Capitulo 20

5.5K 885 26
                                        

— ¿Y qué me estás queriendo decir con todo eso?

— Que no estoy dispuesto a dejar que vaya a la cárcel.

— Te volviste completamente loco, Jeon Jungkook. Puedes perder el trabajo, ir preso y joderte la vida solo por una persona.

— Por favor, destruye el vídeo. Jin, es lo único que te pido, buscaré a Ji... Le buscaré y haré que salga del país — preferí no decir su nombre, nunca se puede confiar — ¿Puedo verlo? 

Seokjin pareció dudarlo pero sacó de su bolsillo un pendrive y lo puso en la laptop — Eres un completo lunático, si ven esto te pudrirás en la cárcel.

Me moví lo más rápido que pude y desconecté el dispositivo, tirándolo al piso para romperlo — Lo siento, no puedo arriesgarme.

— ¿¡Qué demonios hiciste, maldito infeliz?!

— Espero sigamos siendo amigos y colegas después de esto.
 
   Por Jimin estaba dispuesto a entregar mi vida.

No me importaba perder el trabajo, no me importaba perder todo por él.

Por eso salí a buscarlo y tomé una motocicleta del recinto, sabiendo que me metería en graves problemas.

                 Narrado por Jimin

  5 horas antes...

  Hijo de puta, hijo de puta. Mil veces hijo de puta.

Es un jodido policía, estoy seguro de que me iba a entregar. Me dolía el pecho de solo pensar lo idiota que fuí; me dejé llevar por lo que me hacía sentir y por lo bien que me follaba el bastardo.
 
Tenía muchas ganas de matarlo, pero debía actuar tranquilo para que mi padre lo estuviera. Aunque realmente estaba cagado de miedo mientras recogía rápido sus cosas en horas de la madrugada — Hijo ¿A dónde iremos?

— No lo sé, pero este lugar ya no es seguro para nosotros. Por favor, recoge todo.

El aire comenzaba a faltarme y uno de mis ojos forzaba por cerrarse. Estaba teniendo un ataque de pánico. Cosa que rara vez me pasaba desde que mamá murió.

Imágenes borrosas de un niño siendo golpeado y burlado venían a mi mente como ráfagas al igual que momentos lindos con mis padres.

Era una mezcla de sentimientos que daban como resultado una sensación de luto y tristeza.

— Hijo... — mi papá sostuvo mis manos — ¿Estás bien?

— S-sí — dije queriendo parecer fuerte y obligué a mis labios a sonreír.

— Tengo todo, sabes que no traje muchas cosas.

— Vámonos — bajamos con cuidado de no hacer un ruido fuerte y antes de irme ví las llaves de Jungkook sobre la mesa del comedor — me lo debes — dije para después tomarlas y salir de la mansión.

Mi padre no decía nada. Se limitaba a tomar fuerte mi cintura mientras yo conducía.

  Teníamos que huir cuánto antes del país ¿Pero cómo?

Solo avanzamos un par de calles cuando varias camionetas nos emboscaron. Conocía perfectamente esos autos.

De uno se bajó mi antiguo jefe y sonrió burlón — Vaya, vaya... No me equivoqué. Sí eras tú, sigues con vida.

— Déjanos ir, estoy con mi padre ahora. Podemos hablar en otra oportunidad tú y yo.

— Oh ¿Tu padre no sabe realmente a lo que te dedicas?

— Jiminie... ¿De qué está hablando?

Apreté la mandíbula con fuerza queriendo soltarle tres balazos en la frente — Cállate, Namjoon.

— A ver... Primero que todo, tú y tu cómplice hicieron parecer que yo le había disparado a Jung, y segundo. Señor, su lindo hijo es un asesino. Si llevo bien la cuenta le ha quitado la vida a más de 18 personas.

Los ojos de mi padre se abrieron a más no poder pero rápidamente los relajó — Sigue siendo mi niño... Nada de lo que me digas hará que deje de amarlo y estar orgulloso de él.

— ¡Intenté buscarte y decirte que seguía vivo! Pero te escuché cuando dijiste lo de culparme. Eres un maldito traidor. Trabajé años para ti, te brindé mi lealtad — por Dios que quería matarlo.

— Muy conmovedoras las palabras de tu padre y tuyas, pero en este negocio no existe la lealtad; cada quien busca lo suyo. Además... — dijo el moreno frente a nosotros — soy candidato a diputado de esta ciudad así que debo entregar al verdadero culpable de todas las cosas que han pasado, o sea, a ti. Y limpiar la imagen que tú y tu amante crearon de mí al dejar esa jodida nota.

Maldición.

Intenté acelerar en la moto y salir de entre las camionetas pero Kim le disparó a una de las ruedas y nos caímos fuertemente contra el pavimento.

Nos agarraron, amordazaron, subieron a un vehículo y nos llevaron.

  No pude evitar pensar que todo lo que me estaba pasando había sido culpa de Jungkook y odiaba el hecho de que a pesar de todo...

Me había enamorado de él.

Inside your skin - Kookmin Donde viven las historias. Descúbrelo ahora