Papá ya había puesto la pelota en movimiento antes de que finalmente fuera capaz de ponerse en contacto con nosotras. Chae estaba en un avión a Los Ángeles y tomaría un taxi para llegar al departamento de Lisa para que ellas pudieran discutir la misión y llegar juntas. Maquillaje y disfraces vendrían a transformar a las chicas en hombres de Siria pasables, bajo la premisa de que sus disfraces fueran para la filmación de una película.
Lisa y yo habíamos estado apuradas por su departamento desde la llamada telefónica. Nos duchamos y nos forzamos a desayunar. La ayudé a empacar, dejando lo básico porque no sabíamos lo que ella necesitaba. Lisa estuvo silenciosa toda la mañana.
Finalmente nos detuvimos y nos sentamos juntas en el sofá de cuero negro, mirando la televisión y al sistema de sonido que estaba apagado. La postura de Lisa y su silencio hablaban de su tensión. Metiendo mis pies debajo de mí, me giré hacia ella, queriendo tocarla y tranquilizarla de alguna manera. Con un movimiento lento, alejé algunos cabellos de sus ojos; eran lo suficientemente largos para ponerlos detrás de la oreja. Ella no se movió.
—¿Qué estás pensando? —susurré.
—¿Umm? —Su rostro pivoteó al mío, pero sus ojos permanecieron en blanco,
—¿Estás... asustada? —pregunté
Eso aclaró sus ojos.
—¿De la misión? No. Estoy feliz de hacerla.
De nuevo miraba a la pared. Ella tronó sus nudillos, y tomé su cálida mano.
—¿Estás molesta porque papá puso a Chae a cargo? Porque no creo que sea algo personal. Chae sabe árabe...
—No, no es eso.
—Entonces, ¿qué es? —apreté su mano, preocupada porque estaba empujando demasiado.
—No es nada. —Ella finalmente se giró hacia mí y se encontró con mis ojos, alzando su mano para acariciar mi mejilla con su pulgar—. Todo estará bien —me prometió.
Envolví mis brazos a su alrededor, y ella me puso en su regazo, donde estábamos abrazadas, respirándonos hasta que la puerta de un auto se cerró afuera. Lisa le dio una palmadita a mi trasero, haciendo un pequeño sonido de "mmm", y me paré.
Abrí la puerta, esperando ver a Chae, pero en cambio había una pequeña dama gótica con un pequeño corte negro pixie saliendo del auto, luchando para cargar ropa por encima de un hombro y con un enorme café en la otra mano. Un cigarro estaba encendido entre sus labios. Me apuré a salir y a bajar las escaleras para ayudar, pero ella sacudió su cabeza y asintió al carro.
—Saca mi kit del asiento delantero. —Ella habló alrededor del cigarro, su voz era arañante.
Encontré la caja de plástico con cajones en el asiento del pasajero, y lo traje. Lisa me levantó una ceja cuando entré, pareciendo insegura sobre todo. Ella se paró mirando con las manos metidas en los bolsillos de sus cortos camo-short. La artista del maquillaje se detuvo para toser brevemente y tomar un sorbo del café.
Otra puerta de un carro se cerró afuera y Lisa se movió mientras yo iba hacia la puerta. Si no fuera por Jisoo, hubiera hecho todo en mi poder para evadir su encuentro con nosotras tres, lo que era obligado a que fuera incómodo. Mientras abrí la puerta, la culpa se aceleró al ver el rostro suave de Chae. Quería advertirle que Lili sabía lo que había pasado, pero no podía. Le di una pequeña sonrisa, y ella asintió de regreso. Ninguna de las dos trató de abrazarse cuando entró, y cerré la puerta detrás de ella mientras ella bajaba su pequeña bolsa de lona.
Chae y Lili se pararon ahí, mirándose, y yo me congelé. Lili era dura, con sus labios apretados. Chae parecía calmada, pero sabía que todo daba vueltas en su cabeza.
ESTÁS LEYENDO
#2 Dulce Peligro
Acak"Abraza tu lado oscuro" Jennie Kim, hija de un Ángel y un Demonio, se prometió que nunca haría el trabajo de su padre: contaminar almas. Había sido ingenua en tal afirmación. Había sido ingenua con respecto a muchas cosas. Atormentada por los Demoni...
