Capitulo 8

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  El lugar a dónde los llevó era una villa; dónde habían mansiones y casas grandes como de la realeza.

— Wow — exclamó con admiración el señor Park — Tu amigo es rico.

Jimin se limitó a hacer un gesto forzando una sonrisa.

La espalda ancha del pelinegro deteniéndose más adelante los hizo frenar también — Supongo que es aquí — dijo el menor, bajándose para sacar el equipaje de ambos.

Jungkook le pagó al taxista y este se retiró.

— Bienvenidos a mi casa... Aquí podrá estar cómodo, señor.

La forma tan dulce y paciente con la cual trataba al padre de Jimin era inesperada.

Por su lado, el más bajo se mantenía con la guardia en alto. No podía confiar tan fácil.

Por dentro, la casa era incluso más hermosa. Pero parecía no ser habitada — ¿Alguien vive Aquí? — preguntó el anciano.

— No. Es herencia de mis padres.

— ¿Murieron?

— No, están con vida pero muy lejos de este país.

— Oh, lo entiendo — volteó a ver a su hijo — ¿Hablaremos?

Con una fina línea en su boca señaló un sofá para que tome asiento y respiró profundo dispuesto a hablar.

— Verás... Estoy metido en algunas cosas que ponen en riesgo tu bienestar.

— ¿Debes dinero?

— Sí — interrumpió el pelinegro, ganándose una mirada severa por parte de Jimin — debe dinero.

— ¿Por qué? ¿Y a quienes?

— No, no es eso e... — Jeon lo volvió a interrumpir.

— ¿Recuerda la motocicleta que su hijo tenía? Se endeudó con eso, y cometió el error de pedírselo a hombres malos. Cómo no pudo pagar a tiempo lo están buscando así que es mejor estar prevenidos.

El señor Park botó el aire que tenía en sus pulmones — Gracias a Dios no es algo peor. Pero no debiste comprar esa moto, hijo mío.

— La necesitaba, para trabajar— dijo entre dientes con ganas de matar a Jungkook.

— ¿Cuánto tiempo debo estar aquí?

— Hasta que consigamos el dinero. Yo lo voy a ayudar — dijo el más alto, tranquilizándolo.

— Muchas gracias — agradeció el mayor con una media reverencia.

— Le mostraré la habitación que puede ocupar — el rubio se quedó solo en la sala y comenzó a revisar su maleta ¿Dónde estaba su teléfono?

— Maldición — se había cambiado la ropa ancha que Jeon le había prestado pero no recordaba haberlo tomado.

Cuando el pelinegro salió y se acercó a él, Jimin le habló — ¿Y mi celular?

— ¿Tu celular? — parecía descolocado — cuando te llevé al departamento no tenías un teléfono.

— Joder... Debió caerse en la mansión de los Min. Lo necesito de vuelta.

— Bien, lo buscaré y también averiguaré si te están buscando.

— Gracias — dijo con duda.

— Ya deja de verme así, carajo. No te estoy engañando.

— Eso diría alguien que está engañando.

— Te demostraré que puedes confiar en mí. Mientras tanto quédate aquí con tu papá. Al regresar traeré comida para la despensa.

— No tienes porqué alimentarnos. Toma — sacó un fajo de billetes — lo del taxi y lo que necesites para la comida.

— Ok — lo tomó seguido de su casco y salió de la casa.

  Jimin solo pudo ver cómo se alejaba y detallar esas fuertes piernas y trasero trabajado — Maldito... Está como quiere.

Y eso le molestaba.

Le molestaba que Jungkook fuese tan atractivo y a la vez tan presumido porque quería follar con él pero su altivez solo encendía la suya y no le permitía ceder tan fácil.

Mientras subía a la habitación donde su padre estaba, se dedicó a curiosear; en las paredes habían algunos portaretratos.

Varios de una mujer muy hermosa junto a un hombre alto y atractivo, pero no se parecía a Jungkook.

En otras había un niño pequeño que miraba triste a la cámara. Su corazón comenzó a latir de prisa y un dolor de cabeza fuerte lo atacó.

Gimió de dolor sosteniendo a cada lado su cráneo mientras todo le daba vueltas e imágenes de un niño ahorcado en un lugar oscuro venían como flashes.

Al escuchar los quejidos, el señor Park salió de la habitación a socorrer a su hijo — ¡Jiminie! — le sostuvo las manos mientras le hablaba.

El menor se calmó y lo miró asustado — Papá...

— ¿Qué ocurrió?

— N-no lo sé... Me dió una jaqueca y- y cosas se vinieron a mi mente.

— ¿Qué cosas? — estaba alarmado.

— Un niño... Un niño colgado de una soga.

Su padre comenzó a llorar mientras lo abrazaba — Mi pequeño...




 

Netx, perdón por no subirlo ayer. Me puse a ver el mis universo y me quedé emputada jaja 👉👉👉

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