Capitulo 30

1.3K 73 137
                                        

Rarity se sumergió en esta intrincada travesía con la certeza de que, al salir triunfante, esta semana se convertiría en una epopeya digna de remembranza. Independientemente del desenlace de sus esfuerzos, estaba convencida de que cada vez que reviviera estos eventos en su mente, el sentimiento de desconcierto y fatiga la envolvería por completo de manera implacable, sin importar la situación. Todo comenzó cuando Twilight, con su generosidad inquebrantable, le reservó una suite en el majestuoso castillo de Canterlot. ¡Una suite! Rarity se sintió como la deidad de la moda cuando la mismísima princesa Celestia la condujo a su habitación; aunque, para ser justos, esa sensación siempre la acompañaba; sin embargo, esta vez tenía un toque de glamour adicional, como si cada paso la acercara aún más a la élite del estilo.

Mientras sus amigas disfrutaban de la tranquilidad en Ponyville, Rarity, siempre en movimiento, decidió sorprender a Twilight con un vestido excepcional para su cumpleaños. Con una meticulosa lista de materiales en su alforja, se aventuró con gracia y estilo en las boutiques de Canterlot. Pero ¡oh sorpresa!, la alta sociedad no estaba preparada para una dama con raíces tan humildes como las suyas. Dos unicornios arrogantes como ellos solos, la etiquetaron como "campesina" al descubrir su procedencia. ¡Una campesina!, ¡¿Ella entre todos los ponis?! Rarity parpadeó perpleja mientras se alejaban, seguramente para planificar su próxima sesión de "Soy más sofisticado que tú", dispuestos a arruinarle el día al siguiente pobre individuo que tenga la pésima suerte de cruzar mirada con ellos en esta bella ciudad. La estilista necesitó una sesión de compras completa para calmar su indignación y, por supuesto, lo hizo todo con una elegancia que estuviera a la altura de su estatus.

Con los materiales listos en su bolso y el ego ligeramente magullado, la modista se topó por accidente con el distinguido Fancy Pants. ¡Qué casualidad, pero una que estaba más que encantada de que ocurriera! Al explicarle su situación y la necesidad de regresar a la suite en el castillo, los ojos de Fancy Pants brillaron con la promesa de eventos de alta categoría. La alta sociedad tenía su propia gravedad, y Rarity se vio irresistiblemente atraída hacia eventos glamorosos, dejando atrás hilos y agujas como si fueran meros detalles en su desfile hacia la grandeza.

Todo parecía ir de maravillas hasta que se percató de que no disponía del tiempo suficiente para confeccionar el vestido de Twilight y aprovechar la increíble oportunidad que se le presentaba para labrarse un nombre en la gran ciudad. Este dilema moral comenzó a consumirla por completo con cada segundo que reflexionaba al respecto, y en un acto de desesperación, cayó en pánico y redactó una carta inventando una enfermedad de Opal para eludir la fiesta y asistir a la reunión de la alta sociedad. Sin embargo, la sorpresa fue monumental cuando descubrió que sus amigas, en un acto de pura solidaridad, habían volado a Canterlot para asegurarse de no dejarla fuera de esta ocasión tan especial. La fiesta estaba en pleno apogeo en un salón del castillo, justo al lado de la elitista celebración a la que Rarity había sido invitada.

Ahí estaba Rarity, deslizándose apresuradamente por los salones como una hábil equilibrista de alta costura, esforzándose por abarcar dos lugares a la vez. Sin embargo, en medio de los suspiros de la élite de Canterlot y las risas contagiosas de sus amigas, una sombra de culpabilidad comenzó a insinuarse en su corazón. La razón de esta inquietud era evidente: a pesar de los esfuerzos de Twilight por ocultar sus emociones tras una sonrisa, era obvio que no estaba pasando por su mejor momento.

La unicornio no pudo pasar por alto la sutil melancolía que se reflejaba en los ojos de su amiga, y fue gracias a las conversaciones recientes, incluyendo las charlas íntimas que compartieron, que la modista logró descifrar lo que estaba afectando a su compañera. La relación entre Twilight y Almond se encontraba en un extraño limbo, y entre las lujosas telas y festividades elegantes, Rarity se cuestionaba si su amiga había hecho algo para espantar a ese prometedor semental. Después de todo, era de conocimiento general que Twilight podía tener sus momentos excéntricos, y quién sabe qué podría haberle ocurrido al pobre sujeto si la encontró en ese estado. —"¡Vaya desastre!" Pensó para sus adentros. —"Esos dos serían la pareja perfecta, y por Celestia que Twilight necesita a alguien en su vida que la ayude a relajarse de vez en cuando"

Las desventuras de un cambianteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora