cap 74:La avanzadilla

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Sele:ahora que hago tia lily me va a matar

Hermione:manda una carta a tus familiares

Pansy:te dejaremos sola

sus amigas fueron arriba dejando sola a selene

Selene saca 3 pergaminos y empieza a escribir

«Me han atacado unos dementores y es posible que me expulsen de Hogwarts. Quiero saber qué está pasando y cuándo voy a poder salir de aquí.»

Selene copió esas palabras en tres hojas de pergamino diferentes dirigió la primera a Sirius, la segunda a merope y la tercera a euphemia . Hedwig, su lechuza, había salido a cazar; su jaula estaba vacía sobre el escritorio. selene se puso a dar vueltas por la sala , esperando que regresara; notaba la cabeza a punto de estallar y tenía tantas cosas en que pensar que no creía que pudiera dormir, aunque le escocían los ojos de cansancio. También le dolía la espalda de llevar a rastras a Dudley hasta la casa, y los dos chichones que tenía en la cabeza le producían un punzante dolor.

No paraba de dar vueltas por el cuarto, consumido de ira y frustración, rechinando los dientes y con los puños apretados; y cada vez que pasaba por delante de la ventana, lanzaba enfurecidas miradas al cielo salpicado de estrellas. Alguien había enviado a los dementores para que lo capturaran, la señora Figg y Mundungus Fletcher la seguían en secreto, había sido expulsado de Hogwarts, estaba pendiente una vista en el Ministerio de Magia... Y pese a todo nadie le decía qué estaba ocurriendo.

¿Por qué todos lo trataban como si fuera un niño travieso? «No hagas más magia, quédate en casa...»

Al pasar por delante del baúl del colegio le pegó una patada, pero en lugar de aliviar con ello la rabia que sentía, se encontró aún peor porque ahora tenía que sumar el fuerte dolor del dedo gordo del pie al del resto del cuerpo.

Justo cuando pasaba cojeando por delante de la ventana, Hedwig entró volando con un débil batir de alas, como un pequeño fantasma.

Sele:¡Ya era hora! -gruñó cuando el pájaro se posó con suavidad encima de su jaula-. ¡Ya puedes soltar eso, tengo trabajo para ti!

Los grandes, redondos y ambarinos ojos de Hedwig lo miraron llenos de reproche por encima de la rana muerta que sujetaba con el pico.

Sele:Ven aquí -le ordenó . Cogió los tres pequeños rollos de pergamino y se los ató a la escamosa pata con una correa de cuero-. Lleva esto a sirius, a la abuela merope y a la abuela mia y no vuelvas aquí sin unas buenas respuestas. Si es necesario, picotéalos hasta que hayan escrito unos mensajes decentemente largos. ¿Entendido?

Hedwig emitió un amortiguado ululato sin soltar la rana.

Sele:En marcha, pues

Hedwig echó a volar de inmediato. En cuanto la lechuza hubo salido por la ventana, selene se tumbó en el sillón grande sin desvestirse y se quedó mirando el oscuro techo. Por si fuera poco, con los deprimentes sentimientos que experimentaba, encima se sentía culpable por haber sido antipática con Hedwig; la lechuza era su amiga que tenía la casa aparte de hades. Pero ya haría las paces con ella, cuando llegara con las respuestas de Sirius, y sus abuelas

Seguro que le contestaban enseguida; no podrían hacer caso omiso de un ataque de dementores. Probablemente al día siguiente, al despertar, encontraría tres gruesas cartas llenas de muestras de solidaridad y de planes para su inmediato traslado a La Madriguera.

Y con esa reconfortante idea, el sueño se apoderó de ella sofocando cualquier otro pensamiento. Pero Hedwig no regresó a la mañana siguiente.

en la cocina

la aventura de Selene iris Potter GauntHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora