuevamente su libro y la observó.

Anya había apoyado sus brazos sobre la mesa y sobre estos su cabeza, la pelirosa se encontraba tan cansada que en cuanto se encontró lo suficientemente cómoda cayó rendida en los brazos de Morfeo.

El pelinegro suspiró al verla, negó con la cabeza y volvió a sus libros.-¿Tan cansada te dejó ordenar un par de libros?-Se burló de ella, pero aún así abandonó sus libros una última vez para levantarse de su lugar y cubrir a la joven en frente suyo con su chaqueta.-Descansa.-Soltó antes de volver su atención a los libros aunque luego de un buen rato estos comenzaron a hacérsele cada vez más aburridos y pronto acabó en la misma posición que Anya cayendo a los brazos de Morfeo.

Horas pasaron hasta que Damian despertó, finalmente después de varios días se podría decir que descansó decentemente a pesar de haber dormido sobre la mesa de la biblioteca. Abrió los ojos lentamente encontrándose con la jefa de la biblioteca cruzada de brazos.

-La biblioteca es para estudiar no para dormir jovencito Desmond, te voy a pedir que te retires a tu habitación.-Con un suspiro el pelinegro asintió y la mujer lo dejó a solas, fue entonces cuando Damian fue consciente de que Anya no se encontraba allí y que la chaqueta que había colocado en ella mientras dormía ahora se encontraba en él.

Sonrió débilmente mientras se apresuraba en tomar sus cosas pero una pequeña nota de color rosa llamó su atención.

"No te olvides de hidratarte, comer algo y descansar, tu salud es tan importante como tus calificaciones Segundo. 

A.F"

Su corazón latió fuertemente una vez más y sin más abandonó la biblioteca con aquella nota entre sus manos.

¡Hola, Hola!

¿Qué les pareció el capítulo de hoy?

Espero que al menos les haya gustado un poquitiiiin, les prometo que se pone mejor >.<

Gracias por votar y comentar <3

DamiAnya | Why?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora