Capitulo 9

7K 1K 42
                                        

La melodía sonaba a través de los altavoces y un lindo rubio cantaba junto a su padre y su madre quienes iban adelante.

La pareja se miraba con ojos de amor y veían en el retrovisor a su dulce hijo siendo feliz.

Solo eso les importaba: su felicidad.

El hombre encendió el limpia parabrisas ya que estaba empezando a llover fuertemente y ajustó sus gafas para observar mejor el camino.

Una persona pasó corriendo frente al carro, haciéndolo maniobrar tratando de no chocar.

- ¡Papá!

Las calles estaban mojadas y la luna se ocultaba tras una espesa nube.

El señor Park hacía lo que podía pero el auto se fue por un barranco y no lograba frenar.

La mujer, mientras el carro daba vueltas logró pasarse al asiento de atrás y abrazar a su hijo; tratando de protegerlo cómo escudo.

El señor abrió los ojos y sintió doler su cuerpo. Un gran trozo de metal estaba enterrado en su pierna. Miró hacia atrás y vió a su esposa e hijo desmayados.

Con más miedo de perderlos que aflicción física, arrancó aquello que lo lastimaba y comenzó a tratar de sacarlos del carro antes de que estallara.

Con sangre y lágrimas luchó hasta que logró su cometido pero segundos después varios hombres armados llegaron a la escena;

- Park Jiho - dijo uno, sonriente - ¿Creías que huyendo de busan no te encontraríamos?

- ¿U-ustedes ocasionaron esto?

- No puedes simplemente robarnos y salirte con la tuya. Perdimos mucho dinero por tu culpa.

- ¡Les pagaré!

- Ya no me interesa. Lo perdido así se queda.

La mujer y el chico de 13 años abrían los ojos despertando del shock y veían la escena de su padre frente a tres hombres que lo apuntaban.

- J-jiho - habló Daly, tratando de arrastrarse hasta él.

- ¿Es tu mujer? - preguntó divertido - al parecer no va a poder volver a caminar, y creo que así no te servirá de mucho.

Jimin estaba en completo estado de trance y no podía gesticular palabra alguna; su cuerpo tampoco respondía.

- ¡No le hagas daño! Me quieres a mí. Yo te robé, ella no. Te lo suplico.

- Tus súplicas... - se acercó - me las paso por el culo - volteó y en un segundo apretó el gatillo asesinando a sangre fría a su esposa.

- ¡Daly! ¡No!

- Tendrás que vivir por el resto de tus días sabiendo que perdiste algo que querías por culpa de alguien más. Así como hiciste conmigo.

Mientras aquellos se alejaban, el señor Park corrió a ver a su hijo quien estaba teniendo una convulsión en la arena - ¡J-jimin!



  Nunca había sido alguien temeroso y mucho menos alguien que se quedaba a esperar que le resolvieran un problema.

Le ordenó a su padre no salir de la casa y segundos después él ya estaba tomando un taxi de vuelta a su departamento.

Necesitaba el teléfono y necesitaba comunicarle a Kim que seguía con vida.

A medida que se acercaba notaba varias patrullas frente a su antiguo hogar junto a algunas personas husmeando.

— ¿Qué cojones?... — decidió no parar ahí, sino que pidió que lo llevaran hasta la mansión de Namjoon.

Tenía mil y un ideas en la cabeza pero ningúna lo convencía sobre porqué demonios la policía estaba en su casa. Y lo más raro era, que si lo estaban buscando por el asesinato del alcalde ¿Cómo sabían dónde vivía?

Cuando llegó y se bajó, le llamó la atención que la puerta de metal estuviese abierta.

Sacó la pistola de atrás de su pantalón y caminó sigiloso observando todo.

Habían muertos por doquier — Joder.

Mientras más dentro estaba, más sangre había por todos lados. Al parecer había sido saqueada la mansión de los Kim y eso era algo increíble porque Namjoon tenía demasiada seguridad.

Un ruido detrás lo hizo voltear y vió como un tipo pasó corriendo así que sin pensar, lo persiguió hasta arrinconarlo — ¡¿Quién mierda eres?!

— N-no me mates... Por favor, solo estamos buscando comida o algo que podamos vender.

— ¿Comida?

— Sí, somos tres... E-esta casa fué robada anoche y nosotros hoy entramos a ver si conseguimos alimentos — temblaba mientras hablaba. Y Jimin pudo notar por su apariencia que en efecto eran habitantes de calle.

— Lárgate — sacó de su bolsillo el dinero que le quedaba y se lo lanzó — vayanse ahora mismo.

— S-sí, señor. Hermanos ¡Vámonos! — gritó y dos niños menores que él salieron de sus escondites, huyendo fuera del lugar.

El rubio suspiró y volvió a guardar la pistola; pasándose la mano por la cara mientras se sentaba en un mueble que quedaba y tenía manchas de sangre.

¿Habrían matado a Namjoon?

Tenía varios años trabajando para él y le había tomado cariño.

El sonido de una motocicleta en el frente lo hizo salir de inmediato apuntando, pero solo era Jungkook — ¿Te volviste loco?

— ¿Por?

— Dejaste a tu padre solo y viniste hasta aquí sabiendo que era peligroso.

— ¿Te preocupas por mí?

Esa pregunta lo pareció tomar por sorpresa y su rostro cambió a sonrojado. Pero rápidamente lo miró con una ceja elevada y un cruce de brazos — ¿Te gusta joder, no?

— De hecho, me encanta que me jodan — dijo sugerente dejando a un lado la situación en la que estaban.

Jeon tragó saliva y al rubio le gustó como su manzana de Adán se movió — No conseguí tu teléfono.

— Debe estar en mi departamento pero por alguna razón hay policías ahí.

— Sí... Te están buscando.

— ¿Por qué? — abrió los ojos a más no poder.

— Hallaron en tu casa archivos... Con fotografías e información de gente la cual está muerta. Ahora eres un peligroso asesino suelto.




Bueno gente, en esta etapa Jimin debe cambiar su apariencia porque está siendo buscando. Digan rápido un color de cabello para su nuevo look y si les gustaría que fuese masculino o femboy. Las leo 💜

Inside your skin - Kookmin Donde viven las historias. Descúbrelo ahora