🥀 El Despertar Helado del Rey Alfa
EL CLARO DEL SACRIFICIO
Jimin despertó, pero sintió que su cuerpo no le pertenecía. Cada músculo dolía con una intensidad sorda y su cabeza palpitaba. Un peso insoportable se había instalado en sus extremidades.
—Ah, maldita sea... —murmuró con una voz raspada y débil—. Mis defensas son un desastre últimamente... no debí quedarme dormido en la intemperie...
Intentó incorporarse, un esfuerzo monumental para su cuerpo magullado y exhausto. Apenas logró sentarse antes de que el mundo girara violentamente, obligándolo a recostarse de nuevo en la hierba fría.
—Ah... no me siento nada bien. —La frustración se reflejó en sus ojos. Él, un Alfa en Extremo Dominante, el Rey del Sur, se sentía tan débil, tan vulnerable, a merced de una simple enfermedad. La humillación era casi peor que el dolor físico.
LA BÚSQUEDA AGÓNICA
Mientras tanto, la desesperación de Jungkook había escalado a niveles insoportables. Había pasado horas buscando, gritando el nombre de Jimin en el valle, su lobo aullando internamente.
—Maldita sea, Park, ¿dónde estás? —El tono de Jungkook era una mezcla cruda de culpa y miedo puro—. Park... Oye, si es por lo que dije... vamos, hablemos, ¿sí? Estaba molesto y me dejé llevar por mi celo... por mis miedos. Por favor, dame una señal...
Siguió buscando, revisando cada arbusto y cada sombra. Su voz se volvió ronca de tanto gritar. Pero Jimin no respondió. No apareció.
CINCO HORAS DESPUÉS: LA RENDICIÓN
El sol se movía lentamente en el cielo. En el claro, el estado de Jimin era crítico. Su fiebre se había disparado, empapando la escasa ropa que llevaba. Había intentado arrastrarse, avanzar, pero a cada paso, el mareo y la debilidad lo obligaban a detenerse.
Se recostó, la realidad golpeándolo con una crueldad helada.
—Ah... bebé... —Sus ojos se llenaron de lágrimas, pero la fiebre impedía que cayeran—. Mami no debió quedarse acá... lo siento, mi amor. Creo que no podremos conocernos...
Jimin sentía que su conciencia se desprendía. El peso de la fiebre era como un sedante mortal. Estaba muy lejos de la cabaña, demasiado exhausto para seguir luchando.
—Bebé, mami te ama... Sin importar qué... Quizá en otra vida mami sea más poderoso y pueda cuidarte... Lo sien—
No terminó la frase. Con un último acto de amor desesperado, colocó su mano temblorosa sobre su vientre. Sus ojos se cerraron y se desmayó, su cuerpo rendido a la fiebre y a la soledad.
LA CONFESIÓN BAJO LAS ESTRELLAS
Con la caída de la tarde, Jungkook estaba al borde del colapso. Sus rodillas temblaban, sus pulmones ardían.
—Park... por favor... por favor... —La desesperación era tangible, su voz era un lamento.
Jungkook jamás había sentido tanto miedo. No era el miedo a la muerte, sino el miedo de que Jimin se hubiese ido para siempre. Miedo de que su enemigo lo odiara. Miedo de que no lo perdonara por las palabras crueles que había usado para proteger su corazón.
—Ay... Park... lo siento... jamás debí decir eso... Es solo que tengo miedo... Miedo, Jimin, ¿entiendes? Miedo de enamorarme de ti. —Jungkook se derrumbó, se arrodilló en el fango, jalándose el cabello con ambas manos.
—Jamás le dije a Taehyung 'te amo'... Y ahora tú, mi enemigo, me provocas todas estas emociones que jamás sentí.
Jungkook levantó la vista al cielo, la oscuridad de la noche había regresado.
—Me gustas demasiado... Tanto que no pienso en más que abrazarte y besarte... Me enoja saber que estoy traicionando a Taehyung... Me enoja saber que si volvemos, me dejarás y te irás con Yoongi... Park... Yo...
Dejó salir las lágrimas que se había negado a llorar durante toda la vida, cayendo por el rostro del Alfa Dominante.
—No me dejes... Perdóname por lo que dije, tú no eres mi enemigo... tú eres mi debilidad, Park... —dijo, con los ojos cristalizados por el dolor.
En la penumbra, una sombra se movió. Un animal pequeño, pero con una inteligencia antigua en sus ojos.
—Tanto tiempo, Jeon... —dijo una voz melancólica. Un zorro gris estaba allí, observando a Jungkook con una tristeza profunda.
—¡Tú...! —Jungkook se levantó de golpe, asombrado por la aparición y por la voz.
—Ven. Te llevaré a donde está.
Jungkook no dudó un instante, siguiendo al zorro a través de la densa vegetación. El zorro se movía con una gracia sobrenatural, hasta que llegaron al claro.
EL RESCATE Y LA PROFECÍA
Bajo la tenue luz de la luna, Jungkook vio la figura de Jimin, inconsciente, pálido y sudoroso, con la mano aún posada sobre su vientre. La imagen le desgarró el alma.
Jungkook no perdió un segundo. Corrió hacia él, lo tomó con una delicadeza desesperada, y lo alzó en sus brazos. Jimin ardía en fiebre. Corrió de vuelta a la cabaña. El zorro 🦊 los siguió en silencio.
Una vez dentro, Jungkook depositó a Jimin en las pieles y comenzó a buscar agua. El zorro, de pie junto a la entrada, habló de nuevo, su tono era solemne y cargado de un dolor ancestral.
—No vuelvas a cometer los mismos errores, Jungkook.
Jungkook se giró, asombrado. —¿De qué hablas...?
—No vuelvas a dejar que tus miedos te alejen de él... Te he visto cometer el mismo error tantas veces...
—¿Cómo el mismo error? —Jungkook sintió que el mundo se le venía encima.
—No elegirlo... traicionarlo... dejarlo... —La voz del zorro, llena de nostalgia, era la de mil vidas—. No lo hagas esta vez. Esta es tu última oportunidad. Nosotros hemos sacrificado todo nuestro poder para que se vuelvan a encontrar, para que puedan corregir el error eterno, pero ya no podremos hacerlo...
Y sin más, el zorro se disolvió en el aire, dejando solo un rastro de ceniza y el peso de una profecía ineludible. Jungkook se quedó helado, mirando el punto donde el zorro había estado, antes de volver a la terrible realidad de Jimin, ardiendo en fiebre.
CONTINUARÁ...
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MI REY
FanfictionPAREJA PRINCIPAL. Kookmin Jimin. Alfa rey del Sur Jungkook alfa rey del Norte Taehyung. General del Norte Yoongi. General del Sur Jimin es un alfa y el rey del Sur y Jungkook es un alfa y el rey del Norte y son enemigos de nacimiento... Han te...
