🩸 El Límite de la Agonía y el Amanecer Dorado 👑
Jungkook se sentía atrapado en una pesadilla febril, la impotencia quemándole más que la frente hirviente de Jimin. Se había acercado, sus manos temblando, empapando paños en el agua helada, una y otra vez. Pero la fiebre era un demonio insaciable. Por más que frotó, por más que suplicó, el cuerpo de Jimin ardía sin ceder, su piel, de un blanco fantasmal, casi translúcido.
Desesperado, Jungkook corrió a su improvisado botiquín de hierbas. Raíces amargas, hojas secas de propiedades olvidadas, las maceró con furia, sus nudillos blancos. El fuerte olor terroso llenó el aire, pero el brebaje no era más que un chiste cruel contra el poder oscuro que consumía a Jimin.
El miedo. Un puñal helado se hundió en el estómago de Jungkook. No era solo miedo a perderlo; era la abrumadora certeza de su propia culpabilidad, la sombra de sus errores pasados ahora manifestada en la agonía de su amante.
"Park," su voz se quebró, un hilo fino de dolor, "Por favor, no me dejes. Dime qué debo hacer. Renunciaré a todo. A mi posición, a mi clan... Haré lo que me pidas, lo que sea. Pero, por favor, quédate."
Acercó su rostro, sus ojos oscuros llenos de lágrimas contenidas. Rozó los labios secos de Jimin y lo besó. No fue un beso de pasión, sino un desesperado ancla, un ruego silencioso al universo.
"Te amo," susurró Jungkook, el sonido apenas audible, pero cargado con el peso de su alma entera.
Una comprensión brutal lo golpeó: las hierbas no eran suficientes. Solo había una cura conocida para detener el crítico declive que lo consumía de esa magnitud: un cambio de sangre. Un ritual de unión que se había negado a hacer, temiendo la permanencia, temiendo las consecuencias. Pero ahora, la muerte era el único otro camino.
Con una urgencia febril, comenzó a desnudar a Jimin, quitando las telas húmedas que se adherían a su piel. Cada botón desabrochado era un acto de rendición.
"Sé que debes estar asustado," murmuró, acariciando el vientre apenas abultado. "De llevar a mi bebé. Tienes miedo de que te rechacen, que se rían de ti. Lo sé. Pero saber que, pese a tus miedos, amas a nuestro hijo... eso me hace amarte más, Park. Me obliga a ser digno de ti."
Jungkook se despojó de sus propias ropas con movimientos bruscos y decisivos. Quedaron frente a frente, desnudos, vulnerables.
"Si tú llevas la carga de mi linaje," dijo Jungkook, su voz ahora firme, un juramento. "Yo llevaré la tuya. Si te sometes a este dolor por mí, yo me someteré a ti. Llevaré tu marca."
La acción se desató en un estallido. Jungkook desnudó sus colmillos, una punzada de pánico recorriendo su estómago. Mordió con fuerza su propio labio inferior, la sangre, espesa y caliente, brotando al instante. Sin dudar, se inclinó y besó a Jimin, forzando su sangre, su esencia, a través de los labios de su moribundo amante.
El efecto fue inmediato y brutal.
El cuerpo de Jimin se arqueó en la cama, un espasmo de dolor y energía. La palidez desapareció, reemplazada por un rubor intenso. Y luego, sus ojos se abrieron.
No eran los ojos oscuros de Jimin. Eran dos orbes de oro fundido, un color que nunca antes había visto en él, un brillo antiguo y peligroso. La fiebre se había ido, reemplazada por una fuerza indomable.
"Jeon..." La voz no era la suya; era grave, poderosa, resonando con una autoridad que heló la sangre de Jungkook. Era el tono de un Alfa supremo, un monarca.
Jungkook, de rodillas junto a la cama, se inclinó, una sumisión instintiva y total. "Mi Rey," respondió con un tono suave y embelesado, el miedo mezclado con una adoración irracional.
Un sonido gutural escapó de la garganta de Jimin, no de dolor, sino de pura lujuria y despertar de poder. "Ah..."
Con una velocidad vertiginosa, Jimin se abalanzó, invirtiendo la posición. Ahora era él quien dominaba, sus ojos dorados fijos en el rostro de Jungkook, una sonrisa maliciosa y electrizante curvando sus labios.
"¿Me harás tuyo, mi Rey?" preguntó Jungkook, la pregunta era una mezcla de terror y absoluta excitación.
El miedo aún danzaba en la periferia, pero fue silenciado por la devoción. Si este acto, este intercambio de poder y dolor, era el precio de su perdón, de su vida juntos, estaba dispuesto a pagar. Por el hombre que hace meses era su némesis y ahora era la única debilidad que lo mantenía vivo.
"Maldito Park," suspiró con la cabeza echada hacia atrás, su corazón latiendo con la fuerza de un tambor de guerra. "Me gustas demasiado. Te amo. Por favor, perdóname. Haz lo que desees conmigo, pero no me dejes."
Jimin sonrió, una expresión de triunfo que hizo que el aire crepitara. Se acercó a la oreja de Jungkook y la lamió con una lentitud que prometía agonía y éxtasis.
"¿Estás dispuesto a dejar que te haga mío, Jeon?" siseó, su voz cargada de la promesa de un dominio absoluto.
"Mi Rey," jadeó Jungkook, su cuerpo temblando bajo el toque. "Haz lo que quieras. Si eso te complace, si esa es la marca de mi redención, lo aceptaré con gusto."
"¿Cómo me llamaste?" exigió Jimin, sus ojos ardiendo de placer al escuchar el título.
"Mi Rey," repitió Jungkook, el rubor subiendo por su cuello.
Jimin se inclinó, un beso tierno y posesivo aterrizando en la frente de Jungkook. "Te amo, Jeon. Amo la idea de llevar a tu hijo dentro de mí. Aunque a veces eres un tonto inútil."
"Lo sé," asintió Jungkook, las lágrimas de alivio y amor finalmente desbordándose. "Pero este tonto es todo tuyo. Sin importar lo que pase mañana, ni qué batalla se libre, quiero que sepas que te elegiré a ti. Lo juro por mi linaje."
"Desde hoy me perteneces, Jeon. No te dejaré ir," proclamó Jimin, sus dedos apretando suavemente el mentón de Jungkook. "Quiero que estés seguro de lo que deseas, porque el precio es alto."
"Te quiero a ti," respondió Jungkook sin dudar. "Aunque esto me convierta en un traidor para mi clan, prefiero ser llamado un traidor que un cobarde que perdió al amor de su vida por miedo."
Jimin le devolvió la mirada con una intensidad que lo hizo sentir vulnerable y protegido a la vez. "Yo soy igual que tú. Un traidor al orden antiguo. Pero lo prefiero antes que dejarte ir. Te amo, Jeon."
Y entonces, el Rey se movió. Sin más preámbulos, Jimin se acercó, mordió el labio inferior de Jungkook, la herida anterior reabriéndose, volviendo a sangrar. Y antes de que Jungkook pudiera reaccionar, Jimin lo besó, un asalto apasionado y abrupto, mezclando su sangre una vez más, la unión sellada en el sabor metálico de la vida y el dominio.
CONTINUARÁ...
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MI REY
FanfictionPAREJA PRINCIPAL. Kookmin Jimin. Alfa rey del Sur Jungkook alfa rey del Norte Taehyung. General del Norte Yoongi. General del Sur Jimin es un alfa y el rey del Sur y Jungkook es un alfa y el rey del Norte y son enemigos de nacimiento... Han te...
