021 | El Tiempo No Es Amigo

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Aquel Búho se había teletransportado hasta esa cueva, ululado con fuerza hasta congelarse en el oro y convertirse en el baculo que tanto habían batallado los jóvenes en obtener.

Dió a conocer su renacimiento por medio de un enorme estruendo que resonó por el cielo gris, junto a una extraña figura que se reveló en las alturas con la forma de un copo, desapareciendo apenas en un parpadear.

La pequeña Aria no podía creer lo que había logrado conseguir.

Pero el más sorprendido era Edén. Momentos atrás, había escondido muy bien aquel Cosmocristal, sin embargo, esa extraña energía había provocado que levitara fuera de su escondite y fusionarse con las otras.

No había sido detenido.

Nuevamente la imagen de aquel chico llegó a su mente, dejándolo ido por un buen momento. Justo al tiempo que Koga y sus amigos se ponían de pie para defender a Aria y tratar de vencer a Marte.

—— ¿lo... Logró...?

El Cosmos de sus compañeros eran más brillante, y la luz de Aria, fusionada con el Baculo, se había tornado dorada.

——... Mientras la Luz esté de nuestro lado para escudarnos, no volveremos a perder una Victoria.

Los gritos que soltaban sus compañeros eran similares a los rugidos de aquellas horribles pesadillas, las mismas que momentos antes lo habían estado atormentando.

El rostro de aquel joven se escabullo nuevamente. Recordó sus palabras, y como si aquello lo hubiera hecho reaccionar, se dio cuenta que todo lo que estaba pasando era lo mismo que él había visto por medio de la "Espada de la Oscuridad."

Varias cosas perturbadoras en un lugar tranquilo, como en ese Campo de Flores al que el guardián del Rayo lo había llevado.

El temor lo invadió al pensar en los sacrificios que se tomaron en el camino para intentar llevarlos a un distinto final. Una distinta victoria.

—— por favor, detengase. —— pidió, apenas en un habla que solamente Sonia escuchó, su corazón se agitó al ver a su hermano en ese estado. Temeroso. —— ¡Padre! ¡Por favor, detengase!

Pero claro, Marte no escuchó.

El miedo en Edén aumentaba a cada paso que Aria y Koga daban. Intentó salir y defenderlos, intentar frenar todo... pero los brazos fuertes de Sonia en un abrazo por la espalda le impedían avanzar. Eso era lo que aun le mantenía consciente y estancado en el mismo lugar.

Los jóvenes cayeron seguidamente sin muchas fuerzas, hasta que el salto de Pegaso y la Luz de Aria guiando su puño destellante hacia el enemigo, fue cuando un Dejavu atravesó a Edén al ver el movimiento.

—— ¡Meteoro Pegaso!

Recordó ver el mismo brillo del Baculo brillar con intensidad al ser elevado y ser lanzado de diferentes maneras.

Recordando haber visto brevemente el filo brillante de una espada atravesar una armadura blanca y al guerrero morir en varios brazos.

Recordó el desgarrador llanto que había provocado encogerse y cerrarse las orejas para no escucharlo.

Sus ojos se abrieron de impresión al ver el brillante puño de Koga impactar al rostro de Marte.

Y por un momento, creyó que habían tenido éxito.

—— ¿¡Te atreves a levantar tu puño contra mí!? —— rugió el Dios con ofensa. El corazón de Koga se agitó con miedo, pues Marte no se había dirigido a él. Su mirada estaba enfocada en la joven que alzaba a Nike. —— ¡Aria! ¡Ingrata!

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⏰ Última actualización: 4 days ago ⏰

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