cap 52:Beauxbatons y Durmstrang

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Como si su cerebro se hubiera pasado la noche discurriendo, selene se levantó temprano a la mañana siguiente con un plan perfectamente concebido.

Se vistió a la pálida luz del alba, salió del dormitorio sin despertar a sus amigos y novio, bajó a la sala común, en la que aún no había nadie. Allí cogió un trozo de pergamino de la mesa en la que todavía estaba su trabajo para la clase de Adivinación, y escribió en él la siguiente carta: 

Querido abuelo

como sabes sobre mi...ni siquiera te conozco...no quiero saber nada de ti, ni papa tu le hiciste mucho daño solo porque a el le gustan los niños el es feliz con su familia 

selene salió de la sala común , subió por la escalera del castillo, que estaba sumido en el silencio (sólo lo retrasó Peeves, que intentó vaciar un jarrón grande encima de él, en medio del corredor del cuarto piso y finalmente llego a la lechucería, que estaba situada en la parte superior de la torre oeste. La lechucería era un habitáculo circular con muros de piedra, bastante frío y con muchas corrientes de aire, puesto que ninguna de las ventanas tenía cristales. 

El suelo estaba completamente cubierto de paja, excrementos de lechuza y huesos regurgitados de ratones y campañoles.

Sobre las perchas, fijadas a largos palos que llegaban hasta el techo de la torre, descansaban cientos y cientos de lechuzas de todas las razas imaginables, casi todas dormidas, aunque selene podía distinguir aquí y allá algún ojo ambarino fijo en ella. Vio a Hedwig acurrucada entre una lechuza común y un cárabo, y se fue aprisa hacia ella. Le costó bastante rato persuadirla de que abriera los ojos y, luego, de que los dirigiera hacia él en vez de caminar de un lado a otro de la percha arrastrando las garras y dándole la espalda.

Evidentemente estaba cansada

Al final, selene sugirió en voz alta que tal vez estuviera demasiado cansada y que sería mejor pedirle a draco que le prestara a ares, y fue entonces cuando Hedwig levantó la pata para que le atara la carta.

Sele:Tienes que encontrarlo, ¿vale? —le dijo acariciándole la espalda mientras la llevaba posada en su brazo hasta uno de los agujeros del muro—. Tienes que encontrar a el abuelo tom

Ella le pellizcó el dedo, quizá más fuerte de lo habitual, pero ululó como siempre, suavemente, como diciéndole que se quedara tranquilo. Luego extendió las alas y salió al mismo tiempo que lo hacía el sol. selene la contempló mientras se perdía de vista, sintiendo la ya habitual molestia en el estómago. Había estado demasiada segura de que la respuesta de su abuelo 

Hermione:tu padre estará molesto  —le espetó en el desayuno, después que ella les contó lo que había hecho

Sele:lo se pero no puedo dejar de pensar en como sabia de mi existencia

Durante las dos semanas siguientes, selene intentó no preocuparse por su abuelo

La verdad era que cada mañana, cuando llegaban las lechuzas, no podía dejar de mirar muy nerviosa en busca de Hedwig, y por las noches, antes de ir a dormir.Hubiera querido poder jugar al quidditch para distraerse. Nada le iba mejor a una mente atribulada que una buena sesión de entrenamiento.

Por otro lado, las clases se estaban haciendo más difíciles y duras que nunca, en especial la de Defensa Contra las Artes Oscuras. Para su sorpresa, el profesor Moody anunció que les echaría la maldición imperius por turnos tanto para mostrarles su poder como para ver si podían resistirse a sus efectos.

Hermione:Pero... pero usted dijo que eso estaba prohibido, profesor —le dijo al tiempo que Moody apartaba las mesas con un movimiento de la varita, dejando un amplio espacio en el medio del aula—. Usted dijo que usarlo contra otro ser humano estaba...

la aventura de Selene iris Potter GauntHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora