Capitulo 16

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  Esa noche volvieron a casa de los Jeon y no hablaron de lo que pasó.

Jungkook siempre se iba temprano por la mañana y Jimin se quedaba.
Se sentía frustrado sin saber qué hacer.

Encendió el televisor de la sala mientras su padre preparaba una pasta.

  "El empresario coreano portugués de nombre Jung Hoseok fue encontrado amarrado en la oficina de su compañía la cual fue dejada en evidencia como un club de intercambio sexual ilegal. Recibió dos impactos de bala en ambos muslos que posiblemente lo dejen sin movilidad alguna y una tétrica nota descansaba en el suelo. Funcionarios de la policía y las fuerzas armadas del país desplegaron una orden de captura en contra de Kim Namjoon, el presunto implicado en el atentado. La nota decía "Espero no pises nuevamente mi territorio" atentamente, Kim Namjoon.  Estaremos dándoles más información conforme nos vaya llegando. manténgase al tanto del noticiero"

No lo puedo creer — soltó Jimin. Sabía claramente que él había sido quien le disparó a Jung pero...

Joder. Recordó que Jungkook había escrito algo en un papel ¿Podría haber incriminado a Namjoon? ¿Por él?

Sabía que Jeon trabajaba para Min Yoongi, quien era uno de los rivales de Kim pero, dejar esa nota ¿Lo hizo por su jefe o por él? Tenía esa duda.

Más tarde por la noche cuando el pelinegro volvió se encargó de servirle la comida y sentarse frente a él en el comedor — ¿Qué tal te fue?

— Bien ¿Y a ti?

— Me caga estar encerrado aquí.

— Sabes mi respuesta — dijo llevándose un bocado — están buscando a Kim...

— Lo ví en las noticias ¿Por qué lo hiciste?

— Él te está incriminando a ti...

— Oh... ¿Fué por mí?

— En efecto.

El rubio llevó su pie por debajo de la mesa y comenzó a masajear la entrepierna del mayor; sintiendo como esta se iba endureciendo.

— ¿Me vas a dar una paja con los pies? — preguntó.

— ¿Por qué no? Sácalo.

Lo cierto es, que después de ese encuentro que tuvieron, Jimin había quedado con ganas de repetir.

El más alto liberó su miembro casi erecto y se recostó hacia atrás en la silla dejando que él rubio llevase su otro pie hasta la zona y comenzara un suave masaje.

Se sentía bien.

El señor Park salió a buscar agua en la cocina y los vió — Hola, Jungkookie ¿Cómo te fue hoy en el trabajo?

Jeon quería hablar pero Jimin no se detenía y seguía moviendo sus pies por debajo de la mesa — B-bien ¿Y usted, cómo estuvo su día?

— Excelente, gracias por recibirnos aquí.

— No hay de qué — trató de comportarse. Miró al menor quien tenía una sonrisa lasciva en su rostro.

— Ya voy a dormir hijo, descansen.

— Hasta mañana, papá.

— Buenas noches, señor Park.

A penas el mayor se fue, Jungkook detuvo a Jimin — Casi nos pilla.

— Pero no lo hizo, vamos a tu cuarto — propuso.

Ambos subieron hasta la habitación que ocupaba el pelinegro y a penas cruzaron la puerta se comenzaron a besar.

Las primeras prendas en desaparecer fueron las camisas. El más alto al ver sus hermosos pezones los atacó de inmediato; succionando y mordiendo — Mmhg, me gusta — gimió Jimin.

— ¿Quieres más?

— Eres un maldito presumido...

— Eso quiere decir que mi polla es suficiente para ti ¿Ó no?

— Ya lo olvidé, necesito un refrescamiento de memoria.

  Sonrieron yéndose a la cama donde todo lo demás termino en el suelo y sus cuerpos se unieron en besos, lamidas y sexo desenfrenado.

La vista del rubio en cuatro sobre el colchón era gloriosa. Jungkook arremetía contra él con fuerza viendo como sus dos globos rebotaban.

Le encantaba observar como su falo firme desaparecía dentro del menor y amaba lo calido y estrecho que se sentía.

Después de que ambos tuvieron su orgasmo se quedaron recostados en la cama.

Jimin sabía que no eran nada pero en el fondo estaba comenzando a acostumbrarse a él.

A su olor, su compañía, su voz, su tacto y ahora a tener intimidad.

  También era consciente de que debía volver a su habitación, pero no quería. Quería quedarse todo lo que quedaba de noche a su lado y dormir por primera vez juntos.

Permanecía recostado en el fuerte pecho del pelinegro cuando se percató de su suave respiración; se había quedado dormido.

Se sentó a observarlo por un rato y un recuerdo vino hacia él haciéndole doler la cabeza.

   "Las personas que se portan mal merecen ser castigadas"

Una voz femenina se escuchaba en eco una y otra vez e imágenes borrosas de un uniforme gris con negro intentaban verse con claridad frente a él.

   "Aquí no queremos niños maleducados. Deberás pasar una semana en el calabozo del perdón"

Se quejaba bajito mientas sostenía su cabeza e intentaba levantarse de la cama.

  "No lo volveré a hacer, hermana Shalom. Lo juro, no volveré a dormir tarde"

Ahora era la voz de un niño.

Abrió los ojos y se encontró con Jungkook desesperado frente a él — ¿Estás bien?

— N-no lo sé... No sé que pasó.

— ¿Puedes tratar de explicar?

— Y-yo... Vi a una mujer, anciana. Ella decía que a las personas malas había que castigarlas y también había un niño que pedía perdón... Es algo borroso y no lo comprendo.

Jeon exhaló y se sentó en la cama — ¿Te había pasado esto antes?

— Sí... En tu casa. Ví a un pequeño colgado de una soga.

— Tú me salvaste pero nunca llegué a colgarme.

— No, no lo entiendes. Jungkook, yo a ti no te recuerdo. A quien ví guindando de esa cuerda no eras tú... Era yo.



      Las tkm 💕 esta historia no será muy larga pq ya tengo otra en mente 😋💋

 

Inside your skin - Kookmin Donde viven las historias. Descúbrelo ahora