Las cosas en la clínica no iban muy bien, a juzgar por la cara de su doctor esos últimos días. No se lo había dicho y Jungkook tampoco había preguntado, no porque no existiera confianza, sino porque llegado un punto, dejaron de tocar los temas de la clínica.
El asunto siempre ponía irascible a Namjoon y a él lo ponía nervioso, aún con miedo de que la decisión de Namjoon fuese denunciar a MinJae y empeorar todo, dejándolo a la deriva. No creía a Namjoon capaz de abandonarlo, pero sabía que el médico estaba cansado.
De hecho, era sorprendente que Namjoon aún no había sido despedido después del escándalo con los inversionistas, a pesar de que el escándalo lo armó, en mayor parte, MinJae.
Aunque escuchó a Jimin y al Jefe de Enfermeros hablando fuera de su habitación y aparentemente las discusiones en la oficina de Min estaban siendo acaloradas entre MinJae y el director.
Aún así, Namjoon seguía ahí. Su contrato debía ser de hierro. Pero Red River no ha tenido problemas en romper los contratos previos, así que Jungkook no podía estar seguro de nada. ¿Y si un día despertara con la noticia de que lo despidieron y su entrada a la clínica estaba prohibida? ¿Que pasaría con él?
Era justo decir, que todos se encontraban notablemente más estresados últimamente y la manera en la que Namjoon lidiaba con el estrés era sumergiéndose en el trabajo. Por eso Jungkook armó un plan para que Namjoon descansará e hizo la cosa que más le molesta: ponerse en peligro.
Namjoon casi palidece cuando recibió un mensaje de Jungkook pidiendo que lo encuentre y miró a sus lados donde las pilas de papeles se acumulaban, dándose cuenta que efectivamente no estaba en la habitación.
Se levantó de su silla con un suspiro, SeokJin lo llamaría Karma. Casi podía escuchar su molesta voz diciendo "Eso te pasa por encularte con un veinteañero, tienes que lidiar con toda esa energía" Era injusto, desde que entró a los treinta SeokJin lo trata como si ya recibiera pensión ¡El puede lidiar con toda esa energía!
Por eso, energéticamente, se dispuso a buscarlo –Fue fácil, no habían muchos lugares a los que voluntariamente Jungkook quisiera ir– y después de encontrarlo en la azotea tuvo que perseguirlo hasta taclearlo y atacarlo con cosquillas en los costados, donde sabía que era muy sensible, hasta que se cansó y se rindió bajo él.
Sólo se quedaron ahí, en un banco frente a la noche y susurros y risitas, diciendo cosas al azar sin sentir más que paz. Adoraba la risa de Jungkook, era su analgésico, aliviaba cualquier demonio en su cabeza.
El menor limpio las gotitas rojizas de sus lagrimales y se recompuso para seguir mirando la ciudad desde lo más alto, en la terraza del hospital que Namjoon le había presentado. Se sentía tan completo.
El doctor se acercó más a Jungkook peinando el cabello que caía por su frente desordenado.
—Eres tan imprudente. Solo querías mi atención ¿No es cierto?
Jungkook sonrió culpable y con las mejillas rosas.
—Me gusta cuando hyung se enfoca en mi
Namjoon río sin poder creer el nivel de descaro, y habían muchas maneras de responder a ello pero solo tenía en mente una. Una que había estado meditando durante mucho tiempo.
—Tengo que decirte algo.
—Dímelo después de la cena, no puedo pensar cuando tengo hambre —Sopló apoyándose en su hombro.
—Es serio —Jungkook se irguió en un segundo empezando a sentirse nervioso —En algún momento, muy pronto, tengo planeado dejar de ser tu médico.
Jungkook sintió su piel enfriarse y su pecho contraerse.
—¿Que? ¡No! ¿Que? P-pero ¿Porqué?
—Espera, déjame explicarte. Quiero ser honesto contigo. Lo mereces. Yo... lo que siento por ti no es un sentimiento que debería sentir por ningún paciente. Es una aberración de mi parte —Río con sus propias palabras causando que el puchero confundido de Jungkook fuese más pronunciado —Es incorrecto y lo reconozco; lo peor es que no quiero cambiarlo porque se trata de ti, y no me arrepiento de quererte en la forma que lo hago. Pero ahora eres mi paciente y antes de sumergirme en mi propia miseria, quiero asegurarme que estás bien y sano y que salgas de aquí. No pienso abandonarte sin más, pero espero que sepas que no pienso ser tu médico por mucho tiempo porque para mi eres mucho más que mi paciente.
Namjoon terminó de descargarse con un suspiro y la expresión estupefacta de Jungkook le decía que su mensaje había sido recibido como quería.
—Hyung... y-yo... no lo... ¿Pero...?
Namjoon se levantó sin previo aviso dejando a Jungkook con palabras a medio formar en la boca, confundido, impactado y nervioso. Lo de su hyung sonaba como una muy arriesgada confesión, lo sabía porque había leído suficientes novelas.
¿Era lo que creía? Jungkook inconscientemente estuvo soñando como un momento como ese pero nunca pensó que podría ser real, nunca penso que él podría tener un impacto en Namjoon como Namjoon lo tuvo en él. Como una inyección de magia en su vida simple y mortal.
Su doctor lo quería de vuelta, como más, como amor, como eso inexplicable. Con los labios entreabiertos lo miró desde el banquito, cómo ajustaba la bata blanca sobre sus hombre de nuevo y le sonreía con timidez, bajando la mirada, hoyuelos asomándose. Jungkook no podía escuchar nada más que el golpeteo de su corazón en sus oídos.
—Baja cuando quieras. Cuidaré tu camino, bebé —Namjoon lo dijo fácilmente porque apostaba que Jungkook no lo recordaría más tarde.
Se acercó a él, a su rostro, y Jungkook quedó congelado en su lugar. Nunca había sentido tanto anhelo y tantas ansias, nunca había sentido que el corazón se le salía de forma natural, que estaba a punto de desmayarse de emoción.
Namjoon lo hacía sentir como si caminase sobre nubes, en un sueño inestable pero seguro. Apretó los puños y cerró los ojos con fuerza en anticipación y solo sintió un sello en la comisura de sus labios, los labios gruesos del doctor en sus mejillas ardientes. El delito de imaginarlo sobre sus labios, que jodiesen los principios pero él lo quería en sus propios labios, quería que se quedara en su vida como una constante. Escucho una risita nasal del mayor, como si leyera su mente y viese sus impacientes pensamientos. Jungkook sentía que podía evaporarse en cualquier instante.
Abrió los ojos y lo vio entrando al edificio nuevamente, no fue capaz de decir nada pero lo sentía todo.
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Hemoglobina [namkook]
FanfictionConocido en Seúl por ser una promesa del diagnóstico, el doctor Kim Namjoon, recibe la propuesta de una prestigiosa clínica para tratar a su paciente más enigmático. Las lágrimas y sangre sólo eran superadas por sus ganas de vivir... demasiadas com...
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