-Deja de moverte- ordené.
-Me haces cosquillas- se quejó Leeteuk.
-Esto está tan apretado. ¿Seguro que puedes respirar?-
-No, pero ELF se merece esto y más-.
-Oppa, dudo mucho que ELF quiera un líder estrangulado. ¡Ya está!-
Habían pasado casi dos años desde que por poco pierdo la vida... por segunda vez. Luego del accidente, la policía había logrado capturar a mi ex-novio. Él fue deportado a mi país, donde encontraron causa para arresto por: robo de identidad, violación, secuestro, acoso sexual, tráfico de drogas y un sin número de crímenes que jamás pude haber imaginado. No sabía quién era él. Realmente, nunca lo conocí. Incluso, no supe su nombre real hasta que fue deportado. Ni en eso había sido honesto conmigo. Así que, pasaría el resto de sus días tras las rejas.
En Corea, todo era un caos. Los titulares iban desde: "Maknae de Super Junior envuelto en lio de faldas" hasta "Kyuhyun: su otra cara". ¡Vaya! La prensa sí que podía ser sensacionalista. Kyuhyun había decidido dar una conferencia de prensa (lo que era raro, ya que SM siempre hablaba por ellos) donde explicó, sin lujos de detalles, que yo era una empleada de SM que trabajaba directamente con Super Junior y de la cual él se había enamorado. Que todo el caos que se había formado en el aeropuerto no había sido más que un mal entendido por parte de una banda de criminales que intentaban hacer de las suyas confundiéndome con una turista cuando intentaba ir a mi país natal para visitar a mis padres. Por suerte, mi ex-novio había encontrado secuaces en Corea (coreanos) que lo había ayudado a planear mi secuestro. Al parecer, tenía crímenes internacionales de los que nadie sabía. Nunca había ido a Corea, pero tenía conexiones que lo ayudaron a abrirse paso en ese país. Sus identidades (la de los coreanos), sustentaron el (falso) testimonio de Kyuhyun. De todas formas, SM decidió que era hora de su servicio militar. Concluyeron que lo más saludable sería alejarlo de la prensa como habían hecho con Kangin en un pasado.
Leeteuk, los miembros y hasta Prince Manager habían logrado persuadir a la agencia para que me brindaran un espacio como empleada. Si la prensa investigaba, solo encontrarían documentación que sustentara ese dato, aunque no brindaron fecha de mi ingreso. Obvio, se nos caería el teatro. Por su puesto, me di el lujo de tener mi propio club de antis, lo que no era nada halagador. Sin embargo, SM expresó públicamente que yo había pasado por un proceso amargo y pedían consideración por parte de las fans, ya que todo había sido traumatizante para mi.
Además, reportar que trabajaría para SM me permitió el poder tramitar mi documentación para quedarme. Luego de recuperarme del accidente, había regresado a mi país para ultimar los arreglos para mi mudanza definitiva a Corea y me había despedido de mis padres.
-Pónganse en sus zapatos. ¿Qué tal si hubiera sido a ustedes? ¿Cómo se sentirían en su lugar? Al juzgarla a ella, también nos juzgan a nosotros. Confiamos en que ELF ha alcanzado un grado de madurez donde es capaz de entender. Por otra parte, Super Junior aprueba la decisión de Kyuhyun y lo apoyaremos hasta el final. Esperamos que ELF continúe de nuestro lado- dijo Leeteuk en una entrevista.
Ahora trabajaba ayudando a la Stylist de Suju y me encontraba dando los últimos toques en los vestuarios de los chicos antes de una presentación en los MAMA's, que ese año eran en Singapur.
Está demás decir que su participación fue un éxito. Me sentía casi sin vida cuando llegué al hotel donde me hospedaba. La gente siempre habla de lo mucho que se sacrifican los artistas, pero nunca se ponen en los zapatos del staff, quienes están las 24 horas con ellos.
Compartía la habitación con la Stylist. Pero esa noche me dijo que quería relajarse, así que tomó su traje de baño y se dirigió al jacuzzi. Estaba segura que terminaría en el bar, así que decidí que no la esperaría. Ella era experta en desaparecerse y no regresar hasta la mañana. Cuando entré al cuarto y encendí la luz... Ahí estaba él. Esperándome. Con su uniforme de militar y saludándome con su mano en la frente como un verdadero militar.
Corrí hacia él y lo abracé (o más bien, me le lancé encima). Me rodeó con sus brazos y me apretó fuerte contra su pecho. Escuchar su corazón latir era el sonido más hermoso que jamás había escuchado. Bueno, su corazón y su voz. ¿Qué hacía allí? ¿Cuándo había salido? ¿Cómo había llegado? ¿Por qué llevaba su uniforme de militar? Me asaltaron mil interrogantes, pero lo importante era que estaba allí... conmigo... finalmente.
SM no me había dejado verlo en dos años. Lo habían mantenido lejos de mí, incluso, cuando salía de pase. Decían que había que mantener a la prensa callada, al menos, en lo que Kyuhyun salía. Pero no me quejaba, después de todo, hasta me dieron trabajo.
Le quité la gorra y lo miré. Nos quedamos así unos minutos. Se veía tan distinto, pero nada en él había cambiado. Dejó que lo observara mientras me sostenía de la cintura. Sentir el agarre de sus manos me hacía sentir tan segura. Con los ojos cerrados, sonrió de medio lado.
-Sí, te observó- le dije y me reí. Toque su rostro. Pasé mis manos por su mejillas, su frente; mis dedos por su párpados y sus labios. Abrió un poco los ojos. Me puse de puntitas y pegué mi boca a la suya. Suave y dulce, sentía su aliento en mi boca. Me rodeó por la cintura y me levantó del suelo para acostarme sobre la cama, mientras yo pasaba mis manos por su cuello y su pelo, que ahora lo llevaba demasiado corto.
-Esta noche, no tengo intenciones de detenerme- me dijo.
-No tengo intenciones de detenerte- contesté.
-Te amo- dijo.
-Te amo- contesté. Me besó con pasión y deseo. Podía sentir su respiración fuerte, su cuerpo sobre el mío se sentía caliente a través de la ropa, que de pronto se me hizo molesta y... nos entregamos a la noche.
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El Universo Conspira
FanfictionCuando dos almas están destinadas a estar juntas, siempre encontrarán la forma de juntarse.