Capitulo 5

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—"¡Oh, oh!" Una animada voz femenina exclamó emocionada —"¡Creo que está a punto de eclosionar!"

La cambiante que hablaba era Harvest, habían pasado meses desde que había comenzado la metamorfosis de las larvas, para la criadora los meses habían sido eterno debido a que al ser la encargada de cuidar los capullos durante esta fase tan importante de sus vidas en realidad era muy aburrido, ya que estos no hacían nada y debía quedarse en la habitación sin hacer nada interesante vigilando los capullos.

—"Vamos pequeños, ya es hora" dijo la cambiante mientras veía a los capullos se movían.

Mientras esta esperaba el momento de la eclosión empezó a recordar el proceso que pasaron las pequeñas crías, primero, su cuerpo libera una enzima diseñada para descomponer la mayoría de los tejidos de su cuerpo, dejando solo colgando sus órganos principales. Luego, a partir de los restos en descomposición del cuerpo de la larva, sus células comienzan el proceso de formación de un nuevo exoesqueleto, patas y alas. —"¡ya es hora!" exclamo la cambiante viendo como eclosionaba los capullos.

***

Se movió dentro del capullo, extendiendo sus extremidades rígidas y limpiando el sueño que tenía encima, estando en modo automático con sus nuevos cascos negros, presionó las hebras endurecidas de seda frente a él. Sus ojos se cerraron cuando la pared fibrosa en su espalda se estiró hasta que los hilos alcanzaron su punto de ruptura y comenzaron a dividirse alrededor de su quitina, después de un empujón final, emergió el resto de su cuerpo.

Aferrándose al exterior de su capullo, descansó un momento recobrando la conciencia lentamente. Un par de pequeñas alas arrugadas se extendían desde su espalda y comenzaron a enderezarse a medida que la hemolinfa se bombeaba a través de las venas. Cuando los movió inconscientemente, sus alas crearon un pequeño zumbido suave.

Lentamente, pero seguro, la mente de la pequeña cría se empezaba a aclarar. —"¿Qué demonios acaba de pasar? "Pensó desorientado mientras observaba su nuevo cuerpo. —"¿Qué me ocurrió? Vamos piensa con lógica, según recuerdo, algunos insectos pasan por la metamorfosis, ¿acaso pase por eso?" pregunto internamente mientras intentaba aguantar el mareo.

La pequeña cría seguía orientándose mientras ordenaba sus pensamientos, lentamente podía escuchar y ver mejor su entorno, podía escuchar una voz hablándole cada vez más claramente.

"¡Espera un momento! ¿Eso lo que escucho es una voz?, ¿oh estoy tan mal que ya escucho cosas? Por Dios, porque nada puede ser más simple" reflexionaba el cambiante ya cansado de tantos cambios. Paso un momento hasta ya podía estar medio estable y por fin pudo escuchar correctamente el ambiente, con la audición despejada finalmente pudo oír correctamente.

—"Vamos pequeñín, ya casi lo tienes" exclamo una voz animada.

Le tomo un momento para que su cerebro pudiera procesar lo que había escuchado, era una voz, era alguien que por fin podía entender, finalmente después de tantos meses tenía algo de comunicación y no podía negar que interiormente se había emocionado tanto que había olvidado en la situación en que se encontraba, sintiéndose mucho mejor por la oportunidad de comunicación se esforzó en abrir los ojos y que estos se enfocaran correctamente. Lo primero que logro ver fue a la curiosa creatura que lo había cuidado todo este tiempo, ya no le asustaba con ella debido a que con el tiempo que habían pasado jugando ya se había acostumbrado al cuadrúpedo. Buscando con la mirada la voz que había logrado escuchar anteriormente, solo logro ver la habitación que lamentablemente ya se había acostumbrado a esta, podría deslumbrar como algunas de las larvas que habían sido sus compañeros de habitación estaban en la misma situación que él, pero no logro encontrar la mujer que había escuchado, entonces decidido enfocar su visión en el insectoide buscando una respuesta.

—"Bienvenido de nuevo amiguito, este lugar fue muy aburrido sin nuestros pequeños juegos" dijo la creatura con una sonrisa en el rostro.

Realmente fue impactante ver como la voz que había escuchado fue en realidad había sido la creatura enfrente de él, estuvo un momento en shock intentando procesar la situación.

La cuadrúpeda giro su cabeza al escuchar un capullo moverse, se dirigió hacia él. La joven cría al darse cuenta de que esta se alejaba entro en pánico internamente, en ese momento no estaba pensando racionalmente, lo único que pasaba por su mente era el cómo por fin tenía una posibilidad de comunicación y del cómo esta se alejaba de él. Ocupo todo de su ser para poder comunicarse con ella, después de algunos intentos fallidos por fin salió una palabra de su boca. —"No"

La cuidadora se giró hacia su dirección con una mirada confundida en su rostro y puso su atención en la pequeña cría. Este al darse cuenta de que tenía su atención rápidamente intento hablar de nuevo, nuevamente le costó varios intentos hasta que logro su objetivo. —"Hola"

La criadora mostraba un rostro de total confusión hacia la cría. —"¿Qué ocurre?, ¿Por qué tiene ese rostro?, ¿acaso hice algo mal?" Pensó nerviosamente el joven, rápidamente se puso a pensar en una explicación, el del porqué la creatura no le entendía. —"Ahora que lo pienso ¿Cómo le entendí? No era español lo que hablaba". Reflexiono el cambiante, ahora que estaba más tranquilo, se puso a analizar la situación. Era realmente extraño, los sonidos que emitía el cuadrúpedo no se parecían a ningún idioma que había escuchado antes, pero podía entenderlo, aunque tenía dificultades, era como si inconscientemente su mente procesara las palabras, pero su cerebro aún no se acostumbraba a la nueva información.

La creatura se acercó hacia él con preocupación en su rostro. —"¿Que ocurre pequeño?, ¿algo anda mal?, ¿Qué son esos sonidos extraños?" Dijo angustiadamente mientras revisaba al primogénito.

Nerviosamente, la cría buscaba una manera de arreglar la situación, aún no se recuperaba de haber salido del capullo, por lo que sabía la creatura no podía entenderle su idioma original, además de que tenía este conocimiento en su cerebro que aún no procesaba, era como tener recuerdo de algo que no había vivido, estaba en su mente, pero tenía dificulta acceder a ella. Decidió intentar comunicarse con ella de nuevo, pero esta vez intento llegar a esa parte de su mente que aún no se estabilizara, nuevamente fallo en su intento de comunicarse al darse cuenta de que no estaba resultando, concluyo que debía cambiar su enfoque, se relajó y dejo que su inconsciente guiara sus palabras. —"hola" logro decir con dificultad la cría.

La cuidadora al escuchar al primogénito cambia su rostro a uno de felicidad pura. —"Esto es increíble, tu primera palabra y tan rápido, nunca me dejas de sorprender" Exclamo la cuadrúpeda con una sonrisa, pero luego de unos segundos cambia su rostro a uno culpable. —"Lo siento pequeñín, pero tengo que cuidar de los demás, pero no te preocupes, cuando termine regreso contigo". Expreso para irse a cuidar de las crías.

La cría se relajó mientras observaba como su cuidadora se alejaba, se puso en pensar en lo que acaba de suceder, él del como por fin pudo comunicarse con alguien y lo que esto implicaba.

—"Porque tengo la sensación de que a partir de ahora las cosas solo se van a complicar" Pensó la cría mientras esperaba a su cuidadora.      

Las desventuras de un cambianteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora