Cap 19

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Las palabras que Harry me había dicho aun seguirán rondando mi cabeza. Tampoco podía dejar de pensar en el concierto y los acontecimientos desafortunados con Adam solo venían para atormentarme.

Trate de dejar todo de lado, necesitaba estar tranquila conmigo misma para poder afrontar el mundo a mi alrededor.

Ya habían pasado tres días desde que platicamos de nuestros amores que marcaron nuestra vida. Harry se fue de Londres a Los Ángeles para una presentación en un programa de television. Me había comentado que tenía una casa allá y su invitación a ser su acompañante había sido declinada,no tenía ganas de regresar a Los Ángeles, no por el momento, pero no sabia que vueltas podía dar la vida para mi.

Me encontraba en una cafetería, estaba sola, Liz tenía trabajo y yo no podía quedarme encerrada sin hacer nada en el departamento. No sabia que hacer, sin Harry , estar aquí no era lo mismo.
Me puse a pensar en como es que las cosas suceden tan rápido,estaba completamente impresionada de que todo fuera tan fácil.

Aún no lo podía creer, la persona que idolatraba y a la que le seguía los pasos cada cinco minutos por todos los medios disponibles, ahora estaba a mi lado.

El misterio de la vida y sus fases tan cambiantes, me hacían reformar que creía completamente en el destino y si las cosas son para ti, van a llegar a ti en algún momento de la vida, todo era cuestión de tiempo.

Mi celular empezó a volverse loco arriba de la mesa. Mire en el y era un número que no conocía pero algo me decía que tenía que atenderlo.

"Miller" mis palabras llegaron hasta el otro lado de la línea esperando una respuesta.

"Mimi" la voz de mi padre me tranquilizo por unos segundos pero había algo en ella que no estaba bien.

"Pa, estas bien?" Podía escuchar su respiración entre cortada, estaba algo mal y lo podía sentir.

"Mimi, un avión te eta esperando en el aeropuerto, necesito que vengas en este instante a casa" mi corazón estaba a punto de salirse y mis manos empezaron a temblar.

"Que pasa papa?" Tome mis cosas de la mesa y me dirigí a la caja para entregar una tarjeta y pagar lo que había consumido.

"Tu mamá tuvo un accidente cielo, está en el hospital y necesito que vengas" sus palabras fueron como un balde de agua fría cayendo lentamente sobre mi.

Esto no podía estar pasando, si Steve me estaba mandando a traer solamente podía significar una cosa, Mary, mi madre, estaba en un estado crítico.

"Voy para allá" fue lo único que alcance a decir antes de colgar y salir de la cafetería hasta mi carro.

No sabia que era lo que tenía que hacer o lo que se avecinaba, simplemente sabia que tenía que llegar al aeropuerto y después pediría instrucciones si es que mi padre no me las había mandado.

El miedo mas grande que tenía se había cumplido. Que a uno de mis padres les pasara algo mientras estaba al otro lado del mundo.

No podía ser cierto, mi mente no lo procesaba y mi corazón no lo iba a creer. Mi madre estaba mal y yo no estaba a su lado para apoyarla, no estaba ahí y me sentí tan culpable por estar lejos de ella.

Mis lagrimas empezaban a nublar mi vista en el momento en el que baje del auto. Iba a dejarlo en el estacionamiento y ya luego si regresaba, vendría por el.

Tome mi bolso y empece a checar mi celular. Por suerte mi padre ya me había mandado las instrucciones para orientarme.

Como pude encontré el jet que me esperaba y subí de inmediato. No le preste atención a la azafata ni al piloto, yo solo sabia que tenía que llegar a Los Ángeles a ver a mi madre, a mi dulce Mary.

Las horas de viaje fueron las peores horas de mi vida. No podía dejar de ir y venir por el pasillo, me cambiaba de un lado a otro y la azafata aunque quisiera platicar conmigo, mi oídos no la escuchaban.

Tome mi celular y le mande un mensaje a Liz, sabia que una vez aterrizando ya todo estaría bien.

Me sentí horrible cuando recordé que no le había dicho absolutamente nada a Harry, no sabia si era porque no lo quería preocupar o porque no estaba acostumbrada aun a tener un novio. Tome de nuevo el celular y solo le informe que había llegado a Los Ángeles.

Baje del avión y me encontré con un empleado de mi papa, lo había visto varias veces, al parecer su nombre era Robert, eso o los recuerdos me estaban traicionando. Me informo que me llevaría hasta donde estaba el Sr. Miller y yo solo asentí y lo seguí.

Tardamos unos minutos en poder llegar a nuestro destino y debo decir que mis uñas se habían esfumado en ese momento. No quería entrar al hospital, en verdad no quería. Por mas que mis pies siguieran a Robert, mi corazón aun quería seguir sentado en el carro en donde venia.

No podía soportar una noticia muy fuerte, siempre había sido una persona muy dura y a veces fría, no dejaba que mi sentimientos salieran a flote, lo ocultaba hasta que ya no poder, con todos menos con Harry y ese pensamiento hizo que me diera cuenta de dos cosas, mi celular no estaba conmigo, se había quedado en el carro y que ahora estaba parada frente a una puerta de habitación.

Respire tres veces lentamente después de agradecerle a Robert por traerme y pedirle el favor de traerme mi bolsa, si algo pasaba tenía que estar en contacto con el, necesitaba de su apoyo porque sabía muy bien que no podría sola.

Tome la manija entre mis manos y tire de ella.

Podía escuchar el ritmo de su corazón, su cuerpo estaba frente a mi, tenía tubos por todos lados, soluciones en sus brazos y una venda en su cabeza.

Estaba tan tranquila, tan pacifica como siempre, mi madre estaba postrada a una cama de hospital y yo no podía con esto.

Mis manos fueron a mi boca ahogando un grito de dolor. Mi madre estaba mal, muy mal, no necesitaba ver su expediente para saberlo.

"Mimi"no me había percatado de que el estuviera ahí.

Sentí como sus brazos rodearon todo mi cuerpo y me tomaron con fuerza. Yo no debía llorar, tenía que ser fuerte y estar ahí con ella, me debía de mantener firme para poder estar disponible al momento de que necesitarán que solucionara algo, no estaba dispuesta a que mi sentimientos me ganaran, no por el momento.

"Fue un accidente, chocaron su coche y fue perdida total" saque la cabeza de la curva de su cuello para poder ver a mi mama de nuevo."No sabemos quien fue, me hablaron ya cuando ella estaba aquí y en ese instante te marque" asentí mientras tomaba su mano posada en mi hombro. "Los doctores dicen que..."no quería escucharlo.

"No me lo digas" empece a negar rotundamente, no podía estar pasando esto.

"Hija, tenemos que ser fuertes" mi mandíbula se contrajo por la fuerza ejercida.

Claro que tenía que ser fuerte, no podía rendirme aunque sabía muy bien que no había marcha atrás. Me acerqué de nuevo a mama y tome de su mano. Estaban un poco frías y no ejercían esa presión en mi mano como siempre lo hacia cuando me veía.

Tome un mechón de pelo que caía aire su cara y lo acomode detrás de su oreja, aun estando en una cata de hospital y en una cama, mi madre era hermosa, completamente hermosa.

"Te amo mami" susurre en su oído y me senté a un lado de su cama. "Quiero que sepas que siempre te ame y te voy a amar, eres la mejor madre del mundo" una lagrima todo por mi mejilla y la quite al instante. "Yo se que me escuchas y quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti" me lleve su mano a mis labios y la bese, su aroma a rosas lleno mi fosas nasales y situé su mano en mi mejilla, algo que siempre hacia.

"Voy a estar aquí hasta que te mejores, no me voy a ir de aquí sin ti" sabia que esto era mentira, pero no podía asimilarlo aun, no ahora, aún tenía esperanza.

Recosté mi cabeza en su vientre, como cuando veíamos películas en la sala o cuando me quedaba dormida en sus piernas de pequeña, tenía que sentirla, debía de estar ahí con ella apoyándola y disfrutando de lo que me quedaba. Tenía fe en que ella mejoraría, mi corazón lo creía y yo estaba dispuesta a seguir adelante con ese pensamiento porque esto no podía estar pasando, era un mal sueño y tenía que despertar, tenía que haber algo que me despertara.

Apreté su mano muy fuerte al momento en el que una alarma me saco de mis pensamientos. Sentía como mi corazón se estaba deteniendo junto con el de mama.

Undercover || H. S.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora