Una semana había pasado ya desde el banquete. Una semana demasiado tortuosa si era franca consigo misma. Por alguna razón, desde aquel intimo y muy incomodo baile, su padre el rey había insistido insesantemente en que al igual que Rhaenyra, sirviera como copera. Su madre no se negó sorprendentemente por lo que ahora se veía obligada a permanecer durante largas horas oyendo discusiones en las que al parecer no podía participar, sirviendo a Otto Hightower por petición del rey aunque la copa de este permaneciera siempre igual.
El motivo real de aquello llegó a ella pocos días después. Mientras llenaba las copas de vino junto a su hermana, vio entrar a su madre a la sala colocandose junto al rey. La reina Alicent también estaba presente por lo que solo pudo pensar que algo realmente terrible estaría pasando. Al menos su madre conservaba la vida y su hermano parecía estar aún muy comodamente en el vientre.
-Ellarya, ven aquí querida
Observando casi con panico a Rhaenyra al no saber que era lo que había echo, dejo la jarra de vino a un lado y limpiando sus manos en la falda de su vestido color lavanda se acercó a la mesa colocandose junto al rey de pie.
-¿Si, padre?
-¿Cuantos años tienes ya?
Ellarya miró de reojo a su madre buscando ayuda, más esta permanecía totalmente inexpresiva por lo que no le quedo mas opción que tragar la saliva que comenzaba a estancarse en su boca y responder.
-18
-Edad suficiente para casarse ya a este punto ¿No crees?-La palidez en el rostro de la príncesa parecía haber alertado a todos, excepto al mismo rey quien parecía estar encantado con la noticia que estaba a punto de dar.-Mi hermosa hija, al igual que a todos ah legado tu momento y como no puede ser de otra forma no espero para tí mas que un matrimonio feliz junto a un hombre poderoso. Otto, mi querido amigo, mi mano... tu tiempo de luto ah llegado a su fin y asi como yo tome a tu hija para ser feliz quiero que tú tomes a la mía y ambos sean felices.
La mirada de Ellarya recorrió la mesa buscando en la mirada de los presentes algo que le indicara que aquello no se trataba de nada más que una cruel broma. Pero todos estaban completamente serios, incluso Otto y Alicent estaban mudos. Miro a su madre pero esta continuaba sin verla a los ojos.
-Mi amada Naara ah dado el consentimiento ya y la reina Alicent esta de acuerdo con que de esta forma afianzaremos aún más la union de nuestras familias.
El mundo comenzó a girar a su alrededor y sin previo aviso Ellarya cayó en una oscuridad tan profunda que esperaba se tratara de la muerte misma.
Cuando despertó habían pasado ya dos noches y un día, en los que había sido cuidada por nadie mas que Ser Cassel, quien pemanecia a su lado fielmente desde que la hubiera levantado de los fríos pisos de piedra del Consejo.
Sus ojos se abrieron lentamente intentando acostumbrarse a la luz que inundaba su habitación. Su cuerpo desprendía un leve aroma a sudor que le indicaba que en algún momento de su largo sueño había tenido fiebre.
-Jaime... ¿Donde esta mama? Tengo que hablar con ella.
Jaime la detuvo con suavidad obligandola a detenerse cuando esta había intentado levantarse apresuradamente. Acomodo las almohadas de forma que quedaran comodas en su espalda y la ayudo a incorporarse sobre estas.
-Ella esta descansando, quedan pocos días para el nacimiento del bebé y tu desmayo la asusto bastante por lo que el Maestre le ordeno que permaneciera en sus apocentos hasta el parto.
Ellarya bebió el agua que Jaime le tendió tomando su mano al acabar mientras intentaba terminar de digerir aquello que se le había informado antes de su desmayo. Eso no podía estar pasandole, su madre... se sentía totalmente traicionada. Su madre quién le había jurado protegerla y darle solamente felicidad la había entregado a un hombre totalmente soso y despreciable, incapaz de hacer feliz a ninguna mujer. Maldijo a Daemon internamente por no haber insistido en que bailara con él aquel día y a ella misma por no haberse alejado de Otto lo bastante rápido. Por no haber dudado de todos los intentos de Viserys por acercarlos.
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The Wolf who raised a Dragons
Fantasia"-Los Targaryen pertenecen al fuego... los Stark somos del Frío Norte, incluso podría decirse que del hielo mismo. Pero tú mi pequeña dragón, tú perteneces al trono de hierro-" Naara Stark. Los Targaryen eran de pura sangre Valyria, señores dragón d...
