Caída Libre

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—¿Como amaneciste? —Preguntó Namjoon durante la revista matutina.

—Cansado —Murmuró Jungkook, hecho un bollo entre las sábanas. Había pasado los últimos días así.

—Tsk ¿Aún? —Namjoon siguió paseando a su alrededor, hasta que Jungkook por fin se estiró y sentó al borde de la cama, aun con ojos cerrados a esperar que el médico lo revise —Tus labios están algo resecos ¿No has tomado suficiente agua? —Jungkook negó  —¿Ya comiste? —Negó de nuevo —¿Pasa algo, cariño?

—No tengo ganas de levantarme de aquí —Puchereo con los ojos cerrados.

—Entonces la traeremos por ti —Resolvió Namjoon dejando un corto beso en su cabello negro.

Jimin se asomó por detrás.
—Desde mi punto de vista, solo lo tienes malcriado

—Cierra la boca, Jimin —Se defendió Jungkook, dándole otra mirada de ojos de cachorro a Namjoon —Hyung

—Jimin, déjalo, esta sensible —Regaño Namjoon, Jimin dejó los ojos en blanco con diversión —Ve a trabajar, necesito que envíes una muestra de sangre al laboratorio y pide un hematologia completa, por favor

—Si, Jefe

Ese día no fue más que el principio de una cadena de síntomas que marcaban la inexplicable caída en picada de la salud de su paciente.

En el trascurso de dos semanas había sufrido mareos, desmayos, bajas de presión, sangrados de nariz y hematomas en tórax que aparecían de la nada. La segunda semana su estómago empezó a rechazar toda la comida, estaba tan cansado que pasaba la mayor parte del día durmiendo y la lista podía continuar.

Había una explicación para cada uno de sus síntomas, empezando por una deficiencia de glóbulos rojos y plaquetas, hubiese sido fácil diagnosticarlo si sus exámenes de sangre no hubiesen sido tan impactantes.

Mientras su cuerpo parecía gritar en alarma sus exámenes de sangre salían cada vez imperturbables, en orden, nada fuera de su lugar. Mientras las alarmas se encendían en luz rojas todos los valores eran los de una persona sana. Y el médico no tenía otra opción más que prescribir medicamentos a ciegas.

Después de días frustrantes y una mañana en la que Jungkook despertó con fiebre de 38 C⁰, Namjoon rompió los resultados que recibió esa mañana, donde no había nada más que un sistema inmune débil y envió las muestras de sangre de Jungkook a tres laboratorios diferentes fuera de Red River.

—No entiendo nada —Se quejó Jimin mientras entraba furiosamente a la habitación de Jungkook, donde Namjoon estaba en el escritorio de la esquina tecleando en su laptop —Es tan incongruente, esta mañana insulte a Jung Hoseok ¡Y tiene el descaro de decirme que sus resultados solo son para personas que saben interpretarlos! Como si fuéramos unos recién graduados, Namjoon-ah, estoy tan molesto y estaba pensando... ¿Me estás escuchando?

—No —Admitió de Doctor sin disculparse, saliendo de un trance  —Ve al banco de sangre y pide 250 mililitros de O positivo, luego irás a la farmacia por antibióticos de alto espectro. Voy a ordenar también una tomografía torácica y-

—Namjoon- Namjoon —Interrumpió Jimin poniendo una mano en su pecho con ojos preocupados —¿Estás bien?

—¿Que? Por supuesto que estoy bien

—No luces bien

Namjoon no pudo esconder su confusión
—¿Que? ¿Luzco enfermo? No estoy enfermo

—No pero tu mano esta temblando ¿Tomaste la medicina de la migraña?

—No tengo migraña

—Pero sigues palpando las cuencas de tus ojos como si hubiera una

Namjoon volvió a llevar sus dedos allí, y efectivamente, había un dolor punzante entre sus ojos.

—Yo... necesito otro café

Jimin suspiró buscando entre sus cajones hasta conseguir la pastilla que buscaba y extendersela con una mirada que solo Jimin podía dar, un reproche con mucho cariño.

No tuvo más opción que tragarla sin refunfuñar.

—Jin hyung y yo estamos preocupados por ti —Empezó Jimin —Estos días has dormido muy poco, estás muy irritado y no te has cuidado en absoluto —Namjoon abrió la  boca apunto de explicarse —Tienes que admitir que tu y yo no somos suficientes

—Claro que lo somos

—No, necesitamos más personas con nosotros. Jungkook necesita más personas que lo supervisen.

Namjoon dirigió una mirada a Jungkook, quien parecía estar en un sueño poco placentero. Suspiró, sobando su frente de nuevo.

—No hay nadie en quién podemos confiar, Jimin

—Si hay

—¿Quién?

Jimin se movió tímidamente de un pie a otro

—Bueno yo... he estado hablando con el Jefe de Enfermeros desde hace un tiempo, Taehyung es- es correcto. ¡El fue quien me dijo donde estaba Jungkook el día que vinieron los inversores! Ha estado ayudándote indirectamente durante mucho tiempo y, sabe algunas cosas acerca del... negocio. Juro que podemos confiar en él

Tal vez Namjoon estaba perdiendo la cabeza, su pequeño estaba sufriendo, se sentía inútil y frustrado y no habían muchas opciones en Red River. Tal vez la estaba perdiendo porque la idea de incluir a alguien más no se le hacía tan descabellada como todas las veces que Jimin se lo propuso y lo ignoró.

Así es como dicen, si no puedes contra ellos, uneteles.

Hemoglobina [namkook]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora