La mañana los sorprendió con un nuevo cadáver. El de Amy Chevalier. El sudes se había visto expuesto y había cambiado el lugar de enterramiento, a unos tres kilómetros de donde había dejado el resto de cuerpos. También sospechaban que la había mantenido secuestrada menos tiempo que a las demás víctimas, tal vez presionado por la presencia del FBI, lo que les indicaba que estaba pendiente de la investigación.
El equipo se reunió de nuevo temprano en la comisaría de Luray. Todos a excepción de Emily, a la que dejaron descansar. Sin embargo, no contaban con que la testaruda agente no iba a aceptar permanecer al margen tan fácilmente. No es que hubiera dormido demasiado. No podía apartar de su mente el hecho de que su vida había cambiado drásticamente y que a su regreso a Virginia, tendría que hablar no sólo con Morgan sino con el resto del equipo. No habría forma de ocultar aquello durante mucho tiempo.
— Buenos días— Emily saludó al resto del equipo que ya estaba reunido alrededor de la mesa que habían dispuesto para ellos— El jefe Lincoln me ha dicho que han encontrado el cuerpo de Amy Chevalier— Añadió resignada a que sus presagios se habían cumplido. A continuación, se sentó en el último asiento libre que quedaba— ¿También tiene un tatuaje?
Los agentes estaban impresionados con la vitalidad que exhibía aquella mañana, y se quedaron sin argumentos para obligarla a regresar al hotel.
— ¿Qué tal el brazo?— Se interesó Rossi— No debe ser sencillo dormir con eso.
— No...— Respondió Emily mientras comenzaba a ojear los informes— Pero es peor cuando no lo llevo... Es imposible lavarse el pelo sin ayuda— Con su mano sana alcanzó la caja de donuts con la que les había obsequiado el jefe Lincoln a su llegada aquella mañana y lo devoró— Están buenísimos...— Dijo saboreándolo. Por alguna razón que no alcanzaba a comprender, desde que se había levantado sólo le apetecía atiborrarse a dulces. Luego continuó con sus explicaciones— Si no hubiera sido por Morgan...— Se detuvo en ese mismo instante, muy consciente de que había revelado algo demasiado íntimo para compartir durante el desayuno— Bueno... digamos que es difícil hacerlo sola...— Finalizó con las mejillas enrojecidas.
Morgan le lanzó una mirada incrédula y acto seguido bajó la vista hacia los informes del caso fingiendo que los estudiaba con particular interés. Hotch, por su parte, carraspeó con evidente incomodidad mientras el resto reprimía la risa.
— Lo que se está perdiendo Penélope— Bromeó Reid.
Hotch cortó la conversación plantando las fotografías del cadáver delante de los ojos de Emily. El placer del donut en su estómago se esfumó en cuanto vio el tatuaje en la espalda.
— ¿Qué es eso?
— Una espiga— Señaló J.J. — Se dedicaba al cultivo de cereales...
— Su hija llegó esta mañana. Ahora está en el depósito, reconociendo el cadáver...— Añadió Hotch— Luego hablaremos con ella para ver si puede aportar algo.
Rossi colocó todas las fotos de los tatuajes una junto a la otra.
— Una corona, una rosa, un búho, un arco, una llama y ahora, una espiga...— Recitó el italiano— En tres casos podríamos afirmar que tiene relación con su trabajo... pero ¿y los otros tres?
— La rosa suele ser considerado como el símbolo de la pureza...— Expuso Reid recordando varios artículos que había leído— Sin embargo se lo tatuó a una prostituta... ¿Por qué haría algo así? ¿Querría devolverle la inocencia?
— Tiene que haber algo más...— Continuó Morgan— Creo que esos tatuajes son importantes para él. La elección de la víctima no parece aleatoria sino que debe cumplir unos requisitos. Escoge a cada víctima por una serie de determinadas características, lo que significa que las estudia y las sigue para comprobar si se adapta a lo que necesita... Es planificado y detallista... Y debe tener algún tipo de conocimiento sobre tatuajes... No parecen hechos por un principiante.
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PERSÉFONE
FanfictionUn fin de semana romántico, una relación secreta, un accidente y un hallazgo que lo cambiará todo.
