-Yo tomaré un café con leche. ¿Y tú?
-Yo… prefiero un té, gracias.
-¿No te gusta el café?
-No, ¿vives por aquí?
-Sí, cerca de la librería.
-¿Hace mucho?-pregunto curiosa
-Bueno, desde que nací… sí, hace unos 22 años. ¿Y tú, vives cerca?
-Sí.
La camarera trae el café con leche para Jacob y el té para mí.
-Cuentame algo de ti Evelyn.
-¿Algo? ¿El qué?
-Tu color favorito.
-Pues… el rojo. ¿Y el tuyo?
-El de tus ojos.
Me sonrojo y bebo mi té.
-¿Te gustan los deportes? -dice mientras me sonríe
-Sí, me encantan.
-¿Cuáles?
-Todos en general; tenis, fútbol, motociclismo…
-A mi también, de pequeño me gustaba mucho hacer motocross con mi tío.
-¿Ya no lo haces?
-De vez en cuando.
-A mí me gusta mucho verlo.-digo ilusionada.
-¿Sí? Lo tendré en cuenta. ¿Vas a pedir algo más o sólo tomarás té?
-Sólo té, gracias.
-¿Vives con tus padres?
-No, con unos amigos, ¿y tú?
-Yo sí, aunque tengo casa propia.
-Ah, o sea que tus padres te pagan tus caprichitos…
-No, no, no, que viva con mis padres no significa que me paguen todo.
-¿Trabajas?
-Sí.
-¿En qué?
-En la empresa de mi padre en tecnologías de la comunicación.
-¿De tu padre?
-Sí, ¿pasa algo?
-No, no…
-Vaya, está lloviendo.
-Es verdad, será mejor que nos vayamos.
-¿Quieres que te acompañe a casa?
-No, no hace falta.
-¿Estás segura?
-Sí.
-Bueno pues si no quieres que te acompañe, al menos coge mi chaqueta, no quiero que te resfríes.
Se acerca a mí quitándose la chaqueta y me la pone.
-Gracias. ¿No tienes frío?
-No, no te preocupes. Mañana nos vemos.
-¿Mañana?
-Sí, iré a la librería, espero verte Evelyn.
-Hasta mañana, Jacob.
-Hasta mañana, Evelyn.
Me giro y voy andando por debajo de los árboles que me refugian de la lluvia cuando escucho un grito.
-¡Evelyn! ¡Espera!
Veo a Jacob corriendo hacia mí.
-¿Qué pasa, Jacob?
Avanzamos y quedamos en medio de la calle, la lluvia se desliza sobre nosotros, mientras nuestras miradas están una frente a la otra.
Jacob coge mi mano y entrelaza mis dedos con los suyos. Yo intento apartar mi mano, pero él me agarra más fuerte.
-Nos sueltes mi mano Evelyn, por favor.
-¿Por qué?
-Por que puedo sentir el latido de tu corazón mientras miro tus ojos y la lluvia se desliza sobre nosotros, y te prometo Evelyn, que es la sensación más bonita que he tenido nunca.
Lo miro sorprendida, como si mi mundo se hubiese detenido por un instante, un precioso instante.
Nos miramos, el mundo se ha detenido, me está suplicando un beso bajo la lluvia, un beso de cuento de hadas, como diría mi abuela.
Se acerca a mí, a mis labios, y yo me acerco a los suyos, entonces algo ocurre, algo se acciona, y en ese momento nuestros labios chocan, los suyos contra los míos en una bella explosión, bajo la lluvia, un beso propio de los cuentos de hadas. Un coche pasa a toda velocidad por nuestro lado y nos salpica el agua de un charco, pero parece que no haya ocurrido, por que sus labios y los míos siguen unidos, unidos en un sentimiento.
Mira mis ojos y yo apoyo mi frente sobre la suya, él me sonríe y yo le sonrío de vuelta, comi si ahora todo hubiese encontrado su sentido, el agua cae sobre nosotros pero es como si estuviéramos en una burbuja impermeable, ahora mismo sólo estamos nosotros dos.
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Corazones dorados
RomanceDicen que los cuentos de hadas son sólo fantasía, que nada es real, pero siempre hay una gota de verdad en medio de una mentira. Dicen que a través de una mirada puedes saber como es la otra persona, una especie de conexión instantánea. Dicen que la...