—¿Qué intentas hacer? —preguntó Jungkook a Yoongi.
—¿Te refieres a? —pasó la página a su libro.
Jungkook lo miró y se cruzó de brazos. Ambos sentados en un mueble frente al otro en la casa del demonio pálido.
—Habla, Yoongi.
—¿Qué puedo decir?
—Yoongi —demandó, apretando sus dientes.
—¿Por qué me tienes consideración? Conociéndote ya hubieras incendiado mi casa.
—¿Es lo que quieres? —soltó un bufido, recostándose en el respaldo del mueble.
—No —levantó la mirada de su libro—. Pero sé que te estás conteniendo. Simplemente hazlo.
Jungkook estiró su comisura derecha en una sonrisa torcida y un segundo después empezó a reír con fuerza.
—Eres muy chistoso —sonrió, apoyando sus brazos en sus muslos, inclinándose un poco hacia adelante—. Por eso me caes bien. Tus expresiones son tan escasas como tus emociones, realmente no me tienes miedo y eso me agrada.
—Te he conocido desde que era un niño —dejó el libro en la mesa de centro—. Eres lo más cercano a un familiar que tengo.
—Tu vida te importa una mierda, ¿cierto? —bufó una risa.
—Sigo vivo gracias a ti —observó los ojos profundos del demonio que lo miraba con burla—. Soy un demonio inferior, pero sigo vivo por ser tu protegido... No me importaría desaparecer de la faz de este mundo, he vivido mucho.
—Nunca te entenderé —enserió su mirada volviendo a su posición inicial, cruzado de brazos—. Ahora habla —frunció el cejo—. ¿Por qué dejaste solo a Taehyung con ese loco?
—Se ha vuelto algo preciado ¿eh? —suspiró—. Al final mataste a ese loco, ¿por qué te preocupas?
—Tú no haces las cosas por hacer, siempre tienes un objetivo; como tú me conoces a mí, yo te conozco a ti, maldito humano.
—Supongo que así es —negó cansando, recostándose en el mueble—. Solo quise jugar un poco. Tengo derecho a divertirme, ¿no?
—Taehyung estuvo involucrado, ese asqueroso loco lo tocó —frunció el ceño—. Y tú nunca tienes ganas de jugar con los humanos, siempre estás rodeado de almas, no de su carne.
—Pero siempre hay probabilidades de tener una primera vez, de todos modos, Taehyung no iba a salir herido.
—Lo tenías controlado, ¿eh? ¿Qué planeas?
—Nada tan complejo como lo tuyo. —Yoongi miró el libro que había dejado en la mesa—. Un humano... Jimin, ese era su nombre —saboreó el nombre en su boca—. Quise jugar un rato con él.
Jungkook lo miró extrañado por más explicaciones.
—creo que empiezo a entenderte. Aquella obsesión tuya con Taehyung, la primera obsesión que tuviste con él, verlo sufrir, supongo que entiendo esa parte. Tal vez permití que Jimin saliera de esta ciudad y me encanta la idea de verlo ahí, en medio de la humanidad, sufriendo, alocándose, ver como los demás le dan la espalda por ser un lunático, poco a poco se volverá un loco de verdad, para mí eso es mejor que su muerte.
—¿Por qué él?
—¿Y si te pregunto lo mismo? —miró al contrario—. ¿Por qué Taehyung?, mmm lo mío es menos fuerte supongo, Jimin no es un humano que crea en la falsa bondad de las personas, por eso me recordó en cierta forma a mi abuela —levantó solo un poco la comisura de sus labios, siendo poco notable—. Por eso pensé que sería el elegido para divertirme un rato.
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DARK HOME / KookV
Misterio / SuspensoTaehyung creía sufrir de parasomnia y padecer de algunas alucinaciones. Pero nadie debía saber, porque su imagen como alcalde se derivaría. ¿En serio eran cosas de su cabeza o eran reales? Él pensaba que estaba loco hasta que conoce una ciudad, que...
