Capítulo 36 - A través del bosque

562 28 0
                                        

Tam les condujo por una intrincada red de senderos de caza intercalados con tramos entre maleza que ralentizaban su avance pero probablemente contribuían a crear un rastro confuso. En un punto, cruzaron un arroyo varias veces y luego volvieron a los senderos de caza, y en algunos pudieron viajar al galope.

Clarke observaba el bosque y, aunque no veía animales, los oía moverse en las copas de los árboles o en el suelo. Nada que sonara como un gran depredador, pero no estaba preocupada por ellos con tres exploradores de Trikru cabalgando con ella. Y si Azgeda estaba cerca, los oirían. Azgeda no conocía estos bosques tan bien como Trikru, y podía descuidarse, como había ocurrido cuando Clarke logró rescatar a Zander.

La salida de la luna proyectaba un brillo espeluznante a través de los árboles, y creaba sombras que parecían sacudirse y moverse con las brisas nocturnas. Clarke conocía bien las noches así, pues había pasado bastantes en el bosque. Le había llevado un tiempo acostumbrarse a los sonidos y saber con cuáles debía tener cuidado y cuáles eran seguros, pero al final lo consiguió. Desconfiaba de la luz de la luna, porque si ella podía ver, los demás también, así que tendía a esconderse cuando había luna, aunque lo más probable era que Trikru supiera dónde estaba por muy bien que creyera estar escondida.

Se preguntó, entonces, si Niylah habría estado proporcionando a Lexa información sobre su paradero. La idea la habría enfadado antes de ir a Polis, pero ahora la hacía sentirse segura y le hacía comprender algunos de los niveles a los que operaba Lexa. Había tomado la decisión en la montaña con la cabeza y no con el corazón, pero su corazón le aseguraba que después sabría dónde estaba Clarke y que podría protegerla si fuera necesario. 

Clarke no era tan arrogante como para suponer que no necesitaba ayuda sobre el terreno. Era una recién llegada a este mundo, después de todo, y Lexa la respetaba lo suficiente como para no interferir en lo que Clarke intentara hacer por su cuenta, a menos que su vida corriera peligro.

Desde el primer momento en que se conocieron, Lexa había estado observándola, evaluándola. Quizá incluso poniéndola a prueba. Y Clarke la había confundido, se había asegurado de que Finn no sufriera durante su ejecución, había ayudado a Anya tras escapar de la montaña, había arrastrado a Lexa a través del complejo pauna y luego había marchado con un ejército terrestre hacia el monte Weather. 

Y en medio de todo eso, Clarke había visto una pequeña grieta en la armadura de Lexa, había sabido que la Comandante ocultaba el dolor que sentía y la había desafiado. Pero también en medio de todo aquello, Clarke había empezado a sentir algo más por Lexa. Había intentado negarlo y fingir que no era el motivo por el que se había tomado tan mal la decisión de Lexa en la montaña, pero a la única persona a la que había engañado era a sí misma.

Y ahora lo único que quería era la presencia de Lexa, su calor tranquilo, y nada entre ellas más que piel. Levantó la vista por un resquicio de la capa y vislumbró la luna. Se acomodó al movimiento del caballo y, aunque la velocidad variaba, avanzaban al mismo ritmo. Se quedó dormida un par de veces, pero se despertó de un tirón cuando el caballo cambió de velocidad o subió o bajó una cuesta y ella tuvo que agarrarse.

Calculó el tiempo que llevaban viajando observando los sutiles cambios en la luz de la luna y en su posición en el cielo, cuando podía verla a través de los árboles. A esta velocidad, deberían estar dentro del perímetro mucho antes del amanecer y entonces sería cuestión de abrirse camino hasta la parte trasera. Con suerte, Bellamy tenía a alguien esperando y había mantenido su llegada en privado.

Llegaron a otro tramo de viaje relativamente sin obstáculos y Clarke volvió a pensar en Lexa y en cómo había encontrado la forma de llegar al corazón de Clarke, cómo parecía ser exactamente lo que Clarke quería y necesitaba, aunque ella misma no sabía qué era. Probablemente Lexa siempre lo había sabido. Y cuando Clarke había encontrado la forma de atravesar sus defensas, Lexa quizá se había dado cuenta de que no tenía sentido luchar, puesto que Clarke ya había traspasado sus muros. Además, Lexa había querido que lo hiciera. Se había dado cuenta mucho antes que Clarke.

Terrestres {{Clexa}}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora