Jungkook acostó al rubio en el mueble de 3 asientos de su casa, el humano tenía muy poca energía, nada grave, pero podría tardar en recuperarla.
—Empecemos —suspiró con una sonrisa torcida.
Sentado en el suelo, cerca del mueble, observó a Kim Taehyung por unos segundos para después concentrarse solamente en su aura, en su cuerpo y alma, su visión se volvió algo borrosa por un segundo y cuando logró aclarar su panorama sus ojos observaron un salón lleno de adolescentes de 14 años y a un adolescente rubio sentado en primera fila, escuchando atentamente al profesor. Era como ver la televisión en 3D.
Kim Taehyung desde pequeño siempre se esforzaba por todo, por lo más mínimo que sea, él era el mejor, pero todo lo hacía con esfuerzo, era un chico guapo que llamaba la atención a primera vista, así que a Jeon no le extrañó la cantidad de personas que se acercaban a Taehyung, por lo que pudo observar Jungkook en todo el día de escuela del menor, no había momento en que no esté solo, Taehyung era una persona amable, perseverante y que generaba confianza a los demás. Oh, qué interesante.
Algo que rondaba en la cabeza del demonio era la apariencia aniñada del rubio en esa época, ¿no se supone que debería verse como un chico de 14 años?, más parecía un niño de ¿11 años?, pues Taehyung tenía unos ojos miel grandes y almendrados, una casi redonda cara junto a unas mejillas rellenas, su piel trigueña contrastaba con sus cabellos rubios que caían hacia sus cejas pobladas y cubrían sus orejas.
La rutina de Taehyung era simple, se levantaba, hacía el desayuno, comía con su hermano menor y su papá que extrañamente no le dirigía palabra alguna, iba a la escuela secundaria, estudiaba, cenaba junto con su hermano y se dormía antes de que su padre viniese, pues el hombre venía de madrugada.
El rubio siempre era halagado por sus profesores, su mejor amigo siempre le hacía sonreír, su hermano menor solo alardeaba de él estando orgulloso de su hermano mayor, sus notas eran altas y su personalidad era la cereza del pastel. El menor se mostraba feliz todo el tiempo, su vida era buena.
«Pero qué lindo pasado», pensó el demonio pasando su lengua por sus belfos. Taehyung era perfecto, y por eso mismo Jungkook todavía se quedó observando el pasado del rubio. Nadie era perfecto y mucho menos feliz las 24 horas al día.
Curioso, Jungkook adelantó un poco el tiempo logrando ver a un Taehyung mayor, bien uniformado con un traje café. Estaba hablando por micrófono en un escenario al aire libre. Oh, el rubio se encontraba dirigiendo su rol como alcalde.
Jungkook fue adelantando el pasado de Kim mirando las buenas acciones que hacía y todo con su peculiar sonrisa cuadrada. De pronto, se detuvo cuando Taehyung estaba durmiendo en su cama siendo cubierto por la oscuridad de la noche, se veían tan tranquilo, sin embargo, eso cambió, el rubio empezó a removerse intranquilo entre sus sábanas, balbuceaba cosas incoherentes y abruptamente se sentó en su cama jalándose de sus cabellos con la respiración agitada.
«Increíble... Pesadillas», se dijo así mismo, así que movió el pasado de Kim hacía todas sus noches, no había una sola donde no dormía tranquilo. Jungkook pudo notar que antes de dormir, Taehyung consumía unas pastillas para conciliar el sueño, pero estas no servían de nada cuando sus pesadillas lo despertaban.
El demonio quiso enterrarse más en el pasado del rubio, pero de la nada todas esas visiones se volvieron borrosas haciéndolo volver a la realidad; Taehyung lo había empujado. El humano ya estaba despierto.
—¿Qué haces? —masculló desconfiado, ¿acaso estaba absorbiendo su alma?
—Pensé que habías muerto —se burló, mas su cara se hizo neutra en un segundo—. Odio a los humanos desobedientes. ¿Tengo que amansarte?
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DARK HOME / KookV
Mystery / ThrillerTaehyung creía sufrir de parasomnia y padecer de algunas alucinaciones. Pero nadie debía saber, porque su imagen como alcalde se derivaría. ¿En serio eran cosas de su cabeza o eran reales? Él pensaba que estaba loco hasta que conoce una ciudad, que...
