11

2K 236 529
                                        

Miau ;)

.
:
:]
:
.

Ignorar a la gente no era algo que se le diera especialmente bien, mucho menos ignorar a la persona que había estado por su mente todo el día, aunque por suerte, esta no era insistente en el hecho de verse y hablar para solucionar las cosas.

Evitar a Clay, fingir que sus ojos no se conectaban, fingir que no estaba ahí, en parte fue difícil, aunque agradecía el hecho de no ser de la misma clase, si no seguro habría muerto por todos los encuentros. Aunque ya tuvo suficiente con las pocas veces que se encontraron, empezando por los pasillos, donde cuando George recién salía de la habitación, Clay hacía lo mismo. Después, en la hora del almuerzo, Jimmy arrastró a Clay a su mesa, haciendo que George casi tragara entero su cruasán para salir de esa situación lo más rápido posible. Y ni hablar de la hora de presentar el proyecto, pudo sentir la mirada del chico en él todo el tiempo, incluso algunas veces sus miradas chocaron, pero fingió que no había visto nada y seguía, intentando mantener bajo control sus nervios. Aunque en cuanto acabo la presentación tuvo que salir a tomar el aire, ignorando todas las presentaciones que harían sus compañeros e incluso Clay.

El tiempo le paso demasiado lento, entre evitar y sobre-pensar, pronto se sintió cansado, y no es que hubiera dormido bien ese día, así que empezó a parecer un zombi, el cual era guiado y cuidado por Karl, quien contestaba por él cuando no tenía ganas de hablar y le ayudaba a estar tranquilo. Por suerte era su último día ahí, y pronto podría estar en su cama junto a su querida perrita y su cómodo colchón.

Obviamente, también junto a su cariñosa madre, pero aún quería guardar un poco de su orgullo (a quien quería engañar, él amaba a su madre).

Vio cómo Karl acababa de guardar todas sus cosas en su maleta antes de ver la suya, la cual estaba hecha un desastre por dentro. Bueno, lo importante era que se cerrara. Se sentó encima y la cerró con pocos ánimos, realmente necesitaba dormir, sus ojeras lo corroboraban.

– Podrás dormir en el bus – escucho la voz de Karl intentando animarlo.

– Sí... Gracias por todo – le dio una pequeña sonrisa sin ánimos, intentando agradecerle.

– No te preocupes, para eso estamos – el estadounidense le acarició el pelo como si fuera un perro antes de sonreírle – Bajemos ya, solo falta comer y ya nos vamos.

– Sí, vayamos – los dos daltónicos arrastraron sus maletas hasta el ascensor y después hasta la sala principal, donde estaban todas las bolsas y mochilas de todos los alumnos.

Chandler apareció por un lado, feliz y alegre, como si fuera el mejor día de su vida.

– Adivinen qué consiguió este magnífico chico de aquí – por su mala suerte, sus amigos no tenían el ánimo suficiente para eso ahora – Oh vamos, alégrense un poco, ¿tan mal os fue anoche?

– Déjalos Chandler, están en sus días – bromeo Chris, quien apareció de quien sabe dónde.

– Muy gracioso – Karl rodó los ojos, ignorándolos antes de dirigirse al comedor junto a George.

George en verdad se sentía mal por haber contagiado a su amigo con su mal humor, por lo que intentaba pedir disculpas a través del contacto físico tal y como le gustaba a Karl, con algún pequeño abrazo o el simple toque de sus hombros, tal vez no era muy efectivo, pero sentía que así al menos no hacía sentir a Karl tan mal.

– Entonces, ¿qué te paso ayer en la noche? – escucharon a Chris y Chandler conversar detrás suyo.

– ¡Conocí a una chica! Creo que dentro de poco ya no estaré soltero, era tan linda... – Karl miró a Chandler unos segundos antes de negar con la cabeza – ¡Oye! ¡Es verdad! No me lo estoy inventando.

Yellow (Spanish ver.)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora