El aeropuerto está repleto de gente, Jacob lleva las maletas y una voz suena por todo el lugar.
(Queridos pasajeros, el vuelo con destino Roma 4-7C despegará en veinte minutos, les rogamos que se dirijan a facturación, gracias.)
-Tres maletas.
-Que tengan buen viaje.-dice la azafata.
-Muchas gracias.
***
(Señores pasajeros, el avión aterrizará en quince minutos, les rogamos no salgan de sus asientos, gracias.)
-¿Quieres algo, cielo? ¿Un té?
-No, nada.
-¿Estás bien?
-Sí, tranquilo, no te preocupes.
-He comprado una casa allí, en el centro, cuando lleguemos nos instalaremos.
-¿Cuándo la compraste?
-Ayer.
-No me lo habías dicho.
-Perdona, estuve pensando en el viaje y se me pasó.
-No pasa nada. Y... ¿lo otro?
-Lo otro simplemente está ahí, si estoy lejos no podrán contactar conmigo.
-¿Y si mandan a alguien a buscarte?
-Espero que no, por que sino ese alguien tendrá mala suerte.
-Jacob, prométeme una cosa, por favor.
-Dime.
-Quiero que dejes eso completamente, y prométeme que no matarás a nadie de ese tipo ni de ninguno, sea cual sea la circunstancia, quiero que estés lejos de ellos.
-Te lo prometo, sea cual sea la circunstancia.
(Queridos pasajeros, el avión ha aterrizado, espero que hayan tenido un buen viaje, gracias por confiar en nuestra compañia de vuelos 4-7C, les rogamos salgan en orden.)
***
-Ya hemos llegado a casa.
-¿Es esta?
-Sí.
-¡Es enorme y preciosa!
-Ven, mira.
Subimos a nuestra nueva habitación, las escaleras son de cristal, mientras subes parece que estás volando, las paredes son blancas y hay cuadros de todo tipo, me llama la atención que esté totalmente amueblada.
-¿Te gustan las vistas?
En la habitación hay un grande ventanal cristalizado desde el cual se ven las bellas calles de Roma y al fondo, el precioso puente Milvio repleto de candados que sellan el amor de miles de personas.
-¡Guau, Jacob, esto es impresionante!
-¿Ves el puente Milvio? Allí al fondo.
-Sí.
-Vamos a ir ahora, cuando dejemos las maletas.
-Oh, es precioso, todo esto.
-Han traído los muebles esta mañana, por si te lo preguntabas.
-Sí, iba a decírtelo.
-Vamos a la terraza.
-¿Tiene?
-Claro.
Subimos hacia la terraza, el único lugar vacío de la casa, salvo por la pequeña piscina que hay en el centro, en el suelo hay césped, está cuidado.
-¿Es una piscina?
-Sí, también es jacuzzi.
-Oh, qué bien.
-¿Champagne?
-Vale.
Jacob llena las copas y nos quedamos mirando desde la terraza la preciosa ciudad de Roma.
-Gracias Evelyn.
-¿Gracias? ¿Por qué?
-Por todo, cuando te dije que vinieras conmigo aquí pensé que me dirías que no y que no te podría volver a ver, ni volver a escuchar tu risa, y ahora saber que estás aquí conmigo y que me quieres, me hace sentirme feliz por primera vez en mi miserable vida.
-Jacob, no tienes que darme las gracias por eso, yo te quiero y por eso estoy aquí, por que eso no va a cambiar.
Jacob saca un candado de su bolsillo.
-Mira, lo he comprado para que lo pongamos en el puente, he grabado nuestros nombres, tiene forma de estrella como tu tatuaje.
-¿Mi tatuaje?
-Sí, el de la espalda.
-Oh, eso, no es un tatuaje, es una marca de nacimiento, como la que tenía mi madre y mi abuela, y supongo que también mi bisabuela y así...
-¡Guau! Pues es alucinante, parece una estrella.
-Ya, mi abuela me decía que era especial y a mí también me lo parece.
-No lo dudo.
-¿Te puedo preguntar una cosa?
-Claro, ¿qué pasa?
-La casa... ¿la has pagado con el dinero de...
-Sí.
-¿Cuánto te ha costado?
-Unos seis cientos mil euros.
-Es muy cara.
-No pasa nada.
La observo de nuevo, grandes ventanales, espectaculares vistas, cristal por todas partes... es realmente preciosa.
-¿Quieres que vayamos ahora al puente?-su voz interrumpe mis pensamientos.
-Claro.
***
Las calles de la ciudad son bellísimas, la gente pasea sonriente y los coches parecen circular con tranquilidad.
-Bueno, pues vamos a ponerlo.
-Ya está. Y ahora la llave.
-Por un para siempre diferente.
Los dos lanzamos la llave al agua y nos besamos.
-¿Por qué diferente?
-Por que tú eres diferente.
-Tú también lo eres.
-Eso es bueno.
-Lo sé.
-Un para siempre diferente.
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Corazones dorados
RomanceDicen que los cuentos de hadas son sólo fantasía, que nada es real, pero siempre hay una gota de verdad en medio de una mentira. Dicen que a través de una mirada puedes saber como es la otra persona, una especie de conexión instantánea. Dicen que la...