Apestaba, todo apestaba a un olor putrefacto, olía a humedad y mierda.
—¿Tienes algo de comer? —preguntó un anciano maloliente a su costado.
—No —Taehyung contestó seco.
El demonio que se hacía llamar Jeon lo había llevado a un edificio de 3 niveles. Todo y cada nivel estaba infestado de seres humanos. Presas del demonio.
—Ayuda, ayuda —le susurraba una joven con su mal aliento a su costado izquierdo.
Kim Taehyung estaba en el segundo piso que consistía de una sola habitación desolada de cosas, pero llena de personas que estaban mal atendidas, desaliñadas, oliendo fatal y muriendo de hambre mientras estaban más que deshidratadas. Todos estaban apretados ahí pareciendo gusanos pegados unos a otros y esto desagradaba a Taehyung, hubiese preferido que el demonio lo dejase en la antigua habitación en la que estaba cautivo.
En aquella habitación hacía frío y estar pegados entre cuerpos apestosos era vomitable. Lo peor era que no había baño, las mierdas de las personas estaban escurridas por la habitación y pegadas a las personas. Que asquerosidad.
El rubio tenía las piernas recogidas porque no había lugar donde estirarlas, delante de él había una niña llorando, esto hartando a sus oídos. Taehyung abrazó sus piernas y dejó su rostro descansar con su frente chocando sus rodillas. Cerró los ojos decidido a dormir.
Estaba cansado y con nulas ganas de vivir, al menos ahí. Era una ciudad maldita y estaba más que seguro que sería imposible salir de ese lugar. Estaba jodido. Estaba muerto.
Las horas pasaron, la noche le dio paso al día. La puerta del segundo piso rechinó al abrirse, todos voltearon a ver, incluyendo a un Taehyung adormilado.
—Hay demasiados, tal vez hoy debería matar a algunos de ustedes —dijo Jungkook mirando a su ganado amontonado.
Jeon Jungkook no podía dar ni un paso dentro de la habitación por lo llena que estaba. Su mano derecha estaba sujetando el brazo de una chica aparentemente de 20 años. Había cazado a alguien nuevo.
—Bien... —miró alrededor de la habitación para ver sus próximos objetivos.
Sus ojos se fijaron en unos ámbares.
—Oh, tú, presa traviesa —lanzó a la chica sobre las demás personas, importándole poco el espacio que había entre todos—. Eres el más impecable entre todos. Ayer me diste muchos problemas.
Jungkook estaba mirando a Taehyung y este último sabía que se refería a él.
[...]
La noche había llegado, el día había sido una tortura, la nariz de Taehyung parecía ya no soportar, y estar al tacto con las demás personas le hacía estar incómodo.
La puerta de esa habitación se abrió dando a relucir solamente al demonio. Jungkook sacó a 8 personas de ese lugar y luego hizo que Taehyung se parara y caminara aplastando los cuerpos de los demás para poder salir. Kim hubiera hecho caso omiso a Jeon, pero este lo tenía agarrado de su brazo derecho, el brazo del demonio se había alargado hasta llegar a él.
Jeon Jungkook amarró los brazos de sus presas con una cuerda larga haciendo que cada uno quede detrás del otro, Taehyung siendo el último de la fila. El demonio agarró la parte delantera de la cuerda y jaló de ella para hacer caminar a los cautivos hacia un lugar.
Las presas caminaban a trastrabillas siguiendo al demonio. Salieron a la calle y al lado del edificio había una casa a la cual entraron. Taehyung observó el lugar que estaba iluminado por unos focos rojizos alrededor de la habitación. Las paredes tenían manchas de sangre prominentes, la casa consistía de una sola habitación, grande, pero vacía con una cosa en medio de todo. Parecía una de esas cosas de épocas antiguas.
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DARK HOME / KookV
Mystery / ThrillerTaehyung creía sufrir de parasomnia y padecer de algunas alucinaciones. Pero nadie debía saber, porque su imagen como alcalde se derivaría. ¿En serio eran cosas de su cabeza o eran reales? Él pensaba que estaba loco hasta que conoce una ciudad, que...
