Lincoln no entendía como le había hecho para generar a su pequeña mascota, pero no por eso se sintió menos emocionado a la hora de entrenarlo. Tanto él como Lana analizaron sus habilidades, checando lo que podía o no hacer. Era bastante rápido, por lo que los enemigos tenían muy pocas probabilidades de golpearlo, y aunque lo lograran, muy difícilmente le harían daño, pues era incluso más incorpóreo que Lincoln. Sin embargo, precisamente por eso no hacía tanto daño como su creador.
Lo que hacía su mascota era ralentizar un poco al enemigo sobre el que se posaba, además de que aceleraba ligeramente el daño causado por el veneno de Lincoln. Mientras subían nivel tras nivel, Lincoln se percató de que tenía algo de compañía. No fueron pocos los que lo vigilaban desde las sombras, con las intenciones de aprender algo de lo que hacía el albino junto con su hermana y su mascota. No había tanto que explicar, excepto que con entrenamiento consiguió sus habilidades físicas, y las de su Kora llegaron después. Lana aprendía muy bien el arte de combatir solo, y cada vez llegaban a separarse más, abarcando a una cantidad de enemigos creciente, además de peligrosa, también. Gurfy detectaba con claridad las intenciones de Lincoln, por lo que el albino no tenía dificultad alguna en que su mascota fuera hacia donde él quería, a veces para ayudarse a sí mismo, a veces para apoyar a Lana. Incluso Gurfy subía de nivel, algo que Lincoln observaba con orgullo.
Después de un productivo día farmeando experiencia, Lincoln y Lana volvieron al Gremio, en busca de intercambiar algo de sus ganancias y de comer algo delicioso por una vez en las afueras en lugar de en casa. El agotado Gurfy descansaba plácidamente en la cabeza de Lana. Aunque Lincoln era su creador, tal parecía que el pequeño slime tenía características masculinas, pues prefería estar con Lana que con él. A Lincoln no le molestaba, y de hecho hacían ver a Lana muy tierna cuando cuidaba de Gurfy, dejando ver el lado maternal que la mecánica siempre había tenido con criaturas de cualquier índole.
- Oh, no te duermas así, Gurfy -rió Lana, viendo que el slime se acurrucaba en su cabeza- Puede que seas pegajoso, pero no creo que eso evite que te caigas.
Como notando su preocupación, Gurfy aumentó su pegajosidad y se pegó a su cabeza, aún cómodo en su elemento. Lana sonrió con ternura, cargando con parte de las ganancias.
Lincoln apreció la ternura de su hermana, una ternura que quedaba opacada por lo atractiva que era su hermana gemela. Lincoln era de los pocos que en serio apreciaban el físico de Lana, y los músculos que el entrenamiento le había dado no hacían más que aumentar a una agradable forma de una joven en camino del pico de su belleza.
- Es la personificación de una tomboy -pensó Lincoln- Adorable, tierna, pero a la vez ruda y aventada. Tiene algunas características masculinas, pero sigue siendo una chica al final de todo. Dios, como nadie ha querido salir con ella...
Dentro de él surgió un impulso, y solo quiso hacer que su hermana estuviera contenta.
- ¿Sabes qué, Lana? Tú y Gurfy pueden ir pidiendo una mesa en "El caminante". Yo invito esta vez. Dame las cosas; yo iré a cambiarlas por mejores recompensas.
Lana se quedó de piedra. "El caminante" no era un restaurante común entre la gente. No era precisamente lujoso, era más bien un lugar en el que todo lo que pudieras imaginar podían traértelo, y de una calidad bastante aceptable. Cualquier comida o bebida, los meseros siempre hallaban la forma de llevártelo a tu mesa. Si alguien prefería algo más elegante, podían ir a "El barranco", "El Brujo silencioso", o "La rosa de diamante". Sin embargo, "El caminante" estaba muy alto en la escala de lo cara que puede costar la comida.
- ¿Estás seguro, Lincoln? -medio titubeó Lana, repentinamente tímida- No quiero incomodarte con nada.
Y ahí estaba su lado tímido. Esos ojos ligeramente nerviosos y vacíos de vanidad la hacían incluso más tierna que de costumbre. Nuevamente, el albino se sorprendió de que nadie se fijara en ella.
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Llegando hasta la cima
RomansaEn un mundo donde un videojuego es parte de la vida cotidiana, Lincoln Loud intentará ganar todo estando él solo. Sin embargo, su hermana menor Lana está preocupada por él, pues sabe que podría estar en peligro. ¿Podrá Lana apoyar a su hermano sin f...