Mark sentía que estaba atrapado en una pesadilla, como las que tenía cuando era niño y Ten lo despertaba justo a tiempo salvándolo de cualquier cosa que lo asustase.
-No puedes estar acá.- Uno de los paramédicos lo detuvo antes de que entrara a la...
Johnny entró a la casa después de ver a los paramédicos retirando el cuerpo de Ten.
-Mi amor.- Soltó Johnny para Mark que estaba siendo atendido por un paramédico.
Mark tenía la mirada perdida, ni cuenta se había dado de que Johnny se encontraba con él, hasta que el paramédico terminó de colocar una gasa sobre la herida y le dijo que los dejaría solos.
-John..- Susurró agachando la cabeza dejando escapar otra vez lagrimas.
-Hey, todo va a estar bien precioso.- Consoló y lo abrazó, juntando la cabecita de Mark contra su pecho.
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Taeyong y Ten:
Solo duró un mes la promesa de Taeyong desde que regresaron. Ten ya se había cansado de la misma mierda, todos los días pelear por cosas insignificantes no era ya de su agrado, si Ten miraba a otro chico entonces merecía ser bofeteado hasta sentir su mejilla arder. Día, tarde y noche, las llamadas de Taeyong eran irritantes, todo para preguntar donde estaba y que hacía. Si se encontraba fuera de casa, entonces tendría que regresar al instante porque el mayor llegaría en 15 minutos.
-¿Estuviste revolcándote con otro hombre verdad?.- Preguntó Taeyong acorralando al menor contra la pared de su habitación.
-¿Qué?.- Ten frunció el ceño.-¿Qué mierdas estas diciendo ahora?.-
-¡No trates de engañarme ten!.- Gritó Taeyong y Ten cerró sus ojitos. Sabía que después de un grito vendría una bofetada o un puñete, dependiendo del nivel de enojo que tenía el mayor.
-Taeyong no hagas esto ahora, por favor, mi mamá esta en casa, nos puede escuchar.- Pidió el menor.
-¡Bien! ¡Entonces que se entere que su hijo es un maldito mentiroso!.- Comenzó a gritar Tae mientras Ten le pedía que por favor se callara. -¡Que le gusta tirar con cualquier imbécil que se le cruce! ¡Porque aparte de fácil es un puto imbécil que ni mentir sabe!.- Continuó gritando y Ten sentía que en cualquier momento iba a colapsar.
-Taeyong ¿por qué haces esto otra vez?.- Murmuró el menor.
-¿Sabes por qué?.- Preguntó acercándose más a Ten .-¡¿Sabes por qué?!.- Replicó levantando la voz haciendo que Ten se asustara aún más. -Porque eres un idiota que hace mierdas y no procura hacerlo con discreción.- Soltó.
-No sé de que hablas.- Lloriqueó el menor.
-¡Vamos Ten! ¡no seas un maldito sínico cara de palo!.- Gritó Taeyong golpeando la pared antes de alejarse del menor.
Ten pudo respirar tranquilo cuando Taeyong se dio la vuelta y se alejó de él.
-No te haré daño mi amor, pero quiero que seas sincero conmigo.- Soltó Taeyong sentándose en la cama del menor. -Ven.- Ordenó dando palmaditas a un lado de la cama.
Ten dudo mucho si ir, no sabía cual era el problema ahora, ya no hablaba con los chicos de los que taeyong desconfiaba, ¿entonces que había hecho ahora para que el mayor se encontrara tan molesto?.