Capítulo 4

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-Abuelita, ¿crees que existen las casualidades?

-No creo querida, todo en esta vida pasa por algo, todo tiene un por qué aunque no lo podamos entender, es el plan que esconde el destino.

-¿Por qué nos cruzamos con tantas personas en nuestra vida?

-La vida es un ciclo continúo de emociones, lecciones… las personas nos ayudamos unos a otros, cuando alguien hace algo bien te está enseñando una pequeña lección, si lo hace mal también, es una forma que tiene la vida para hacernos aprender cariño.

-Pero abuelita, ¿por qué hay gente mala?

-Cariño, la gente mala puede hacer cosas malas mientras la gente buena lo permita. No todos somos iguales, por desgracia hay personas que disfrutan haciendo mal a otras son como las brujas de los cuentos de hadas, pero tú sabes muy bien lo que les pasa a los malos en los cuentos ¿verdad?

-¿Y esas personas nunca tendrán su propio cuento de hadas? ¿Siempre serán así?

-Algunas aprenden de sus errores e intentan cambiar, otros sin embargo no cesan, basan sus vidas en intentar perjudicar a los demás pero no se dan cuenta de que de esa forma únicamente se destruyen a ellos mismos.

-¿Conocerán el amor esas personas, abuelita?

-Puede, puede que conozcan a la persona que les haga cambiar, dicen que el amor es la fuerza más humilde pero también la más poderosa de que dispone el ser humano. Y eso les hará ser felices.

-¿Y si no quieren ser felices? ¿Qué hay si quieren ser desdichados?

-Serán desdichados, ¡si eso les hace felices!

Mi abuelita me da un beso en la frente y me arropa en las suaves mantas, después sale de mi habitación.

Corazones doradosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora