INICIO +21... cap XX

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🔥 El Pacto de la Sangre y la Fusión de Reyes 👑

Se separaron, el aire robado de sus pulmones no por la asfixia, sino por la violenta pasión que los consumía. Sus bocas brillaban con la mezcla de saliva, sangre y el elixir de su unión.

"Ah..." Un gemido largo y quejumbroso escapó de Jungkook, un sonido crudo de lujuria y deseo recién despertado que resonó en el silencio de la habitación. Era la voz de alguien que había renunciado a la lucha, entregado a un placer abrumador.

Jimin lo vio fijamente, sus ojos dorados no solo llenos de deseo, sino de una posesividad ancestral. Su mirada era una declaración de propiedad. Lentamente, como si estuviera saboreando cada milisegundo de la dominación, bajó. Su cabello caía sobre el torso de Jungkook como un velo oscuro. Al llegar a la base de su hombría, se detuvo, depositando un beso suave y caliente. El cuerpo de Jungkook reaccionó de inmediato, su miembro se puso erecto con una rapidez dolorosa y deliciosa.

Jimin dejó escapar una sonrisa de satisfacción profunda, el conocimiento de su poder era un afrodisíaco. Jungkook, mientras tanto, se mantuvo postrado, la imagen de Jimin bajo él era la cosa más deliciosa y peligrosa que había presenciado.

El Rey no dudó. Con una decisión que era tanto un acto de servicio como de conquista, colocó la dureza de Jungkook en su boca.

Un jadeo tembloroso y alto rompió el silencio. "Ah... Park..." La voz de Jungkook estaba rota, llena de placer y rendición, agitada hasta el temblor.

Jimin continuó con un ritmo experto, cada movimiento una promesa de éxtasis. La intensidad crecía, el placer era un relámpago que recorría el cuerpo de Jungkook. No tardó en alcanzar el punto de no retorno.

Jungkook sintió la eyaculación, la explosión ardiente llenando la boca de Jimin con su semilla. Un calor vergonzoso y dulce lo invadió. Se sonrojó profundamente, avergonzado por la crudeza del acto.

Pero la vergüenza se disolvió en un arrebato de excitación al ver la reacción de Jimin. El Rey tragó gustosamente aquel líquido, sus ojos nunca abandonaron el rostro de Jungkook. Luego, con una lentitud deliberada y sexi, pasó su lengua para limpiar cualquier rastro que quedara. Ver a Jimin, su Rey, tan dominante y entregado a su esencia, le parecía la máxima expresión del deseo.

Jimin se levantó, su aliento caliente y dulce. Besó a Jungkook, transfiriéndole el sabor de su propia liberación. Jungkook respondió con gusto, aferrándose a los hombros del Rey, pero midiendo su fuerza, cuidadoso de la vida que se gestaba en el vientre de Jimin.

"Ah... Mi Rey... eres tan hermoso," susurró Jungkook, con deseo y adoración. Jamás se había sentido tan bien, tan vulnerable y glorioso a la vez, como si finalmente hubiera encontrado su lugar en el universo.

"Jeon..." La voz de Jimin era un ronroneo profundo, una promesa de más.

Jimin lamió sus propios labios, bajó por el pecho de Jungkook, deteniéndose en sus pezones. Los lamió y luego los mordió suavemente, extrayendo un fuerte jadeo de placer de Jungkook. Esto deleitó a Jimin, que bajó aún más, trazando un camino húmedo por el abdomen tenso de Jungkook, hasta llegar a su ombligo. Depositó un beso en ese hueco, haciendo que Jungkook se sobresaltara. Sin vacilar, insertó su lengua allí.

Jungkook se aferró a las sábanas, su mente nublada por la necesidad. "Park..." suplicó, la voz más necesitada que nunca.

Jimin levantó la cabeza por un instante, y luego bajó hasta la entrepierna. Esta vez, se saltó el miembro. Abrió aún más las piernas de Jungkook y, con una precisión que rozaba lo sádico, mordió la piel sensible en la parte interna del muslo, justo en el pliegue de la ingle.

"¡Ah... Park Jimin!" La exclamación de Jungkook fue una mezcla de dolor, sorpresa y placer intenso.

Jimin dejó salir una sonrisa de satisfacción total. Se enderezó, su mirada dorada se encontró con la de Jungkook, dominando la escena.

"¿Estás listo, mi traidor hermoso?" preguntó Jimin con una sonrisa pícara, el título usado como un apodo íntimo y cariñoso.

Jungkook, sin dudar. "Si eso te hace feliz, hazlo. Mi cuerpo es tuyo. Mi vida es tuya, mi Rey."

Jimin rozó su miembro contra el de Jungkook, un roce que envió otro escalofrío de placer a través del Alfa.

"Muy bien," dijo Jimin con un semblante dominante y seductor. "Entonces, tomemos lo que es nuestro."

Jimin se colocó sobre Jungkook, besó su frente con una ternura inesperada y profunda. "Te amo. Cierra los ojos, ¿sí?" dijo con una sonrisa dulce al ver la expresión de nerviosismo y expectación de Jungkook.

Jungkook obedeció sin vacilaciones, la fe ciega eclipsando el miedo que aún sentía. Jimin, viéndolo, sonrió de nuevo.

"Prometo que estarás bien, mi lindo Conejito. Y cuando esto termine, seremos uno solo, delante de todos los clanes."

Jimin se posicionó sobre el miembro de Jungkook. Con una respiración profunda, su mirada de oro, que era ahora su corona, se centró en la unión. Comenzó a descender lentamente, un acto deliberado que prometía éxtasis y un dolor necesario para su fusión.

La acción era inminente, el final de su rendición mutua.

CONTINUARÁ.

MI REY Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora