Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.
*-*-*-Manual-*-*-*
Capítulo VI
b) Te recomendamos que lo compres en un fin de semana, ya sea desde viernes por la noche, hasta el domingo la hora que tú desees. Si el prostituto tiene una vida aparte de ese nada santo trabajo, facilitarle el tiempo y los días te dará más chance de que acepte. Aparte tú también lo puedes disfrutar sin necesidad de preocuparte por tus negocios.
Eren se encuentra tiritando frente al escritorio de Nanaba, podía ver los glaciales ojos frente él escrutándolo, insistiéndole con la mirada, aquella fuerte y pesada, tan fría como su mismo color.
— Y-yo... — Su mente intentaba procesar lo que había escuchado, se sentía en una situación muy similar a la primera vez que aceptó esa loca reunión con tantos hombres y el servido en bandeja de plata con las piernas abiertas para cada uno.
— ¿Qué no entiendes?
Déjà vu, fue la frase que en su mente apareció. Sus enormes ojos aqua tomaron una intensidad más verdosa y acuosa. Sentía un miedo inescrutable. Y que Nanaba lo atacara cuando se encontraba tan sensible y decaído no ayudaba en nada.
— Si entiendo — Se aclaró la garganta para que su voz no saliera dudosa.
No quería que Nanaba repitiera todas esas palabras que había escuchado, que le volviera a decir quien había ofrecido el comprarlo, que le recordara cuanto tiempo tendría que estar alejado de su pequeña luz de rojizos cabellos. No quería volver a escuchar la copiosa suma que le habían ofrecido por sus servicios. Servicios en los que Levi no tendría casi NI UN LIMITE al usar su cuerpo.
— ¿Entonces puedo entender que aceptas?
Las manos de Nanaba se separaron y llegaron a su regazo, mientras confiada recostaba su espalda en la acolchonada y firme silla. Asiento de un líder de negocios.
— No... no he dicho eso — Desvió sus ojos volviendo a aclarar su voz — Es mucho que procesar, y un contrato muy detallado, muy permisivo.
Las últimas palabras dejaron ver ese atisbo de miedo que tanto quiso ocultar.
Dos días.
Dos días en un ambiente extraño y desconocido.
Dos días siendo usado de la forma que su comprador quisiera
Dos largos días en un departamento, con el hombre de ojos de acero líquido
Dos días lejos de Isabel.
Nanaba frunció un poco el ceño, pero no mucho, no lo quería asustar o dejar que se escape. Aquel muchacho que parecía un pequeño cervatillo asustado de enormes y cristalinos ojos, también podía ser igual de escurridizo. Pero esos ojos le hacen acordar al día que vino por primera vez a su oficina.
Esos mismos luceros tan expresivos, rodeados de enormes, largas y curveadas pestañas abundantes. Todo en un exquisito rostro de piel acaramelada. Eso fue lo que más le llamó la atención del joven, porque tenía cuerpos hermosos entre sus empleados, porque podía conseguir exuberantes físicos en tan solo un simple parpadeo, pero la pureza que esos ojos expresaban era lo que no la hizo dudar ni un segundo en aceptarlo. Eso y la determinación que podía mostrar en los momentos necesarios.
La rubia empresaria suspiró. Tratando de no usar un tono de voz muy fuerte.
— No se le puede ofrecer un trato normal con el exorbitante precio que desea pagar por ti. — Nanaba se pasó un suelto mechón rubio platinado detrás de la oreja — Y fue claro y conciso en esto. Solo tú le interesas.
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Manual
FanfictionLevi, un exitoso empresario multimillonario, que empieza a acumular estrés debido a la falta de sexo. Manipulado por sus "amigos" llega a conocer a un prostituto que le quitará el sueño por noches. Nunca pensó el tener que recurrir a un estúpido man...
