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Durante la entrada de la escuela las miradas se posaron sobre ella. Era inexplicable y un poco temeroso a la vez saber el propósito que le daban con los susurros y los señalamientos sorprendidos, y aunque Minjeong tratara de ignorarlas era inevitable por más que quisiera. Entonces, una chica se paró en seco frente a ella.

— Disculpa ¿puedo hacerte una pregunta? — dijo con voz monótona, podía jurar que estaba usando un poco de labia con ella, pero era lo de menos, aún así asintió no muy convencida — ¿Es cierto que tú y Haechan están saliendo? —de repente los ojos se le abrieron mucho, sus labios quedaron separados y sintió una corriente fría recorriendo su espalda.

¿Estaba escuchando bien?

¿Haechan y ella... saliendo?

— Creo que te equivocaste.

— Debes estar bromeando, ya admite que sales con él, todos lo sabemos — Minjeong agitó sus manos con negación.

— N-no... no sé... no sé de qué me hablas — respondió nerviosa y pasó por un lado de la chica a irse. Sus pasos estaban siendo apresurados por la falta de ruido echa por los mismos alumnos, estaba segura de que todo podía ser una mala broma de él o de sus amigos. Justamente, apareció caminando a hacia ella, su semblante estaba serio, por lo que supuso que estaba molesto. Minjeong iba a abrir la boca para decirle algo pero Haechan la tomó de la muñeca llevándola con él. Estaba realmente confundida; primero por la pregunta que hace rato recibió de esa chica y segundo, por la actitud extraña de Haechan.

El chico abrió la puerta de un salón al que casi nadie acudía y cerró ésta al mismo tiempo que soltó a Minjeong. Mientras ella analizaba su rostro Haechan miraba de un lado a otro, cómo desesperado, pensando en que decir.

— ¿Qué te pasa?

— ¡¿Qué me pasa?! — exclamó — ¡¿Quieres saber realmente que pasa?! ¡¿Acaso no te das cuenta de lo que están hablando de nosotros?!

— ¿De qué? — preguntó sin entender. Haechan tomó aire y sacó del bolsillo de su pantalón su teléfono, mostrando una foto que dejó a la chica helada — ¿Qué demonios...

— Estoy seguro que alguien supo que íbamos a detención, debió quedarse para ver qué hacíamos y cuando salimos tal vez aprovechó para esto — soltó con furia, señalando la imagen donde él y Minjeong tenían las manos entrelazadas, justamente cuando él iba a acompañarla a su casa.

— ¿Tienes idea de quién pudo ser?

— No, pero pudo haber sido cualquiera con tal de dejarme mal.

— Ahora ya entiendo todo.

— ¿Qué cosa?

— Una chica me preguntó hace rato si era cierto que tú y yo estamos saliendo.

— ¿Y qué le dijiste?

— Que no — subió los hombros con obviedad.

— ¡¿Cómo se te ocurre decir eso?!

— ¿Qué esperabas, que dijera que sí? — exaltó mirándolo mal. Haechan se tapó la cara echando la cabeza hacia atrás con frustración. Minjeong permaneció en silencio, cruzada de brazos.

— Esto no puede ser — desvío la mirada, poniendo las manos sobre la cadera.

— Tienes que hacer algo.

— ¿Yo? — volteó mirándola con sorpresa— ¿Y según tú, que esperas que yo haga?

— No sé, tú eres el popular — alzó los hombros con enfado — ¿No puedes simplemente decirles que no es verdad y ya?

𝖫𝖾𝗍'𝗌 𝖯𝗅𝖺𝗒 ➸ 𝖧𝖺𝖾𝖼𝗁𝖺𝗇Donde viven las historias. Descúbrelo ahora